El incremento de profesionales sanitarios llevado a cabo por el Gobierno de Castilla-La Mancha durante el año pasado ha permitido realizar más actividad en los centros del sistema sanitario público regional, lo que se ha traducido en una reducción del 15 por ciento de las listas de espera y, al mismo tiempo, en un importante descenso en las derivaciones a clínicas concertadas, con ningún paciente para consultas externas y menos de la mitad que hace dos años para intervenciones quirúrgicas. Así lo ha indicado el consejero de Sanidad, Jesús Fernández Sanz, que ha hecho balance de las actuaciones de su departamento durante el año 2016.
Un año en el que, según ha señalado, se han dado pasos muy importantes para la recuperación del sistema sanitario público de Castilla-La Mancha.