Una de cada ocho mujeres sufrirá cáncer de mama a lo largo de su vida, y solo en España se diagnostican alrededor de 22.000 casos cada año.
Hasta el momento, la prevención de esta enfermedad se ha basado en programas de revisión mediante mamografías, pero una nueva prueba que combina el análisis genético y el estudio por imagen podría cambiar la forma en la que se aborda esta enfermedad, dando un salto real hacia la prevención personalizada para cada mujer.
Este procedimiento, desarrollado por el grupo biomédico español Ascires bajo el nombre de Brecanrisk, consiste en un método de bajo coste que está enfocado a clasificar a las mujeres según el mayor o menor riesgo que tienen de padecer cáncer de mama. Esto es posible gracias a un algoritmo bioinformático diseñado para filtrar y analizar la información genética e historial clínico de cada mujer, lo que permitiría a los médicos abordar su seguimiento de una forma individualizada y totalmente adaptada a cada caso. Este sistema de estratificación solo necesita la información que se obtiene a través de tres pruebas rápidas y sencillas: un análisis de ADN, una mamografía y un test diseñado para conocer los factores personales que influyen en la predisposición de cada mujer a desarrollar tumores mamarios. Se trata, por tanto, de un procedimiento que une de forma pionera la genética y la imagen para evolucionar la forma en la que actualmente se detecta la susceptibilidad al desarrollo del cáncer de mama, impulsando la prevención precoz y el seguimiento personalizado.
“Con este sistema conseguimos datos genómicos relevantes para el desarrollo del cáncer, que junto a otros factores como la densidad mamográfica o los hábitos de vida, nos permiten crear un algoritmo de riesgo para definir las probabilidades de sufrir cáncer de mama”, explica Javier Benítez, director del Programa de Genética del Cáncer Humano del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas y asesor científico del proyecto Brecanrisk, quien continúa: “Esta clasificación nos ayudaría a detectar al grupo de mujeres de alto riesgo, lo que nos da una gran ventaja en su seguimiento y tratamiento personalizado”.