Del sarampión a la malaria: expertos en inmunización redefinen la agenda de vacunas global

El Grupo Asesor Estratégico de Expertos en Inmunización de la OMS ha abordado temas clave como la introducción de nuevas vacunas y la optimización de los programas de inmunización en países con recursos limitados

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El Grupo Asesor Estratégico de Expertos en Inmunización (SAGE, por sus siglas en inglés) de la Organización Mundial de la Salud (OMS) es un órgano fundamental en la toma de decisiones sobre políticas de vacunación a nivel global. En esta línea, durante su reunión más reciente, celebrada a principios de marzo, se abordaron temas clave que podrían redefinir las estrategias de inmunización en los próximos años. Las discusiones giraron en torno a la introducción de nuevas vacunas, la optimización de los programas de inmunización en países con recursos limitados y la respuesta ante la creciente resistencia a la vacunación en algunas regiones.

Durante la presentación online de las conclusiones de la reunión del grupo asesor, uno de los temas más relevantes fue la evaluación de nuevas vacunas contra enfermedades de alto impacto. En particular, el comité emitió recomendaciones sobre la incorporación de la vacuna contra el virus sincitial respiratorio (VSR) en los programas nacionales de inmunización de países con alta mortalidad infantil. Esta enfermedad, que afecta principalmente a niños menores de dos años y a adultos mayores, es responsable de una carga significativa en los sistemas de salud.

Las nuevas formulaciones de vacunas contra el VSR han demostrado una eficacia superior al 70% en la prevención de hospitalizaciones en lactantes, lo que llevó al SAGE a recomendar su implementación progresiva en los calendarios de vacunación infantil. Además, se discutió la posibilidad de administrar esta vacuna a mujeres embarazadas para transferir inmunidad pasiva al recién nacido, una estrategia que ha mostrado resultados prometedores en ensayos clínicos.

Otra de las vacunas analizadas fue la nueva generación de vacunas contra la malaria. Tras la implementación piloto de la RTS,S en países africanos, el SAGE evaluó la evidencia sobre la vacuna R21, que ha demostrado una mayor eficacia en la prevención de la enfermedad. La recomendación del grupo fue expandir la disponibilidad de esta nueva vacuna en combinación con otras medidas preventivas, como el uso de mosquiteros impregnados con insecticida y tratamientos profilácticos estacionales.

Refuerzo frente al sarampión

El sarampión sigue siendo una de las principales preocupaciones en salud pública global, con un aumento significativo en el número de casos en los últimos años. La interrupción de los programas de vacunación durante la pandemia de COVID-19, junto con el crecimiento del movimiento antivacunas en algunas regiones, ha generado un retroceso en los avances logrados en la eliminación de esta enfermedad, aseguraron los expertos durante la presentación.

El SAGE enfatizó la necesidad de reforzar las campañas de vacunación contra el sarampión, especialmente en países donde la cobertura vacunal ha caído por debajo del umbral del 95%, nivel necesario para mantener la inmunidad de grupo. Se destacó el papel de la vacunación en escuelas y la implementación de estrategias de comunicación dirigidas a comunidades con baja aceptación de las vacunas.

Un punto central de la discusión fue la posibilidad de modificar el esquema de vacunación para incluir un refuerzo adicional en adolescentes y adultos jóvenes en zonas de alta transmisión. Esta estrategia permitiría cerrar brechas de inmunidad y prevenir brotes en poblaciones susceptibles.

El desafío de las resistencias

Uno de los desafíos más urgentes que enfrenta la inmunización global es la resistencia a la vacunación. El aumento de la desinformación en redes sociales y la politización de las campañas de vacunación han generado un entorno en el que la confianza en las vacunas se ve comprometida en varias regiones del mundo, expusieron en la reunión.

El SAGE recomendó una estrategia multifacética para abordar este problema, incluyendo la participación de líderes comunitarios y religiosos en la promoción de la vacunación, el uso de campañas de comunicación basadas en evidencia y la implementación de incentivos para mejorar la aceptación de las vacunas en poblaciones reticentes.

En este contexto, se resaltó la necesidad de integrar la educación sobre vacunación en los programas escolares y de reforzar la formación de profesionales sanitarios en comunicación con pacientes escépticos. Asimismo, se destacó el papel de la inteligencia artificial y las nuevas tecnologías en la detección temprana de narrativas desinformativas y en la respuesta rápida con información verificada.

Equidad en la vacunación

Por otro lado, un aspecto recurrente en las reuniones del SAGE es la equidad en el acceso a las vacunas. La pandemia de COVID-19 evidenció las desigualdades en la distribución de vacunas a nivel global, y el comité insistió en la necesidad de fortalecer las infraestructuras de inmunización en países de bajos ingresos.

Se discutieron estrategias para mejorar la financiación de los programas de vacunación, con énfasis en la cooperación internacional y el papel de organismos como Gavi, la Alianza para las Vacunas. Además, se subrayó la importancia de establecer acuerdos de fabricación local de vacunas en regiones con menor capacidad de producción, con el fin de reducir la dependencia de importaciones y mejorar la respuesta ante futuras crisis sanitarias.

En los próximos meses, los países miembros de la OMS deberán evaluar la implementación de estas recomendaciones y ajustar sus estrategias nacionales de inmunización en función de sus contextos epidemiológicos y logísticos. La cooperación internacional y la inversión en sistemas de salud serán fundamentales para asegurar que los avances en vacunación beneficien a toda la población, sin dejar a nadie atrás.


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