Nuevos descubrimientos revelan cómo el cuerpo controla la infección por el virus de Epstein-Barr

El VEB infecta aproximadamente al 90-95% de la población adulta mundial y permanece de por vida en células B de memoria, en un estado conocido como latencia

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Investigadores del Hospital Universitario de Bonn (UKB) y de la Universidad de Bonn han logrado identificar factores genéticos y no genéticos que permiten al cuerpo humano controlar la infección persistente por el virus de Epstein-Barr (VEB), una de las infecciones virales más comunes del mundo. Sus hallazgos, publicados recientemente en la revista Nature, abren nuevas vías para entender la relación entre este virus y diversas enfermedades autoinmunes y tipos de cáncer.

El VEB infecta aproximadamente al 90-95% de la población adulta mundial y permanece de por vida en células B de memoria, en un estado conocido como latencia. En esta fase, el virus evade la vigilancia del sistema inmunitario, aunque puede reactivarse de manera espontánea o inducida por el estrés. La infección previa por VEB se ha asociado con enfermedades como la esclerosis múltiple, la artritis reumatoide, la diabetes tipo 1 y ciertos tipos de cáncer, incluido el linfoma de Hodgkin.

"A pesar de su gran relevancia, se sabe muy poco sobre cómo el sistema inmunitario controla la infección por VEB a lo largo de la vida y cómo esto contribuye al desarrollo de enfermedades asociadas", explicó la profesora Kerstin Ludwig, del Instituto de Genética Humana del UKB. Ludwig subrayó que la falta de datos poblacionales adecuados ha limitado hasta ahora la comprensión de la inmunidad frente a este virus.

Para superar estas limitaciones, el equipo de investigación desarrolló un método innovador para estimar la carga viral del VEB utilizando datos de secuenciación genómica (GS) obtenidos de sangre. "Los datos de secuenciación se recopilan para caracterizar el genoma humano, pero hemos podido readaptarlos para identificar fragmentos de ADN del VEB en la sangre", señaló Axel Schmidt, autor principal del estudio.

El análisis abarcó a 486.315 participantes del Biobanco del Reino Unido y 336.123 del proyecto All of Us en Estados Unidos. Los investigadores detectaron fragmentos cortos del genoma del VEB en el 16,2% y el 21,8% de los participantes, respectivamente. Las personas con estas lecturas, denominadas EBVread+, mostraron una mayor carga viral en células sanguíneas, confirmada mediante pruebas de laboratorio, lo que permite ahora medir la presencia del virus a gran escala en biobancos poblacionales.

Factores no genéticos que influyen en la infección

El estudio identificó varios factores no genéticos asociados a una mayor carga viral de VEB. Entre ellos, destacan la infección por VIH, el uso de fármacos inmunosupresores y, de manera significativa, el tabaquismo actual. "Nuestros datos indican que el tabaquismo activo aumenta la carga viral de VEB, posiblemente afectando la respuesta inmunitaria innata", explicó Schmidt. Además, los investigadores observaron variaciones estacionales: la cantidad de fragmentos de VEB detectados era mayor en invierno y menor en verano.

A nivel genético, los análisis mostraron fuertes asociaciones entre la carga viral del VEB y el locus del Complejo Mayor de Histocompatibilidad (CMH), una región crítica del genoma que codifica proteínas esenciales para que el sistema inmunitario reconozca virus y bacterias. Además del CMH, se identificaron 27 regiones genómicas fuera de este complejo con posibles funciones inmunitarias. Entre estos hallazgos destacan genes previamente no asociados con la inmunidad al VEB, que podrían convertirse en objetivos para futuros estudios y terapias.

El análisis poligénico reveló que ciertos alelos del CMH clase I y II están relacionados con una mayor susceptibilidad a enfermedades asociadas al VEB. Por ejemplo, HLA-A*02:01 se vinculó con esclerosis múltiple, mientras que alelos de CMH clase II se asociaron con artritis reumatoide. Otros análisis de todo el fenoma sugieren conexiones potenciales con enfermedades inflamatorias intestinales, hipotiroidismo y diabetes tipo 1.

Implicaciones y perspectivas futuras

La profesora Ludwig resumió la relevancia del estudio: "Nuestros resultados proporcionan una base para comprender la inmunidad al virus de Epstein-Barr y abren nuevas vías para estudios mecanísticos y enfoques terapéuticos para las enfermedades asociadas al virus". Además, destacó la utilidad de los subproductos de los datos de secuenciación genómica humana como marcadores sustitutos de la carga viral, lo que permitirá investigar otras infecciones virales persistentes.

Este trabajo no solo refuerza la comprensión de la interacción entre genética, factores ambientales y control viral, sino que también ofrece un enfoque innovador para futuros estudios sobre prevención y tratamiento de enfermedades vinculadas al VEB.


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