El nuevo presidente de la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica (SEIMC), Javier Membrillo, ha concedido una entrevista a Gaceta Médica en la que aborda la inmediata actualidad en materia de salud pública y se 'moja' en cuestiones más políticas. La urgencia de contar en España con la especialidad de Infecciosas, la amenaza de virus tropicales que están causando importantes brotes en territorio nacional, la necesidad de que la Agencia Estatal de Salud Pública aterrice o el desafío creciente de las resistencias antimicrobianas son algunos de los asuntos sobre los que ha profundizado Membrillo.
Pregunta. Una de las grandes demandas de SEIMC es el reconocimiento de la especialidad de Infecciosas en España... ¿Cómo avanza su creación y qué feedback os ha dado el Ministerio de Sanidad?
Respuesta: Ahora estamos en un momento importante. En la inauguración del XXVIII Congreso de SEIMC contamos con la directora de Ordenación Profesional del Ministerio de Sanidad, Celia Gómez, que nos actualizó y nos mostró todo su apoyo. Es consciente de la lentitud del proceso que ella misma calificó como frustrante. Reconoció que el expediente de solicitud de creación de la especialidad de SEIMC cumple todos los criterios técnicos que exige el Real Decreto aprobado hace tres años, pero expuso que estamos ante una situación política. El proceso requiere de una aprobación por un comité técnico que está nombrado por representantes de las comunidades autónomas. Entonces, a pesar de cumplir todos los requisitos y de ser una necesidad urgente de formación y para los pacientes, estamos a expensas de que los consejeros de salud de las comunidades tomen una decisión que tiene ahora mismo a España a la cola de Europa y de toda América en la preparación frente a pandemias, enfermedades emergentes, sepsis, consecuencias de las multirresistencias antibióticas, etc.
P. ¿Por qué es tan importante reconocer la especialidad?
R. Los especialistas en enfermedades infecciosas existen en España y tenemos servicios y unidades de enfermedades infecciosas de alta calidad, pero esta formación no se está realizando vía MIR. Estamos hablando de que, según el hospital en el que te toque, vas a tener un especialista bien formado o no, que va a utilizar los antibióticos de última generación o no. Y esta situación es inexplicable, inconcebible. Es totalmente urgente crear la especialidad por la formación y por los pacientes. No es una reclamación corporativa; la urgencia es que otro año más se está haciendo la elección de plazas MIR y otra generación de especialistas que, si querían formarse en Enfermedades Infecciosas, tienen que irse de España o renunciar a esa vocación y hacer una residencia de otra especialidad, que suele ser Medicina Interna, esperando tener la suerte de que le dejen rotar todo lo que pueda en Enfermedades Infecciosas, haciendo cursos por su cuenta, intentando conseguir un contrato donde pueda trabajar como especialista en Infecciosas sin tener suficiente formación e intentar aprobar una oposición de Medicina Interna tras la cual le dejen quedarse en un centro donde se dedique a las Enfermedades Infecciosas.
"No es una reclamación corporativa; la urgencia es que otro año más se está haciendo la elección MIR y los especialistas que querían formarse en Infecciosas tienen que irse de España o renunciar a esa vocación"
P. La amenaza de la gripe aviar pone sobre la mesa la necesidad de prevenir y ser capaces de responder a una posible crisis sanitaria. Tras la pandemia de COVID-19, ¿España está preparada?
R. Estamos mejor de lo que estábamos hace cinco años; creo que hemos entendido más acerca de lo que debemos tener en cuanto a diagnóstico. Tenemos, poco a poco, más medios de tratamiento y de vigilancia epidemiológica. Se están dando pasos de las administraciones muy importantes de cara a que España cuente con una reserva estratégica de antivirales, medicación, respiradores, equipos de protección individual, etc. Pero tenemos dos peligros claros: por un lado, que no tenemos especialistas que detecten esos primeros casos y que estén actualizados en un campo muy específico de una patología que no hemos visto en España todavía y, por otro, corremos el riesgo de la falta de capacidad de diagnóstico microbiológico. Hemos avanzado mucho desde 2020 en la disponibilidad 24 horas al día, 7 días a la semana, de los servicios de Microbiología Clínica en muchos hospitales de España, pero en algunos de esos centros han tenido la errónea concepción de que ya se ha acabado la pandemia. No tenemos la menor duda: por supuesto que vamos a tener otra pandemia. La serie histórica nos demuestra que en los últimos 50 años cada vez tenemos más brotes, epidemias, pandemias, hay más viajes internacionales... La pregunta es cuándo va a ser y qué estamos haciendo. Y no tenemos que dar pasos atrás en la disponibilidad de medios de diagnóstico microbiológico y hay que dejar de estar a la cola de la preparación frente a pandemias en cuanto a especialistas clínicos en todo el mundo desarrollado.
"No tenemos que dar pasos atrás en la disponibilidad de medios de diagnóstico microbiológico"
P. ¿Preocupa la situación actual del virus del Nilo?
R. El virus del Nilo nos preocupa porque el año pasado fue el peor de la serie histórica. Además, debemos tener en cuenta que seguramente tengamos bastantes más casos de los que están registrados por la falta de sospecha, de capacidad de diagnóstico microbiológico. Hemos tenido una primavera bastante lluviosa y ahora viene el calor con una bastante facilidad de la propagación de los mosquitos. Además, el incremento de las temperaturas medias en los últimos años hace que cada vez tengamos detección más al norte. Estamos hablando de una enfermedad en la que no tenemos vacunas en humanos, sino antivirales, con lo cual nos falta mucho en investigación y tenemos que seguir insistiendo. Se está trabajando bien, pero hay que mejorar en el enfoque 'One Health'. Para prevenir esta enfermedad en humanos necesitamos una actuación que implica la salud animal y veterinaria, el control de plagas, el control de los vectores, de los reservorios en distintos lugares, sobre todo, de Andalucía occidental. Tenemos claro que el manejo de las enfermedades infecciosas no se circunscribe exclusivamente a los especialistas en enfermedades infecciosas, sino que es multidisciplinar. Los especialistas en infecciosas somos un pilar claro que debe estar a la cabeza en diagnóstico y tratamiento clínico especializado de los casos complejos, pero también hay una serie de disciplinas científicas como salud pública, medicina preventiva o veterinaria, que son fundamentales en la prevención de la expansión de esta enfermedad que ya es, claramente, endémica en nuestro país.
P. ¿Qué opina sobre la evolución de la COVID-19 y cómo va a comportarse junto con la gripe el próximo invierno?
R. Estamos en un momento de expectación. Vemos muy poca COVID-19, muy pocos casos graves, pero los vemos. Es una pregunta difícil de responder porque las mutaciones del virus no están siguiendo un ritmo como el de la gripe, básicamente anual, sino que pueden aparecer de un día para otro en cualquier momento del año. Podemos ver repuntes de casos, pues hay años que hemos visto repuntes de casos en verano, en junio. De hecho, yo sigo viendo pacientes graves con COVID-19: los últimos días he visto pacientes con neumonías COVID-19 graves al borde de entrar en UCI, especialmente personas vulnerables, inmunodeprimidas, etc. Entonces, no sabemos por dónde va a evolucionar. Lo que tenemos claro es que tenemos que estar preparados, porque en cualquier momento podemos tener una ola por una nueva mutación, y que tenemos que mejorar la disponibilidad de los antivirales y tenemos que recordar la importancia de que las personas vulnerables se sigan vacunando.
"Tenemos que estar preparados frente a la COVID-19, mejorar la disponibilidad de antivirales y recordar la vacunación en vulnerables"
P. Entonces, se debe continuar insistiendo en la vacunación frente a la COVID-19...
R. Yo creo que se ha transmitido en buena parte de la sociedad un mensaje que es erróneo. Las dosis de la vacuna de COVID-19 no se cuentan. No se lleva la cuenta de cuántas veces se vacuna de la gripe una persona; se pone su recuerdo estacional para la cepa de cada año. En Estados Unidos han empezado a recomendar que los más vulnerables se vacunen cada seis meses, precisamente, por las dudas respecto a la estacionalidad. En España a día de hoy esa recomendación no la hacemos, pero tenemos que tener claro que hay que insistir en la vacunación del personal sanitario y no de toda la población, pero sí de las personas más vulnerables. También podríamos hablar de que hay otros muchos virus respiratorios aparte de la COVID-19 y la gripe, que, a la vez que estamos mejorando esta capacidad de diagnóstico, estamos viendo que producen muchas infecciones graves en personas vulnerables el virus respiratorio sincitial (VRS), que no solo produce bronquiolitis en niños, sino infecciones graves en personas adultas vulnerables, o el metaneumovirus humano.
P. Precisamente, el objetivo de la Agencia Estatal de Salud Pública es reforzar la preparación frente a futuras pandemias. ¿Qué funciones debe tener?
R. Tiene que ser un medio por el que haya una coordinación a nivel central de toda España de la preparación y respuesta ante no solo enfermedades infecciosas, sino también otras cuestiones de salud pública, como el riesgo cardiovascular o la prevención del cáncer. Pero en el campo que nos ocupa, lo que nos preocupa especialmente desde SEIMC es, primero, que se despolitice el proceso de creación, porque estamos a años luz de otros países, como Reino Unido, y, segundo, que tengamos claro que, dentro del enfoque multidisciplinar del manejo de las enfermedades infecciosas, éste se traslade a cómo creamos y cómo dimensionamos y desarrollamos esa Agencia en la que, por supuesto, los especialistas en Salud Pública son fundamentales. Sin embargo, desde nuestra sociedad reclamamos y recomendamos que la voz de los clínicos y la voz de los expertos en diagnóstico microbiológico se vea representada para que las voces de los que vena los pacientes estén representadas en la toma de decisiones y en las estrategias de comunicación.
"Desde SEIMC reclamamos y recomendamos que la voz de los clínicos y la voz de los expertos en diagnóstico microbiológico se vea representada en la Agencia de Salud OPública"
P. ¿Y qué me puede decir sobre el Acuerdo Mundial de Pandemias de la OMS?
R. Vemos con tristeza cómo algo que tiene la preparación mundial frente a pandemias, que tiene una importancia y una necesidad de coordinación clara, se ha politizado. Vemos cómo los trabajos en la OMS se han politizado, cómo estamos en una época en los últimos años en los que parece que ser de una u otra ideología política tiene que ir acompañado de una opinión sobre cuestiones que son exclusivamente científicas, como la eficacia o no de vacunas, de antivirales, como el origen de un virus, como qué vamos a hacer para prepararnos... Está claro que el mundo tiene que prepararse de forma global para las respuestas a siguientes pandemias. Hemos visto un ejemplo claro el año pasado con la viruela del mono, el mpox, en África. Cuando se hace la declaración de emergencia pública de salud internacional, lo que nos estaba diciendo la OMS es que necesitamos que desde fuera de estos países se dé apoyo para distribuir vacunas, porque llevan meses luchando contra una nueva variante de un virus que no estamos controlando y están muriendo niños, hombres y mujeres por esta infección. Mientras tanto, tenemos millones de dosis de vacunas almacenadas en el primer mundo. Yo creo que ese es el camino en el que tenemos que ir. Tenemos que evitar que esto ocurra desde el punto de vista de la cooperación internacional, sin entrar en condicionantes políticos.
P. Las resistencias antimicrobianas son uno de los mayores retos de salud pública. ¿Cómo incentivar la innovación de nuevos antibióticos?
R. Estamos mejor en innovación. Seguimos necesitando más armas, porque las nuevas variantes resistentes de distintas bacterias siguen apareciendo, pero sí es cierto que respecto a la situación que teníamos al principio de la pasada década hemos mejorado y vamos teniendo disponibilidad de nuevos antimicrobianos, pero aquí claramente necesitamos herramientas de diagnóstico y de tratamiento especializado. El manejo de las multirresistencias es medicina personalizada; vamos hacia una era en la que cada bacteria, con su mecanismo de resistencia específico, necesita un antibiótico específico para que haga efecto. Y tenemos que usarlo en ese paciente cuando tiene una sepsis urgente. Para tratar a ese paciente, necesitamos conocer esos mecanismos de resistencia lo antes posible y que el antibiótico que necesita sea manejado por un especialista y prescrito desde el primer momento; cada hora que pasa con un paciente de sepsis sin recibir el antibiótico necesario y específico incrementará el riesgo de fallecimiento y esto no puede depender de la aleatoriedad de tener o no un internista al que le gustan las enfermedades infecciosas, ni puede depender de que el viernes por la tarde hayamos decidido que nos ahorramos el turno de tarde y de noche de los técnicos del laboratorio de microbiología clínica y que dejamos estas muestras para el lunes siguiente.
"El manejo de las multirresistencias es medicina personalizada; vamos hacia una era en la que cada bacteria necesita un antibiótico específico para que haga efecto"
P. Finalmente, ¿qué valoración hace del XXVIII Congreso de SEIMC?
R. El Congreso ha sido un éxito, estamos muy contentos, con récord de personal, récord de comunicaciones científicas, muchas actividades y estamos en un momento en el que nuestra Sociedad considera que es excelente.