La psoriasis, una enfermedad autoinmune que afecta la piel, no solo tiene un impacto visible en la salud, sino que también podría estar estrechamente vinculada con otras condiciones crónicas, como la obesidad. Diversos estudios han demostrado que las personas con psoriasis tienen un mayor riesgo de desarrollar sobrepeso o enfermedades metabólicas, lo que abre nuevas perspectivas sobre la gestión y tratamiento de ambas condiciones. Así, los expertos subrayan la importancia de abordar la psoriasis no solo desde su tratamiento dermatológico, sino también considerando factores metabólicos y hábitos de vida que podrían influir en su evolución.
En este contexto, el especialista en Dermatología Médico-Quirúrgica y Venereología, Alberto Romero Maté, uno de los expertos en la materia, señala en una entrevista con Gaceta Médica que la conexión entre estas dos condiciones es evidente, aunque aún queda por determinar si una causa la otra o si simplemente coexisten como factores de riesgo compartidos.
¿Una relación bidireccional?
"Es cierto que siempre se ha hablado de que la psoriasis podría ser un factor que desencadenara la obesidad, pero también se ha observado que hay niños pequeños obesos que desarrollan psoriasis", señala el especialista. "Esto demuestra que la relación existe, y aunque no se sabe qué viene primero, lo que sí está claro es que a mayor grado de obesidad, más complejo es el abordaje de la psoriasis y su gravedad", explica.
Una de las preguntas que surge con frecuencia es si la obesidad precede a la psoriasis o si es esta última la que favorece el aumento de peso. Romero no tiene una respuesta definitiva, pero subraya la importancia de reconocer que ambas condiciones se interrelacionan y agravan mutuamente. Si bien la obesidad puede predisponer a una mayor severidad de la psoriasis, algunos estudios han demostrado que la psoriasis también puede contribuir a un estilo de vida sedentario y, en consecuencia, al aumento de peso.
"Lo que hemos visto en la consulta es que los pacientes con psoriasis tienden a tener un control más difícil de su enfermedad cuando también sufren obesidad, ya que esta patología dificulta la respuesta a los tratamientos y puede complicar la evolución de la enfermedad", comenta Romero.
"Lo que hemos visto en la consulta es que los pacientes con psoriasis tienden a tener un control más difícil de su enfermedad cuando también sufren obesidad"
Cabe destacar que una de las cuestiones planteadas es si la obesidad también afecta la aparición de psoriasis en edades tempranas. Según el dermatólogo, los niños no son inmunes a esta relación. "Aunque las formas graves de psoriasis asociadas con la obesidad se dan más comúnmente en adultos, también observamos casos en niños", afirma Romero, que añade que "la obesidad puede afectar incluso a niños de 4 o 5 años, y en la adolescencia, entre los 12 y 14 años, ya es evidente la relación con formas más severas de la enfermedad".
Perder peso mejora los síntomas
El dermatólogo señala que hay evidencias de que la cirugía bariátrica, en algunos casos, contribuye a la mejora de los pacientes, pero la relación entre la pérdida de peso y la mejora clínica no siempre es tan clara. "Aunque es cierto que algunos pacientes que se someten a cirugía bariátrica mejoran notablemente, no hay consenso definitivo sobre si la pérdida de peso por sí sola tiene un impacto significativo en la mejora de la psoriasis, aunque algunos estudios muestran mejoras, los resultados no alcanzan siempre la significación estadística", explica.
Además, aunque algunos pacientes experimentan una mejora en el control de la enfermedad con dietas hipocalóricas, no todos los casos presentan la misma respuesta positiva. Esto subraya la necesidad de un enfoque integral que vaya más allá de la pérdida de peso aislada.
En este sentido, en cuanto al tratamiento de la psoriasis en pacientes obesos, Romero comenta que, aunque los medicamentos son los mismos, la eficacia puede ser menor en estos pacientes. "Los tratamientos convencionales, como los medicamentos sistémicos o los biológicos, funcionan tanto para pacientes con peso normal como para los obesos, pero, en pacientes con obesidad, especialmente aquellos con obesidad mórbida, hay un riesgo más elevado de no alcanzar las tasas de respuesta deseadas", señala el experto.
"Los tratamientos convencionales funcionan tanto para pacientes con peso normal como para los obesos, pero, en pacientes con obesidad hay un riesgo más elevado de no alcanzar las tasas de respuesta deseadas"
Esto se debe a que los pacientes con un índice de masa corporal (IMC) más alto pueden no responder igual de bien a los tratamientos estándar, lo que lleva a los dermatólogos a considerar terapias más potentes o incluso la intervención quirúrgica, como la cirugía bariátrica.
Abordaje multidisciplinar
Romero enfatiza la importancia de un enfoque multidisciplinar para tratar la psoriasis en pacientes con obesidad. "Es fundamental contar con el apoyo de otros profesionales de la salud, como endocrinos, cirujanos y médicos de atención primaria", asegura. "El trabajo conjunto con enfermeras especializadas en dermatología también es esencial para ofrecer apoyo continuo en el tratamiento y en la adopción de hábitos saludables, como la pérdida de peso, el ejercicio y la eliminación de hábitos perjudiciales, como el tabaquismo", explica el dermatólogo.
Aunque el camino hacia la mejora de los pacientes con psoriasis y obesidad es complejo, Romero mantiene la esperanza en los beneficios de un tratamiento integral. Sin embargo, reconoce que, a pesar de los esfuerzos, muchos pacientes no logran mantener la pérdida de peso a largo plazo. "Es muy difícil que los pacientes mantengan la pérdida de peso de manera duradera y la adherencia a las recomendaciones y la mejora de la calidad de vida son aspectos complejos que requieren el compromiso tanto del paciente como del equipo médico", concluye.
En pocas palabras, la psoriasis y la obesidad están estrechamente vinculadas, y su tratamiento requiere un enfoque multidisciplinar que tenga en cuenta no solo los aspectos médicos, sino también los estilos de vida y el apoyo emocional de los pacientes.