Una nueva vía para adelantarse a la infección en trasplante de pulmón

<p>Cuantificar los niveles de procalcitonina en sangre permite anticipar el diagnóstico y controlar el proceso.</p>

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SANDRA PULIDO Madrid | viernes, 01 de septiembre de 2017 h |

El trasplante pulmonar es la intervención de órgano sólido que cuenta con la esperanza de vida más reducida, debido, en parte, a las complicaciones que se presentan en los primeros días de postoperatorio.

Ahora, el Servicio de Medicina Intensiva del Hospital Universitario Marqués de Valdecilla de Santander ha desarrollado un estudio nacional para detectar precozmente las infecciones en pacientes trasplantados de pulmón mediante nuevos marcadores sanguíneos.

Los resultados de este trabajo han puesto de manifiesto la utilidad de la procalcitonina (una proteína presente en la sangre) como método para diagnosticar la existencia de un proceso infeccioso en el momento inmediato a la finalización de la intervención.

“Durante un año se hizo un seguimiento a todos los trasplantados del país, que fueron 235”, explica el coordinador del estudio, Borja Suberviola, médico especialista en Medicina Intensiva en el Hospital Universitario Marqués de Valdecilla. “No se había testado en un grupo amplio de enfermos si la proteína tenía utilidad, ni que utilidad podría tener en la práctica”, añade.

Las conclusiones de la investigación han arrojado que la cuantificación de la proteína podría ayudar a seleccionar a aquellos pacientes que están desarrollando una infección.

“Lo que hicimos fue seleccionar a los que tenían infección, a los que no y a los que sufrían disfunción primaria del injerto”, detalla Suberviola, que también pertenece al grupo de epidemiología y mecanismos patogénicos de enfermedades infecciosas del Instituto de Investigación Sanitaria Valdecilla (Idival).

“Lo que vimos es que los enfermos que tenían infecciones, tenían valores muy elevados de procalcitonina justo después de la cirugía”, subraya.

Por tanto, “valores elevados nos indican que el paciente está presentando un cuadro infeccioso”. Este descubrimiento va a permitir optimizar el tratamiento y controlar el proceso infeccioso en fases muy iniciales, antes de que repercuta en el pronóstico del paciente.

Síntomas ocultos

Hay que tener en cuenta que, tras la cirugía, a estos pacientes “se les administran corticoides y muchos inmunomoduladores, así como supresores para evitar el rechazo. Con lo cual, los síntomas típicos de la infección (como la fiebre) se presentan mucho más tarde que en otros enfermos”, continúa. “Entonces este marcador nos podría poner en alerta antes de que nosotros podamos sospechar que el paciente tiene una infección”, lo cual permite modificar el tratamiento o realizar más pruebas clínicas para poder detectar el foco de la infección.

Los días que se ganan en cuanto a rapidez de diagnóstico son vitales para frenar las complicaciones. “Si dejas que la infección evolucione, luego es muy difícil de controlar porque el sistema inmune está alterado ya que se lo hemos alterado nosotros para evitar que rechace el órganos que le hemos trasplantado”.

El siguiente paso es estudiar parte de la respuesta inmunitaria. “Ver si hay una respuesta alterada por el tratamiento inmunosupresor o si determinadas cuantificaciones del número de neutrófilos podrían ayúdanos a complementar los resultados que hemos obtenido” concluye Suberviola.