¿Por qué la gripe ha impactado con más fuerza esta temporada en todo el mundo?

Según un análisis de la revista Nature, el desajuste entre la cepa vacunal y el virus dominante contribuye a que la temporada esté siendo más grave de lo habitual.

gripe
Añádenos en Google

Millones de personas en todo el mundo pueden dar fe de que esta no es una temporada de gripe cualquiera. El virus de la influenza está provocando un aumento inusual de infecciones y hospitalizaciones en países como Reino Unido, Italia, Estados Unidos o Japón, donde los sistemas sanitarios han registrado picos de casos antes y con mayor intensidad de lo habitual. De hecho, la situación en el país nipón en el mes de octubre ya daba pistas de lo que se podía esperar en el resto del globo. En España, al igual que en sus países vecinos, la gripe impacto significativamente en la población, adelantando el pico gripal, que se alcanzó antes que en otras temporadas y que coincidió de lleno con las fiestas navideñas.

En un análisis publicado por la revista Nature, Andrew Pekosz, virólogo de la Escuela de Salud Pública Bloomberg de la Universidad Johns Hopkins, señaló que "de repente, todo el mundo está viendo no solo casos, sino un gran número de casos".

Impacto global de la gripe

En muchos países, la temporada gripal se adelantó varias semanas y avanzó con rapidez. Japón declaró una epidemia de gripe ante el número inesperadamente alto de infecciones, mientras que en Australia la circulación del virus se prolongó al menos un mes más de lo normal. En Canadá, el impacto fue simultáneo en todo el país. "Todas las provincias y territorios experimentaron un aumento masivo de casos al mismo tiempo, lo que ejerce una enorme presión sobre el sistema de salud", explicó a Nature Eleni Galanis, directora general de la Agencia de Salud Pública de Canadá.

aunque todavía es pronto para evaluar con precisión cómo se comparará esta temporada con las más graves de las últimas décadas, los expertos coinciden en que la situación es peor que la media.

El protagonismo del H3N2

Buena parte del repunte global tiene un responsable claro: el subtipo H3N2 del virus de la gripe, conocido por su elevada capacidad de mutación. En particular, una variante denominada subclado K se convirtió en dominante a escala mundial a partir de septiembre y actualmente representa alrededor del 80% de las infecciones de influenza. "Todo se puede atribuir a esta variante del clado K", afirmó Pekosz.

El H3N2 no es nuevo: lleva décadas circulando entre la población humana. Sin embargo, no había sido dominante en las últimas temporadas de gripe, lo que significa que muchas personas tenían una inmunidad relativamente baja frente a este subtipo al inicio del actual invierno. Ese "regreso" del H3N2 ha coincidido, además, con una rápida acumulación de mutaciones que lo diferencian notablemente de la cepa incluida en la vacuna antigripal.

Un desajuste vacunal

Cada año se actualiza la composición de la vacuna contra la gripe para adaptarla a la evolución genética del virus. Sin embargo, el calendario juega en su contra. Los modelos sugieren que el subclado K surgió ya en febrero del año pasado, pero no se secuenció hasta junio, meses después de que la Organización Mundial de la Salud (OMS) seleccionara las cepas que servirían de base para las vacunas de la temporada actual en el hemisferio norte.

"Hay un desajuste entre la cepa de la vacuna y la cepa que está circulando", explicó Scott Hensley, virólogo de la Universidad de Pensilvania. Ese desfase se debe en gran parte a la velocidad a la que evoluciona el H3N2. Según Nature, un análisis no publicado mostró que este subtipo suele acumular entre una y tres mutaciones adicionales cada seis meses respecto a la cepa vacunal, pero el subclado K presenta hasta 11 mutaciones en la proteína hemaglutinina.

Esta proteína forma las espículas que recubren la superficie del virus y permiten su unión a las células humanas. Tras una infección o la vacunación, el sistema inmunitario produce anticuerpos dirigidos precisamente contra la hemaglutinina. El problema es que incluso una sola mutación puede impedir que esos anticuerpos se unan eficazmente al virus, facilitando que escape a la respuesta inmune.

Protección frente a la gravedad

Pese a esta situación, los expertos insisten en que las vacunas actuales siguen siendo una herramienta clave. Existen evidencias de que, aunque la protección frente a la infección pueda verse reducida, la vacunación continúa ofreciendo defensa frente a la enfermedad grave y las complicaciones.

En una preimpresión publicada a principios de enero, se observó que, en algunas personas, la vacuna genera suficientes anticuerpos cruzados contra el subclado K como para reducir el riesgo de cuadros severos, aunque el estudio aún no ha sido revisado por pares.

Los virólogos también apuntan a un factor estructural: los bajos niveles de vacunación contra la gripe en muchas regiones del mundo. "Las infecciones probablemente contribuyen más a mantener altos los niveles de inmunidad que la vacunación", señaló Ian Barr, subdirector del Centro Colaborador de la Organización Mundial de la Salud (OMS) para la Gripe en Melbourne. A su juicio, el resurgimiento del H3N2 era solo cuestión de tiempo. "Era inevitable que volviera tarde o temprano. Eso es lo que está sucediendo este año".

Mientras la investigación avanza —incluidos los esfuerzos por desarrollar una vacuna universal contra la gripe—, los expertos subrayan la importancia de reforzar la vigilancia genómica, mejorar las coberturas vacunales y mantener las medidas de prevención para mitigar el impacto de una temporada gripal que ha puesto en alerta a medio mundo.


También te puede interesar...