E.P.
Madrid viernes, 12 de mayo de 2017 hEl consejero de Sanidad de la Comunidad de Madrid, Jesús Sánchez Martos, ha relevado a la gerente del Hospital Gregorio Marañón, María Codesido, cesada de su cargo tras detectar que había 81 enfermos que habían sido ingresados en habitaciones con tres camas incumpliendo así la instrucción que se formuló al propio centro para que retirara “físicamente” dichas camas.
Así lo ha explicado a los medios de comunicación el consejero durante una visita a la Unidad Pediátrica del Hospital Doce de Octubre, donde ha avanzado que ha encargado una auditoría con inspección sobre este asunto, dado que el máximo permitido en las habitaciones es de dos pacientes.
El consejero ha explicado que esta decisión no es “ni política ni personal” contra la gerente sino que tiene que ver con un aspecto “relacionado con su gestión”. Por ello, junto con la dirección del Servicio Madrileño de Salud (SERMAS) acordó el cese de la misma tras comprobar que una denuncia de un caso concreto formulada por el sindicato SATSE que alertaba de que había una habitación con tres pacientes ingresados se producía con 81 enfermos.
También ha señalado que la propia gerente, cuando se le pidió explicaciones sobre este asunto, señaló que se trataba de un caso puntual. El pasado lunes la Consejería de Sanidad avanzó esta decisión, que será presentada en la próxima reunión del Consejo de Administración del Servicio Madrileño de Salud, y explicaban que había estado motivada “por pérdida de confianza”.
El consejero ha detallado que la gerente destituida fue cesada por haber “desoído” durante “mucho tiempo” las instrucciones por parte de la propia Consejería y el Sermas, que establecen que en la “sanidad madrileña no puede haber más de dos pacientes por habitación”.
Así, Sánchez Martos ha indicado que en la reunión de la Mesa Sectorial se denunció por parte de Satse que en el hospital se estaban “repitiendo” ingresos de tres pacientes por habitación pese a que esas instrucciones se formularon hace más de año y medio.
Al respecto, Sanidad pudo comprobar que “no había un caso aislado” en el centro como aludió la gerente sino que se trababa de 81 pacientes “cuando se había dado la instrucción de que se retirara físicamente dichas camas”.
El consejero ha señalado que se reunió con la directiva cesada junto al director general de Inspección y la gerente de Asistencia Hospitalaria donde la exgerente manifestó que se trataba de “un caso puntual”, un argumento que no convence al consejero.
El cese se produce a poco menos de una semana después de la dimisión del jefe de la UCI pediátrica del mismo hospital, Ángel Carrillo, a tres meses de su jubilación, una renuncia que tanto los sindicatos como el colectivo sanitario interpreta como una forma de protesta ante algunas peticiones de mejora de las instalaciones no atendidas. A pesar de la petición del consejero para que reconsidere su decisión, el responsable de la UCI se ha mantenido en firme.