El estudio BA-SCAD, promovido por la Agencia de Investigación de la Sociedad Española de Cardiología (AISEC), representa un hito en la investigación clínica sobre una patología cardiovascular infrecuente que afecta sobre todo a mujeres. La AISEC lidera un ensayo pionero a nivel internacional: el estudio BA-SCAD (Betablockers and Antiplatelet Agents in patients with Spontaneous Coronary Artery Dissection). Este proyecto constituye el primer ensayo clínico aleatorizado del mundo que evalúa distintas estrategias terapéuticas en pacientes con disección coronaria espontánea (DCE), una entidad responsable de un número significativo de infartos de miocardio no relacionados con la aterosclerosis.
La DCE es una emergencia cardiovascular poco común, pero cada vez más reconocida como una causa importante de síndrome coronario agudo (SCA), especialmente en mujeres jóvenes y de mediana edad. Se caracteriza por la aparición espontánea de un desgarro en la pared de una arteria coronaria, lo que puede provocar la obstrucción del flujo sanguíneo al corazón. A diferencia del infarto clásico, causado por placas de ateroma, en estos casos no suele ser necesaria una intervención de revascularización (como la implantación de stents), ya que la arteria suele curar espontáneamente con el tiempo, recuperando su anatomía normal.
Pese a los avances diagnósticos en los últimos años, el tratamiento médico más adecuado para la DCE sigue siendo una incógnita. Precisamente, el objetivo del estudio BA-SCAD es evaluar el impacto clínico de dos estrategias terapéuticas clave: el uso o no de betabloqueantes (fármacos que reducen la frecuencia cardíaca y el estrés sobre la pared arterial) y la duración y régimen de tratamiento antiagregante (fármacos que reducen el riesgo de trombosis). Para ello, el ensayo compara el uso clásico de doble antiagregación durante un año frente a un régimen más corto y simplificado de solo un mes con un único agente antiagregante.
El proyecto está liderado por Fernando Alfonso, jefe del Servicio de Cardiología del Hospital Universitario La Princesa de Madrid.
Estudio de la disección coronaria espontánea
El ensayo BA-SCAD ha sido posible gracias al premio al mejor ensayo clínico aleatorizado multicéntrico (ECAM-SEC), otorgado por la SEC, y ha contado con la participación de 60 hospitales españoles, convirtiéndose en una iniciativa colaborativa sin precedentes en este ámbito. Entre septiembre de 2021 y febrero de 2025 se han incluido 695 pacientes, una cifra excepcional tratándose de una patología minoritaria.
En total, 600 pacientes han sido aleatorizados en el estrato de antiagregación y 637 en el de betabloqueantes. Un total de 58 pacientes fueron excluidos por presentar disfunción sistólica, condición que requiere el uso obligatorio de betabloqueantes y que impide su aleatorización dentro del protocolo del estudio.
Pero BA-SCAD va más allá del análisis de eventos cardiovasculares. Se han recogido también datos de calidad de vida al año, así como muestras biológicas para realizar estudios farmacogenéticos, farmacodinámicos e inmunológicos. Esta aproximación permitirá entender no solo el efecto clínico de los tratamientos, sino también los mecanismos moleculares y genéticos implicados en la evolución de la DCE, lo que podría abrir la puerta a tratamientos más personalizados en el futuro.
Resultados previstos en 2026
Actualmente, el equipo investigador se encuentra inmerso en el análisis de los datos obtenidos. Está previsto que el seguimiento completo de los pacientes alcance su fin en febrero de 2026, momento en el que se dispondrá de resultados robustos y definitivos. Estos datos permitirán establecer, por primera vez, recomendaciones basadas en evidencia sólida para el manejo médico de la disección coronaria espontánea.
El estudio cobra especial relevancia por su enfoque de género. La disección coronaria espontánea afecta en el 90% de los casos a mujeres, muchas de ellas sin factores de riesgo cardiovascular clásicos, lo que ha dificultado su identificación durante décadas. Iniciativas como BA-SCAD permiten avanzar no solo en ciencia clínica, sino también en equidad sanitaria y medicina de precisión.
Con este ensayo, la Sociedad Española de Cardiología y su agencia de investigación refuerzan su papel protagonista en la generación de conocimiento científico útil y aplicable a la práctica clínica. BA-SCAD no solo representa un avance crucial en una enfermedad infradiagnosticada, sino también un modelo de investigación colaborativa que sitúa a la cardiología española a la vanguardia internacional.