La protección frente a enfermedades prevenibles mediante vacunación vuelve a situarse en el centro del debate sanitario con motivo de la Semana Mundial de la Inmunización 2026, con este motivo se ha celebrado en la Real Academia Nacional de Medicina de España (RANME) una sesión científica extraordinaria bajo la premisa 'Conseguir el mayor número de personas y comunidades protegidas frente a enfermedades prevenibles mediante vacunación'. El encuentro se alinea con el objetivo marcado por la Organización Mundial de la Salud (OMS): lograr que un mayor número de personas, junto con sus comunidades, estén protegidas frente a enfermedades prevenibles mediante vacunación.
La jornada pone el foco en la necesidad de reforzar la inmunización como una estrategia colectiva de salud pública, capaz de proteger a la población en todas las etapas de la vida. En este sentido, los expertos coinciden en que, si bien España mantiene altas coberturas vacunales en la infancia, persiste un importante margen de mejora en la vacunación del adulto, lo que refuerza el enfoque de inmunización a lo largo de toda la vida.
Bajo la coordinación de Jorge Alvar Ezquerra, académico de número de la RANME, y Ruth Gil Prieto, directora de la Cátedra de Vacunología de la Universidad Rey Juan Carlos, y la moderación de Ángel Gil de Miguel, académico Correspondiente de la RANME y catedrático de Medicina Preventiva y Salud Pública URJC, la sesión reunió a expertos nacionales e internacionales para abordar los principales retos actuales de la vacunación. El programa incluyó el análisis de las estrategias de inmunización en la Comunidad de Madrid, los avances globales y desafíos pendientes, especialmente en contextos vulnerables, así como experiencias concretas en la lucha contra enfermedades como la malaria.

El ejemplo de la Comunidad de Madrid
Elena Andradas Aragonés, directora general de Salud Pública de la Comunidad de Madrid, fue la encargada de la apertura del encuentro y se centró en explicar las estrategias de vacunación de dicha comunidad. En su intervención explicó que la estrategia de vacunación en la Comunidad de Madrid se basa en un modelo estructurado y en constante actualización, en el que las vacunas se integran en programas planificados para proteger a la población. "Cuando hablamos de calendario de vacunación estamos hablando de una planificación y una secuenciación cronológica para proteger la salud de la población", señaló.

La directora general subrayó el impacto demostrado de estos programas en la reducción de enfermedades, poniendo como ejemplo el sarampión o la poliomielitis: "A medida que vamos aumentando la cobertura de vacunación estamos consiguiendo disminuir el número de casos de enfermedad. Nuestro objetivo no es solo reducir la incidencia, sino también evitar complicaciones graves, secuelas y mortalidad".
Uno de los pilares del sistema es su carácter universal y equitativo. "Los programas de vacunación son uno de los programas que siempre debemos tener como ejemplo cuando hablamos de equidad", afirmó, destacando que están dirigidos a toda la población independientemente de su situación.
Andradas incidió en el cambio de enfoque que se ha producido en los últimos años hacia la inmunización a lo largo de toda la vida. "No podemos centrarnos en proteger exclusivamente en la infancia" advirtió, subrayando la importancia de vacunar también a adolescentes, adultos y personas mayores para favorecer un envejecimiento saludable y reducir hospitalizaciones y complicaciones.
En este contexto, recordó que la Comunidad de Madrid invierte alrededor de 140 millones de euros anuales en vacunación y trabaja de forma coordinada con el resto de comunidades y el Ministerio de Sanidad para mantener calendarios homogéneos. Entre las principales novedades del calendario, destacó la incorporación de nuevas herramientas como la inmunización frente al virus respiratorio sincitial (VRS) en lactantes, mejoras en la vacunación meningocócica y la ampliación de la vacuna frente al herpes zóster a mayores de 65 años.
Especial relevancia tuvo el impacto de las nuevas estrategias frente al VRS, que han permitido resultados muy significativos: "Reducimos en más de un 90% los ingresos hospitalarios por bronquiolitis en menores de un año", explicó, así como una caída del 95% en ingresos en UCI pediátrica.
Finalmente, la responsable de Salud Pública destacó el papel de la innovación y la digitalización, con herramientas como la tarjeta sanitaria virtual, que permitirá avisar a los ciudadanos de las vacunas recomendadas. "Nuestro objetivo es que la población pueda disponer de una alerta que les informe sobre cuándo está indicada una dosis de recuerdo", argumentó.
Presente y futuro de la vacunación
Por su parte, Alba Vilajeliu Balagué, oficial técnica del Departamento de inmunizaciones, vacunas y productos biológicos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) ofreció una visión global de la evolución de la vacunación en las últimas décadas, destacando los avances logrados desde la creación del programa ampliado de inmunización de la Organización Mundial de la Salud en 1974.

La experta subrayó el cambio radical en la cobertura vacunal a nivel mundial: "Solo el 5% de los niños recibía vacunas en 1974, mientras que ahora casi el 85% de los niños y niñas están vacunados". Este progreso ha ido acompañado de una ampliación del alcance de los programas, que han pasado de centrarse en siete enfermedades infantiles a abarcar más de 30 patologías y todas las etapas de la vida.
Entre los hitos más relevantes, destacó el impacto sin precedentes de la vacunación frente a la COVID-19: "En menos de un año se llegó a una cobertura de alrededor del 60% de la población mundial", algo nunca visto anteriormente. En total, se administraron más de 13.000 millones de dosis y, según estimaciones, "se evitaron como mínimo 19 millones de muertes solo en el primer año".
Vilajeliu puso también el foco en el impacto acumulado de las vacunas en salud pública: "Se han salvado 154 millones de vidas en 50 años, es decir, una cada 10 segundos", siendo la vacunación frente al sarampión responsable de cerca del 60% de estas vidas salvadas. Además, recordó que "el 40% de la reducción de la mortalidad infantil se explica por las vacunas".
Más allá de los beneficios sanitarios, destacó su rentabilidad económica: "Por cada euro invertido en inmunización se devuelven entre 20 y 50 euros", lo que convierte a las vacunas en una de las intervenciones más coste-efectivas.
Sin embargo, advirtió de los desafíos actuales. Aunque se ha avanzado en la recuperación tras la pandemia, "aún no hemos llegado a los niveles de cobertura prepandemia", y persisten desigualdades significativas, especialmente en países afectados por conflictos. En este sentido, alertó sobre los llamados niños "cero dosis", que no han recibido ninguna vacuna, concentrados principalmente en diez países.
Asimismo, mostró su preocupación por el aumento de brotes de enfermedades como el sarampión: "Más de 60 países han reportado brotes importantes, lo que refleja brechas en la inmunización global", sentenció Vilajeliu.
De cara al futuro, la experta señaló múltiples retos, desde la desinformación hasta el impacto del cambio climático o la inestabilidad geopolítica. "La desinformación se encuentra entre los principales riesgos", advirtió, subrayando también la pérdida de confianza en instituciones y el descenso del optimismo entre los jóvenes.
Pese a ello, apuntó a importantes líneas de innovación, como nuevas tecnologías de administración (parches, vacunas sin aguja), el uso de inteligencia artificial o el desarrollo de vacunas curativas. "Tenemos que pensar qué podemos hacer ahora que va a definir dónde vamos a estar en los próximos 50 años en inmunizaciones", concluyó.
El caso concreto de Camerún

La especialista Dora Tchiasso, PhD Epidemiología y Salud Pública de la URJC, centró su intervención en la implantación de la vacuna frente a la malaria en Camerún, un país que concentra una elevada carga de esta enfermedad a nivel global. "Camerún está entre los 11 países que soportan el 64% de la carga mundial de malaria", explicó, subrayando que sigue siendo la principal causa de mortalidad y morbilidad infantil.
En 2025, el país registró 2,9 millones de casos confirmados, con especial impacto en menores de cinco años y mujeres embarazadas, considerados los grupos más vulnerables. A pesar de las medidas de control existentes —como mosquiteras o fumigación—, la carga de la enfermedad sigue siendo elevada.
Ante esta situación, Camerún ha incorporado la vacunación como herramienta clave. La experta destacó la introducción de la vacuna RTS,S en el programa rutinario de inmunización tras su recomendación por la OMS, después de demostrar resultados prometedores en estudios piloto: "Se observó una reducción del 13% en la mortalidad por todas las causas y del 22% en las hospitalizaciones por malaria".
El país inició la implementación en enero de 2024, con una estrategia dirigida a niños de entre 6 y 24 meses en las zonas de mayor riesgo. Sin embargo, los datos iniciales muestran retos en la cobertura: "Actualmente tenemos una cobertura del 56% para la primera dosis, del 31% para la segunda y solo del 9% para la tercera".
Tchiasso advirtió de que la efectividad en condiciones reales puede variar según factores como la intensidad de transmisión o las características de la población, lo que hace necesario seguir evaluando su impacto. "Es importante determinar la efectividad de esta vacuna en condiciones locales", señaló. En este sentido, anunció un estudio centrado en analizar el efecto de la vacunación en la reducción de la incidencia, la mortalidad y la morbilidad en población infantil, con el objetivo de generar evidencia útil para mejorar las estrategias de control de la malaria. "Este estudio proporcionará evidencia valiosa para responsables políticos y profesionales sanitarios", indicó.
El papel de las sociedades científicas
Por último, el presidente de la Asociación Española de Vacunología, Jaime J. Pérez, puso en valor el papel de esta sociedad científica como espacio de encuentro y motor de conocimiento en el ámbito de las vacunas en España. WLas sociedades científicas vienen a articular aquellas inquietudes que tienen los profesionales sanitariosW, explicó, destacando su función para compartir experiencias en un sistema sanitario descentralizado.

Pérez subrayó que la misión de la asociación es promover un uso adecuado de las vacunas centrado en las personas: "No es vacunar a todo el mundo de todo, sino vacunar de lo que hay que vacunar a quien hay que vacunar". En este sentido, defendió que la vacunación no solo tiene un impacto sanitario, sino también social, al reducir desigualdades: "Antes de las vacunas las diferencias son enormes y después de las vacunas son mucho más pequeñas". Desde su creación en el año 2000, la entidad ha crecido de forma significativa y se ha consolidado como "el gran foro de la vacunología en España", integrando a profesionales de distintos ámbitos y promoviendo la colaboración tanto nacional como internacional.
Entre sus principales líneas de actuación, destacó la formación, la información a la población y el apoyo a la investigación. En este último ámbito, insistió en la importancia de dar visibilidad al conocimiento generado: "Es fundamental producir ciencia, contarla y que alguien la pueda utilizar".
Asimismo, la asociación trabaja estrechamente con las administraciones sanitarias: "No estamos para poner zancadillas, pero sí para empujar si no se mueven", afirmó, defendiendo un papel activo en la mejora de las políticas de vacunación.
El presidente también alertó sobre uno de los principales retos actuales, coincidiendo con lo expuesto por Vilajeliu: la desinformación. "Tenemos que ser muy críticos con lo que vemos en redes sociales", advirtió, en línea con las campañas impulsadas por la asociación para combatir los bulos en torno a las vacunas.
Finalmente, destacó el impacto de las acciones de comunicación y sensibilización, como campañas que han influido en cientos de miles de personas para vacunarse, y la creciente actividad investigadora en este campo, con el objetivo de seguir avanzando en el conocimiento y la mejora de las coberturas vacunales.