Una mirada anticipada ante la sospecha de un efecto inmunomediado

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CARMEN M. LÓPEZ Madrid | viernes, 01 de marzo de 2019 h |

Se estima que hasta un 85 por ciento de los pacientes tratados con inmunoterapia presenta algún tipo de efecto adverso, y aunque en la mayoría de los casos dicha toxicidad resulta leve y de sencillo control, hasta en un 25 por ciento, las complicaciones pueden llegar a ser graves e incluso poner a riesgo la vida del paciente si no se diagnostican y tratan a tiempo.

En este contexto, especialistas de la Clínica Universidad de Navarra han elaborado la primera Guía para el diagnóstico precoz y manejo de la toxicidad generada por el uso de la inmunoterapia. Una guía pionera que tal y como avanzó la directora de la CUN de Madrid, Esperanza Lozano, será traducida al inglés próximamente.

Como explicó la experta la inmunoterapia está suponiendo un gran avance para los pacientes. Por ello, prevenir y tratar los efectos secundarios de estas terapias se hace fundamental.

El codirector de la CUN, Ignacio Gil Bazo, repasó el trabajo de más de un año que ha supuesto la elaboración de esta guía. “Un esfuerzo de consenso”, señaló el oncólogo. El objetivo es avanzar en los síntomas que hacen sospechar de un efecto inmunomediado.

A su juicio, la guía pretende facilitar al personal médico recomendaciones prácticas para poder diagnosticar y tratar estos efectos secundarios a los que no estaban acostumbrados hasta ahora y cuya prevalencia aumentará notablemente a lo largo de los próximos años.

Los coordinadores de la guía, Leire Arbea y Eduardo Castañón, recuerdan que la inmunoterapia ha pasado a formar parte del arsenal terapéutico en el tratamiento oncológico de muchos tipos de tumores sólidos y hematológicos. “Los resultados obtenidos con estos fármacos ha supuesto un cambio de paradigma en el tratamiento del cáncer, pero es necesario conocer bien sus posibles efectos adversos y cómo tratarlos de forma efectiva”, indican.

Un manual de consulta

Los especialistas apuntan a que el uso de estos fármacos se relaciona con la aparición de numerosas patologías de carácter inmunomediado que pueden comprometer la supervivencia global, así como la calidad de vida de los pacientes. Estas complicaciones requieren de un abordaje multidisciplinar. El carácter de los efectos adversos puede ir desde leve hasta muy grave y potencialmente fatal. Entre los más habituales se encuentran la neumonitis o inflamación del pulmón, la colitis, diarrea intensa, toxicidad cutánea y alteraciones endocrinólogas. Entre las menos frecuentes figuran las citoquinas, o la miocarditis aguda. “Son cuestiones que el especialista debe conocer muy bien. Tiene que saber qué tiene que sospechar ante determinados síntomas en pacientes que reciben inmunoterapia y cómo tratar adecuadamente cada uno de los efectos adversos. En la guía se recogen esos parámetros clínicos y analíticos que pueden llevar al diagnóstico de esa toxicidad”.

Con todo, durante la presentación de este manual los expertos pusieron en valor el papel de la industria farmacéutica, avalando este tipo de iniciativas que pretenden avanzar en paralelo a las novedades terapéuticas que están surgiendo en el abordaje del cáncer.