La peculiaridad que presentan los virus de la gripe es que cambian y evolucionan constantemente, por lo que es necesario actualizar las cepas contenidas en las vacunas que protegen frente al virus para mantener su eficacia contra los antígenos adecuados.
En este sentido, según el artículo 'Maintaining the value of influenza vaccination – the shift from quadrivalent to trivalent vaccines', una revisión de expertos (David Fisman, Alberto Pérez-Rubio, Maarten Postma, Darvin S. Smith y Joaquin Mould-Quevedo), menciona que la transición de vacunas antigripales tetravalentes a trivalentes se debe precisamente a la vigilancia de las cepas de influenza para garantizar la compatibilidad de los virus circulantes con las vacunas estacionales. El objetivo, exponen, es "dirigir la vacuna contra las cepas más comunes y evitar antígenos innecesarios, mantener una alta efectividad, fortalecer la confianza en la vacuna antigripal y su aceptación, y brindar opciones adecuadas para el desarrollo futuro de vacunas, manteniendo así el valor de la vacunación anual contra la gripe".
Y es que, apuntan los autores, la vigilancia continua de la circulación del virus para ajustar la composición de la vacuna en función de las cepas circulantes sigue siendo "crucial para fundamentar las políticas de prevención de la influenza en el contexto de cualquier riesgo futuro para la salud pública". En este sentido, abogan por trasladar a los profesionales sanitarios, población general, grupos asesores de inmunización y responsables de la toma de decisiones, la importancia del monitoreo continuo de los virus de la influenza y de que las vacunas se actualicen para abordar las cepas más comunes en circulación.
Además, los avances actuales y futuros en la composición de las vacunas (por ejemplo, las vacunas contra la influenza pandémica) y tecnología (por ejemplo, vacunas antigripales de ARNm) también son "imperativos" a medida que los virus de la gripe y el riesgo para la salud pública continúan evolucionando.
"Las plataformas de ARNm, en particular, tienen el potencial de mejorar la capacidad de respuesta de los programas de vacunación contra la gripe estacional al permitir actualizaciones más rápidas de la composición de la vacuna en respuesta a los datos de vigilancia en tiempo real. Esta agilidad puede reducir el retraso entre la identificación de la cepa y el despliegue de la vacuna, y estas nuevas plataformas podrían desempeñar un papel fundamental en la preparación ante una pandemia", aseguran.