Preguntas y respuestas sobre la ola de gripe en España

Carmen Cámara, inmunóloga del Hospital la Paz y miembro de la Sociedad Española de Inmunología, y Ángel Gil, catedrático de Medicina Preventiva y Salud Pública de la Universidad Rey Juan Carlos, explican las claves de esta nueva ola de gripe.

Una mujer se hace un test nasal
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Los últimos días de diciembre y los primeros de este mes de enero han estado marcados por la gripe. En estos momentos, y con datos del Instituto de Salud Carlos III, se superan los 950 casos de infecciones respiratorias agudas por cada 100.000 habitantes y, aunque la COVID-19 y el virus respiratorio sincitial (VRS) tienden a estabilizarse, no está sucediendo lo mismo que con la gripe. Los contagios de gripe siguen en ascenso, según el mismo informe, y los expertos consultados esperan que el pico de contagio se alcance a mediados de este mes de enero, justo después del grueso de encuentros y cenas navideñas. ¿Circula este invierno con mayor intensidad el virus de la gripe? ¿Por qué no nos contagiamos tanto de COVID-19? Carmen Cámara, inmunóloga del Hospital la Paz y miembro de la Sociedad Española de Inmunología y Ángel Gil, catedrático de Medicina Preventiva y Salud Pública de la Universidad Rey Juan Carlos, desgranan las claves de esta nueva ola de gripe.

Los datos epidemiológicos de ISCIII indican que los casos de gripe siguen en aumento, no así los casos de bronquiolitis y COVID-19. ¿Por qué este año la gripe ha ganado terreno al resto de virus que están en circulación?

Para Carmen Cámara, la clave está en la vacunación. “La vacuna que tenemos de la gripe no es tan buena como la que tenemos para la COVID-19. Nunca nos hemos vacunado bien de la gripe. Lo que conseguimos con la COVID-19, que fue vacunarnos toda la población en masa, con la gripe no lo hemos hecho nunca”, ha explicado la inmunóloga, que considera que, con la gripe, no se tiene esa conciencia de peligro que sí que se ha tenido frente a otras infecciones como la COVID-19. Esto provoca, según su opinión, que las coberturas a las que se llega en las poblaciones indicadas, rara vez pasan del 50%. “Por una parte, nos vacunamos peor y, por otra, al ser un virus con tasa de mutabilidad tan alta, nunca conseguimos tener una vacuna tan buena como la que tenemos para COVID-19”, concluye.

¿Cuál es la población que debe vacunarse contra la gripe?

Mayores de 60 años, personas de cinco años o más internas en centros de discapacidad y residencias de mayores y grupos considerados de riesgo. Está indicada también en mujeres embarazadas en cualquier trimestre de gestación, así como en puerperio; además de las personas convivientes con aquellas que tienen alto grado de inmunosupresión. Se incide, también, en personas que por su actividad puedan transmitir estas enfermedades, como los profesionales sanitarios y sociosanitarios, además de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, bomberos y servicios de Protección Civil.

En el caso de vacunación frente a la gripe exclusivamente, este año, como novedad, la vacunación se ha extendido también a niños de 6 a 59 meses.

¿Habría que ampliar las franjas de vacunación?

“Las indicaciones que plantea el Ministerio también recogen a todas las personas que conviven con personas vulnerables. Con lo cual, estamos hablando de que casi toda la población se podría vacunar”, reconoce Ángel Gil. “Hay que tener en cuenta que la vacunación contra la gripe no va a evitar el contagio, pero que sí las formas graves de la enfermedad; de manera que se puede evitar que una persona hospitalice o tenga que entrar una unidad de cuidados intensivos e, incluso, fallezca”, añade. Si la gente que convive con esta población se vacuna, “cortamos un poco el riesgo de transmisión”.

“Si el paciente ya ha pasado esa enfermedad, no tendría mucho sentido vacunarse”

Ángel Gil, catedrático de Medicina Preventiva y Salud Pública de la Universidad Rey Juan Carlos.

Si una persona ya ha pasado la gripe, ¿es recomendable que se vacune igualmente?

“Si el paciente ya ha pasado esa enfermedad, no tendría mucho sentido vacunarse”, asegura Ángel Gil. El experto es Salud Pública considera que, una vez que la ha pasado, si claramente se sabe a través de las pruebas diagnósticas, “no sería necesario”. Gil añade también que la vacuna disponible ante la gripe contiene el virus A y el virus B. “Ahora estamos padeciendo el virus A, pero posiblemente a mediados de febrero empezará a circular el virus B y, con la vacunación, podremos estar protegidos frente a una segunda onda epidémica del virus B. Nunca menospreciemos el efecto que puede tener la vacunación y que nos puede proteger frente a otros virus gripales”, recuerda.

¿La alta circulación del virus de la gripe puede tener que ver con que la variante de la COVID-19 que circula es más débil que las anteriores?

Carmen Cámara considera que no. Aunque es cierto que, por suerte, todas las variantes de COVID-19 que se han sucedido son de menor infectividad, lo importante en este punto es que la población está “muy bien vacunada”, alcanzando el 95% de la población. La vacunación y que las cepas sean “cada vez menos virulentas” hacen que la incidencia baje muchísimo. Para la gripe, está sucediendo lo contrario, explica Cámara. “No estamos ante la misma situación ante la gripe porque, por un lado, muta mucho y encima nunca nos hemos vacunado bien. La vacuna de la gripe siempre se decide con respecto a lo que ha circulado el año anterior. Se trata de una apuesta. Entonces, lo que va a circular al año siguiente siempre es diferente. Hay veces que es solo un poco diferente, pero cada cinco o diez años es muy diferente. Creo que no tendríamos la actual tasa que tenemos de gripe si nos hubiéramos vacunado todas las personas que se deberían haber vacunado”.

"Creo que no tendríamos la actual tasa que tenemos de gripe si nos hubiéramos vacunado todas las personas que se deberían haber vacunado”

Carmen Cámara, inmunóloga del Hospital la Paz y miembro de la Sociedad Española de Inmunología.

Por tanto, en los años de pandemia en los que el virus de la gripe circuló con menor intensidad, ¿no tiene que ver con el tipo de cepa de COVID-19, sino más bien con que nos estábamos protegiendo más?

“Las coberturas de vacunación contra la gripe más altas que hemos tenido han sido durante la pandemia de la COVID-19, en esos años además teníamos la mascarilla y encima teníamos menos contacto social. Ahora todos esos hábitos los hemos dejado atrás. La teoría de que hay un nicho ecológico que, si lo ocupa un virus, el otro no lo puede ocupar, no está bien demostrada”, zanja Cámara.

Si no tenemos gripe, ni COVID-19, pero tenemos síntomas similares. ¿Qué podemos estar atravesando?

Adenovirus, micoplasma o neumococo, entre otros, indica la inmunóloga. “Es lo que pasa todos los inviernos. La única diferencia de este invierno es que no hemos tenido el repunte del VRS porque estamos tratando con los anticuerpos monoclonales a los niños recién nacidos, que son los principales afectados, y no tenemos COVID-19 porque nos hemos vacunado muy bien”, especifica. “Quizá lo que deberíamos aprender, al menos de la gripe, es que es una enfermedad muy seria que se lleva a más de 5.000 personas en España cada año y que hay algo más que podríamos hacer, que es vacunarnos bien”, añade. Cámara considera que existe “una tolerancia” social a cierto tipo de muertes y que habría que lograr rebajarla.

¿A partir de que día es preocupante encadenar fiebres altas?

Si se tiene más de 38 grados durante más de 24 horas, se debe ir a consulta y ser valorado por un médico. Sobre todo, por las neumonías, tanto de neumococo como de micoplasma, indica Cámara.

¿Cuándo se espera que llegue el pico de contagios de gripe?

El pico de contagios de la gripe llegará a mediados de enero. Tras meses de temperaturas templadas, cuando ha llegado el frío del invierno, se ha producido el pico de contagios.

¿Qué se puede hacer para que el sistema sanitario no se desborde?

“Lo que tenemos que aprender en el sistema sanitario es que cuando llega a la época de circulación de los virus que afectan a las vías respiratorias, tenemos que aumentar esa cobertura en el sistema sanitario”, responde Ángel Gil. “Tenemos que intentar tener una mayor cobertura asistencial, con refuerzos sanitarios, incluso con la habilitación de más camas hospitalarias si fuese necesario. Pero es lo que tenemos todos los años”.


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