Primer par teragnóstico aprobado para TNE-GEP

Añádenos en Google
C.M.l. Madrid | viernes, 06 de octubre de 2017 h |

La Comisión Europea ha aprobado la comercialización de lutecio (177Lu) oxodotreotida) para el tratamiento de tumores neuroendocrinos gastroenteropancreáticos (TNE-GEP) irresecables o metastásicos, progresivos, bien diferenciados (G1 y G2), positivos al receptor de somatostatina, en adultos.

La aprobación se basa en los resultados del estudio pivotal aleatorizado de fase 3, NETTER-1 que comparó el tratamiento con lutecio (177Lu) oxodotreotide) con una dosis doble de octreotide LAR en pacientes con TNE del intestino medio irresecables, progresivos con tratamiento de octreotide LAR y que sobreexpresaban los receptores de la somatostatina; así como los datos de eficacia y seguridad de un ensayo de Fase 1/2 realizado en el Centro Médico Erasmus en más de 1.200 pacientes con una amplia gama de indicaciones TNE, incluyendo tumores de intestino anterior (bronquiales, pancreáticos), medio y posterior.

Como explica Enrique Grande, director del Programa de Oncología y de la Investigación Clínica del Centro Monográfico de Cáncer MD Anderson, este es un ejemplo más de cómo el desarrollo de la tecnología puede impactar de una manera clara en el beneficio clínico de los pacientes.

“Con el PET-Galio estamos logrando aumentar la sensibilidad y especificidad en el diagnóstico y en el grado de extensión de nuestros pacientes diagnosticados de tumores neuroendocrinos pero a la vez, estamos siendo capaces de seleccionar aquellos pacientes que se van a beneficiar del tratamiento con radionúclidos porque comparten la misma diana farmacológica”, indica Grande.

Donde los tratamientos actuales ofrecen un tiempo en que el tumor vuelve a progresar de meses aquí se está hablando de años, lo cual “supone una auténtica revolución en el manejo de estos pacientes con tumores neuroendocrinos”.

Los datos de eficacia del estudio clínico muestran una tasa de respuestas radiológicas objetivas del 18 por ciento y una supervivencia libre de progresión por encima de los dos años con tendencia positiva a una mejoría en la supervivencia global y a la mejora de la calidad de vida de los pacientes. Un antes y un después, a su juicio, en el manejo sistémico de estos pacientes estableciéndose como estándar de tratamiento tras el fracaso a análogos de somatostatina y, haciendo más necesaria aún si cabe, la interrelación y trabajo conjunto de los especialistas implicados incluyendo oncólogos, médicos nucleares y endocrinólogos.

La incidencia estimadada de TNE gastrointestinales en España es aproximadamente 3 casos por 100.000 de población, mientras la incidencia de los casos pancreáticos es de unos 0,3 casos por 100.000. Sin embargo, debido a que los TNE son de crecimiento lento y asociados con supervivencia prolongada, la prevalencia de los casos TNE es relativamente alta, situándose como la patología número 2 en el tracto gastrointestinal.

Con todo, Grande considera que el abordaje de los tumores neuroendocrinos es “apasionante”. En su opinión, no existe otro tumor donde estén tantos especialistas implicados, desde el patólogo, el cirujano, el endocrinólogo, el especialista en bioquímica clínica por los marcadores que hay que realizar, el médico nuclear, etcétera.

Junto a esta atención médica, cada vez se dispone de más fármacos que están cambiando la historia natural de la enfermedad de estos pacientes con unas tendencias claras a una mejoría no sólo en supervivencia global sino en la calidad de vida y en un mejor control de los síntomas de los pacientes.