La leucemia linfocítica crónica (LLC) es la forma más común de leucemia en adultos en los países occidentales, con una incidencia que aumenta significativamente con la edad. Se diagnostica con mayor frecuencia en pacientes de la séptima década de la vida y afecta más a hombres que a mujeres. En este contexto, la fragilidad emerge como un factor determinante en la evolución clínica y en la toma de decisiones terapéuticas. Un estudio reciente realizado por los hospitales Infanta Leonor y Gregorio Marañón ha puesto de relieve la importancia de la valoración geriátrica integral (VGI) para la optimización del tratamiento de estos pacientes.
Valoración geriátrica integral
Este estudio, galardonado en el 66º Congreso Nacional de la Sociedad Española de Hematología y Hemoterapia (SEHH) con el ‘Premio GEHEG 2024’ para publicaciones en hematogeriatría, ha sido publicado en la revista Cancers bajo el título "Las cinco W de la evaluación de la fragilidad y la leucemia linfocítica crónica: Quién, Qué, Dónde, Por Qué y Cuándo". Este artículo subraya que la VGI permite evaluar de manera integral la salud del paciente, considerando aspectos funcionales, cognitivos, emocionales, nutricionales y sociales, así como la presencia de comorbilidades y el impacto de la polifarmacia.
La aplicación de la VGI antes de iniciar el tratamiento permite adaptar las terapias a las necesidades individuales del paciente
La aplicación de la VGI antes de iniciar el tratamiento permite adaptar las terapias a las necesidades individuales del paciente, minimizando efectos adversos y mejorando la calidad de vida. En la era de los tratamientos dirigidos, libres de quimioterapia, la identificación temprana de la fragilidad puede determinar estrategias terapéuticas más seguras y eficaces.
Implementación en entornos asistenciales
Los hallazgos del estudio destacan que la VGI puede ser aplicada en diversos entornos asistenciales, incluyendo consultas de hematología, geriatría y centros hospitalarios. En el Hospital Universitario Infanta Leonor se ha desarrollado una consulta específica multidisciplinar de oncohematogeriatría, donde los pacientes mayores con neoplasias hematológicas reciben una valoración integral desde el momento del diagnóstico y durante la evolución de la enfermedad. Esta consulta permite un seguimiento continuo y la adaptación del tratamiento a las necesidades de cada paciente.
Los hallazgos del estudio destacan que la VGI puede ser aplicada en diversos entornos asistenciales
Por otro lado, el Hospital Universitario Gregorio Marañón cuenta con un grupo de trabajo multidisciplinar en oncohematogeriatría, donde especialistas en hematología y geriatría colaboran junto a otros profesionales sanitarios para garantizar una atención integral y personalizada. Este abordaje multidisciplinar es clave para reducir la toxicidad de los tratamientos y optimizar la toma de decisiones terapéuticas.
Fragilidad y decisiones terapéuticas
Uno de los aspectos más relevantes de la investigación es la relación entre fragilidad y elección de tratamiento. La VGI permite clasificar a los pacientes según su nivel de fragilidad, lo que influye directamente en la selección del tratamiento. Pacientes robustos pueden beneficiarse de terapias más intensivas, mientras que aquellos con mayor fragilidad pueden requerir estrategias terapéuticas menos agresivas y más centradas en la calidad de vida.
La VGI permite anticipar estos factores y adaptar las decisiones terapéuticas en consecuencia
Estudios previos han demostrado que la fragilidad en pacientes con LLC se asocia con una mayor toxicidad del tratamiento, peor adherencia a la terapia y una menor supervivencia. La VGI permite anticipar estos factores y adaptar las decisiones terapéuticas en consecuencia. Además, la identificación temprana de la fragilidad puede facilitar intervenciones complementarias, como el soporte nutricional, la rehabilitación física o el apoyo psicosocial.
Multidisciplinariedad
El estudio realizado por los hospitales Infanta Leonor y Gregorio Marañón refuerza la necesidad de incorporar la valoración geriátrica integral en la práctica clínica para el tratamiento de la leucemia linfocítica crónica en pacientes mayores. La personalización del tratamiento basada en la VGI no solo mejora la calidad de vida de los pacientes, sino que también optimiza los resultados clínicos y reduce la toxicidad de los tratamientos.
La personalización no solo mejora la calidad de vida de los pacientes, sino que también optimiza los resultados clínicos
El establecimiento de consultas especializadas y equipos multidisciplinares en oncohematogeriatría es una estrategia fundamental para garantizar una atención integral a los pacientes mayores con LLC. La fragilidad debe considerarse un factor clave en la toma de decisiones terapéuticas, y la VGI se perfila como una herramienta imprescindible para mejorar el manejo clínico de estos pacientes en la era de las terapias dirigidas.
El reconocimiento otorgado a esta investigación en el Congreso Nacional de Hematología y Hemoterapia destaca el compromiso de los profesionales sanitarios con la innovación y la excelencia en la atención a los pacientes mayores con neoplasias hematológicas. En el futuro, la integración de la VGI en la práctica clínica podría consolidarse como un estándar en el abordaje de la LLC, contribuyendo a mejorar la calidad de vida y la supervivencia de los pacientes mayores afectados por esta enfermedad.