Las infecciones provocadas por microorganismos resistentes a múltiples fármacos (MDR, por sus siglas en inglés) representan una de las mayores amenazas para la salud pública a nivel global. Los pacientes afectados por infecciones causadas por este tipo de bacterias presentan peores resultados clínicos en comparación con aquellos infectados por cepas susceptibles, lo que se traduce en un aumento de la mortalidad, una mayor duración de la estancia hospitalaria y costos más elevados en la atención médica.
Estimaciones previas han advertido que, de no tomarse medidas efectivas, la resistencia a los antimicrobianos podría convertirse en la principal causa de muerte en el mundo para el año 2050. Por ello, evaluar el impacto actual y futuro de la resistencia a los antimicrobianos (RAM) es esencial para que los responsables de políticas sanitarias puedan asignar recursos de manera eficaz y desarrollar estrategias de acción adecuadas. Sin embargo, cuantificar la carga de estas infecciones representa un desafío, ya que los estudios realizados por distintas instituciones y países han mostrado variaciones significativas en sus estimaciones.
En este sentido, diversos equipos del área de Enfermedades Infecciosas del CIBER (CIBERINFEC) han llevado a cabo un análisis sobre el impacto de las infecciones hospitalarias y las muertes asociadas, revelando que la carga sanitaria provocada por bacterias multirresistentes en España es significativamente mayor de lo estimado previamente. Los hallazgos de este estudio sobre la resistencia antimicrobiana han sido publicados en The Lancet Regional Health - Europe.
Impacto de la RAM en Europa
Un estudio del Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades (ECDC) estimó que, en 2015, se produjeron 671.689 infecciones causadas por microorganismos multirresistentes (MDR) en la Unión Europea y el Espacio Económico Europeo, lo que resultó en 33.110 muertes atribuibles a esta resistencia.
Del mismo modo, investigaciones más recientes evaluaron el impacto de la resistencia a los antimicrobianos en 2019, arrojando cifras aún más significativas. Un estudio estimó 73.700 muertes en Europa central, Europa oriental y Asia central, mientras que otro notificó 133.000 fallecimientos en la región europea de la Organización Mundial de la Salud (OMS). En Francia, las muertes anuales alcanzaron 12.500, y en España, distintas investigaciones realizadas entre 2015 y 2019 calcularon que hubo entre 1.900 y 6.220 fallecimientos anuales como consecuencia de infecciones por MDR.
El reciente estudio señala que el impacto de la RAM en Europa ha sido particularmente grave en el caso de las infecciones del torrente sanguíneo (ITS) causadas por seis patógenos concretos. Una revisión sistemática concluyó que estas ITS resistentes a múltiples fármacos están directamente asociadas con un incremento significativo de la mortalidad, pero la información sobre la carga de la RAM en países de ingresos bajos y medios sigue siendo muy limitada.
El impacto de la RAM en Europa ha sido particularmente grave en el caso de las infecciones del torrente sanguíneo (ITS)
Asimismo, destacan que aunque estos estudios retrospectivos evaluaron la mortalidad asociada a infecciones por microorganismos multirresistentes (MDR), ninguno llevó a cabo un seguimiento clínico individualizado a lo largo del tiempo. Además, la variabilidad en las fuentes de datos y en los enfoques metodológicos empleados podría explicar las discrepancias en los resultados obtenidos.
Magnitud del problema
Los resultados que obtuvieron tras el análisis exhaustivo de todas las muestras reveló que la carga acumulada de resistencia a los antimicrobianos (RAM) en España "es alarmantemente alta".
Estimaron que en 2023 se diagnosticaron infecciones por bacterias multirresistentes (MDR) en aproximadamente 170.000 personas, de las cuales 24.000 fallecieron en los 30 días siguientes al diagnóstico. Esto supone casi 200.000 años de vida perdidos (AVP).
En 2023 se diagnosticaron infecciones por bacterias multirresistentes (MDR) en aproximadamente 170.000 personas, de las cuales 24.000 fallecieron en los 30 días siguientes al diagnóstico
Estas cifras son significativamente superiores a las estimaciones que se habían realizado previamente. En 2015, el Ministerio de Sanidad reportó 3.058 muertes por infecciones MDR, mientras que el Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades (ECDC) estimó 41.345 casos y 1.899 muertes. Asimismo, el estudio de la Región Europea de la OMS estimó 6.220 muertes para 2019.
Analizaron 11 tipos de MDR, incluyendo Enterococcus spp. resistentes a ampicilina y Clostridioides difficile, patógenos relacionados con el uso previo de antimicrobianos. La infección del tracto urinario fue la más común (42,7%), y Escherichia coli productora de BLEE la MDR más frecuente (25,8%). También se observó una mayor incidencia de E. coli BLEE en mujeres (32,1%) y de Pseudomonas aeruginosa MDR en hombres (10,4%).
Durante el período de estudio, la incidencia de la mayoría de las MDR se mantuvo estable, con excepción del aumento de C. difficile (+5,2%) y la disminución de Staphylococcus aureus resistente a meticilina (MRSA) (-2,2%), P. aeruginosa MDR (-2,4%) y Acinetobacter baumannii MDR (-1,4%). Además, menos del 50% de las infecciones por MDR tuvieron origen hospitalario, indicando un incremento de infecciones adquiridas en la comunidad y asociadas a la atención médica.
La mortalidad general a 30 días fue alta (14,9-18,9%), especialmente en pacientes con neumonía (31,3%) y en infecciones causadas por A. baumannii MDR (35,7%), carbapenemasa-productores (23,9%) y Klebsiella pneumoniae resistente a carbapenémicos (18,6%). La reducción de infecciones nosocomiales podría estar vinculada a mejores estrategias de prevención y control, mientras que el aumento de C. difficile podría relacionarse con la pandemia de Covid-19.
Conseguir datos fiables sobre esta resistencia
Este estudio analizó a más de 4.800 pacientes hospitalizados a partir de tres investigaciones prospectivas llevadas a cabo en 2018, 2019 y 2023, comparando la evolución de los diagnósticos de infecciones por bacterias multirresistentes en estos periodos. En total, participaron 82, 133 y 130 hospitales españoles, respectivamente. Se diseñó un estudio multicéntrico y prospectivo en hospitales españoles durante tres años consecutivos: 2018, 2019 y 2020. Sin embargo, debido a la pandemia de SARS-CoV-2, la última fase tuvo que posponerse y finalmente se llevó a cabo en 2023. Para la selección de participantes, se envió una invitación por correo electrónico a los más de 3.500 miembros de la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica (SEIMC).
Los hospitales podían participar siempre que al menos un microbiólogo y un especialista en enfermedades infecciosas se comprometieran a recopilar datos microbiológicos y clínicos mediante historias clínicas digitales o entrevistas directas con los médicos responsables.
El reclutamiento de pacientes se realizó en períodos específicos: dos semanas en 2023 (8-21 de mayo) y una semana en 2018 (12-18 de marzo) y 2019 (4-10 de marzo). El protocolo del estudio fue distribuido entre todos los investigadores en las tres ediciones y explicado en una teleconferencia general, además de resolverse dudas por correo electrónico o teléfono por parte de tres autores principales (GP, JRP-P y JMC).
La recolección de datos se llevó a cabo mediante un formulario de informe de caso electrónico, completado por dos investigadores en cada centro participante. La validación de los datos se realizó de manera centralizada por GP y JMC, quienes revisaron la información de cada hospital y emitieron consultas para aclaraciones o datos faltantes hasta el cierre definitivo de la base de datos.
En cada hospital participante se realizó un muestreo de bacterias multirresistentes (MDR) en todas las muestras clínicas enviadas para el diagnóstico de infección de pacientes ingresados en cualquier unidad de hospitalización durante el período del estudio, el cual incluyó exclusivamente a pacientes con infecciones confirmadas por MDR. En aquellos pacientes que presentaron más de un episodio de infección por MDR, solo se registró el caso si el microorganismo causante era diferente al del episodio previo.
Tras esto, se realizó un seguimiento de los pacientes con infección por MDR durante un período de hasta 30 días desde la toma de muestras para el diagnóstico. Además, se excluyeron del estudio los MDR aislados en muestras de vigilancia, así como aquellas consideradas contaminación o colonización por el médico responsable del paciente. También se descartaron casos de infección previamente registrados con el mismo MDR durante el estudio.
Los casos de infección por MDR incluidos en el estudio fueron exclusivamente aquellos con un diagnóstico microbiológico confirmado. No se consideraron casos sospechosos de infección por MDR que no fueron muestreados o cuyos resultados fueron negativos.