‘Mucho más que una palabra’: cuando el cine se pone al servicio de la ciencia

Un cortometraje impulsado por la compañía biotecnológica Amgen muestra la importancia de la investigación en genética para lograr avances en medicina.

‘Mucho más que una palabra’
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Investigación. Aunque mirándolo a simple vista, es un conjunto de letras, la investigación es ‘Mucho más que una palabra’. Este es el título de un cortometraje impulsado por la compañía biotecnológica Amgen en el que se pone de manifiesto que, tal y como le sucede a uno de los protagonistas de esta original pieza audiovisual, la investigación es una palabra que puede ayudar a ganar la partida, en este caso, a la enfermedad.

La trama del corto gira alrededor de una partida de Scrabble® entre una madre, de profesión científica, y su hijo, estudiante de bachillerato. Ambos intentan ganar puntos construyendo palabras habituales en su día a día, lo que sirve a la investigadora para compartir con el adolescente la importancia del trabajo que ella realiza. Así, el filme, en poco más de cuatro minutos, pone de relevancia cómo la genética, la inteligencia artificial y las nuevas tecnologías están cambiando el devenir de múltiples patologías.

‘Mucho más que una palabra’ es también, por su tono emotivo, un pequeño homenaje a todos los profesionales que dedican su vida a entender mejor las enfermedades y a descubrir tratamientos más precisos y seguros.

El cortometraje, que ya se puede visualizar a través del canal de YouTube y las redes sociales de AMGEN España, se mostrará también del 1 al 7 de diciembre en 20 salas de cine de Madrid y Barcelona antes de la emisión de películas como ‘Napoleón’, ‘Séneca’, ‘Los asesinos de la luna’ y ‘Sound of Freedom’.

Amgen y la IA

Uno de los avances que marca ya el presente –y se espera que tenga más relevancia todavía en el futuro– es la inteligencia artificial (IA).

Los expertos calculan que cada persona generará durante su vida una cantidad considerable de datos sobre su salud, por lo que el gran reto está en gestionar toda esa información para que se convierta en conocimiento.

Tomados en conjunto, todos esos datos son como píxeles que se pueden unir gracias a la inteligencia artificial y así, construir una imagen cada vez más nítida de cómo la enfermedad se arraiga y se desarrolla.

Desde Amgen apuestan por el uso de las nuevas tecnologías como forma de proporcionar nuevos biomarcadores con los que podemos lograr un diagnóstico precoz de la enfermedad, ensayos clínicos más rápidos y exitosos, o ser capaces de predecir y prevenir patologías antes de que empiecen a dar los primeros signos de existencia o sea difícil gestionar su impacto sanitario y social. 

Acercar la ciencia al cine

Cartel del cortometraje 'Más que una palabra'.

Fátima Baeza, conocida por sus papeles en series como ‘Hospital central’ o ‘El secreto de Puente viejo’ representa el papel de la madre; por su parte, Juan Acedo, joven promesa del panorama audiovisual español con actuaciones en proyectos como las películas ‘Viejos’, ‘Refugiados’ y ‘El vestido’, se mete en el papel del hijo. Ambos comparten tiempo jugando una partida en la que las palabras son las protagonistas. La pieza está dirigida por Miguel Ángel Cárcano, director productor y guionista de diversos proyectos cinematográficos y teatrales, como ‘En ninguna parte’, ‘Malas noticias’, ‘Negocios’ y ‘Reencuentro’.

El formato audiovisual permite explicar de manera sencilla conceptos que albergan gran complejidad o llegar a entender cómo grandes científicos han despertado su interés por este campo, como ya demuestra la historia del cine. Algunos ejemplos son ‘El indomable Will Hunting’, en la que un joven con problemas descubre su vocación y habilidad en el mundo de las matemáticas; ‘Una mente maravillosa’, que cuenta la vida personal y profesional de John Nash, matemático que logró alzarse con el Premio Nobel de Economía o ‘Madame Curie’, filme biográfico de la científica polaca pionera en el campo de la radioactividad y primera y única persona en conseguir dos premios Nobel: el del Física y el de Química.

Y es que, naturalizando materias que podrían parecer más lejanas a la cotidianeidad a través del cine y formatos similares, se pueden tender puentes para despertar el interés del público en diferentes ámbitos científicos. Además, el uso del cortometraje en este caso es una herramienta innovadora y sencilla por su duración, para acercar información a la sociedad de determinadas materias que no forman parte de su día a día.