Los responsables de las facultades relacionadas con las ciencias de la salud en la Universidad Complutense de Madrid siguen pendientes del plan de reestructuración de centros anunciado por su rector, Carlos Andradas, antes del verano. El borrador inicial, que contempla la fusión de las facultades de Medicina, Odontología y Óptica y la Escuela de Enfermería Fisioterapia y Podología en un único centro, vuelve a estar sobre la mesa de los responsables universitarios.
Según este documento, el campus de la Universidad Complutense de Madrid de Ciencias de la Salud contaría solo con dos facultades: la de Medicina y Ciencias de la Salud, que agruparía a los centros citados anteriormente, y la Facultad de Farmacia, que se mantiene igual.
Sobre este asunto, el decano de la Facultad de Medicina de la UCM, José Luis Álvarez-Sala, explica a GACETA MÉDICA que el rector recordó durante el acto inaugural del nuevo curso académico que estamos ante un buen momento para reformar la universidad.
Según su discurso, el asunto se retomará en estos días. “Desde el punto de vista de estructura y funcionamiento, hay 184 departamentos en nuestra universidad y 26 facultades, ha habido una transformación al menos nominal de las antiguas escuelas en facultades”, repasa. En cualquier caso, Álvarez Sala insiste en que el centro al que representa “quiere seguir siendo lo que siempre ha sido, facultad de Medicina”. “Que cada uno tenga su facultad y sus alumnos, queremos seguir como estamos”, insiste. El decano admite que se puede entender que se produjera la fusión de algunos departamentos, “por bien de toda la universidad”, ya que a todas luces resulta excesivo, y remarca que parte de éstos estarían dispuestos a fusionarse. La de Medicina, por ejemplo, tiene 18 departamentos.
Más allá de esta reestructuración, el verdadero problema de la UCM es una pérdida de profesorado que considera “colosal”. “Hemos perdido casi el 40 por ciento del profesorado numerario, catedráticos y titulares en cinco años”, lamenta. “Hay áreas muy importantes, sobre todo clínicas en los hospitales, que apenas tienen. En algunos hospitales, de algunas materias no hay profesionales numerarios”, incide. El decano aclara que este es “nuestro auténtico drama, que se acentuará en los próximos años, porque los profesores se van jubilando y prácticamente no hay reposición”. Álvarez-Sala concluye con un dato más para la reflexión: en cinco años se han jubilado 89 y apenas han conseguido dos.