El copago, la excusa para que sus señorías soliciten la comparecencia de la ministra

Santiago de Quiroga Presidente Editor de EG | viernes, 13 de enero de 2017 h |

Si muchos de los que se han llevado las manos a la cabeza tras las declaraciones de la ministra Dolors Montserrat hubieran revisado el artículo que publica EG en este número, no habrían sido tan vehementes con las críticas. La ministra no tenía intención (según mi opinión) de incorporar ningún cambio de calado en el copago de los jubilados, sino hacer uso del margen que proporciona el RD 16/2012 y de su carácter dual: el pago por renta o por actividad. La realidad es que cualquier pensionista que cobre menos de 100.000 euros anuales (y más de 18.000 €) paga el 10% del valor del medicamento, con un tope mensual de 18 €. Resulta razonable cuestionarse si no debería ser un pago ajustado a la renta, y eso es lo que ha afirmado la ministra: que se establecerían tres tramos,: entre 0 y 18.000, entre 30 y 60.000 y entre 60 y 100.000. Por eso, resulta posible establecer topes nuevos y subir de 18€/mes a los pensionistas con mayores ingresos. Lo que ha hecho reflexionar y matizar a la ministra es, sin duda, el hecho de que necesita el aval parlamentario para ir adelante con estos cambios, y ya se han posicionado al respecto claramente algunos grupos. PSOE, Podemos y ERC han solicitado la comparecencia de la ministra en sede parlamentaria, para que explique o matice sus declaraciones.

El juego parlamentario consiste en esto: tiras y aflojas de oposición y Gobierno, muestras de fuerza, de diálogo, de voluntad de negociar o no...la nueva realidad parlamentaria se abre camino. En condiciones diferentes, como un Gobierno de mayoría absoluta monocolor, la ministra no hubiera comparecido, ya que ha dado las explicaciones en los medios, pero ahora se trata de mostrar el poder de un parlamento que está dispuesto a presentar batalla. Ahora toca a la mesa del Congreso aprobar la petición de comparecencia de la ministra, lo que puede dar al traste con la Comisión de Sanidad que debía celebrarse en enero sobre hepatitis C. Será necesario recalendarizar, pero darle prioridad al globo sonda de la modificación del copago (en los términos aludidos) frente al problema de la hepatitis C no es, precisamente, ocuparse de lo relevante.

Ciudadanos ha sido el menos beligerante con las declaraciones. Si bien su portavoz, Paco Igea, reconoce que el copago en los pensionistas puede ser progresivo, y entiende que se puede situar por debajo de los 18€ en los pensionistas de rentas de los tramos inferiores. Se trataría, pues, de un ajuste a la baja, lo contrario de lo que planteaba la ministra Dolors Montserrat. C’s tiene la habilidad de decir las cosas con asertividad, siendo consciente que son oposición y apoyo, según se mire.

Para PSOE y Podemos el copago no es abordable de ninguna de las maneras. Y aunque no les gusta el RD 12/2012, la parte de éste en la que las rentas más bajas y los parados dejan de pagar por los medicamentos, la suscriben todos. Que Dolors Montserrat haya pensado en formas de ahorrar sólo evidencia que el Ministerio de Sanidad debe facilitar los objetivos de déficit. La oposición hace su tarea: le importa menos el ahorro y si los números no salen, es la responsabilidad del Gobierno. Pasen y vean.

El nuevo escenario obliga a la ministra a comparecer, y evidencia que la oposición comienza a dar batalla

Seguiremos la pista...

¿Debatirá el copago el Consejo Interterritorial tras traerlo a la agenda?

Se difuminan las amenazas liberalizadoras. Bruselas ahora ve beneficios en la regulación de las farmacias, y saca del paquete de “desregulaciones” periódicas a las boticas.

Una Comisión de Sanidad monográfica en Enero sobre Hepatitis C peligra por la petición de comparecencia de la ministra por sus declaraciones sobre el copago.

Los economistas de la salud explican en un nuevo número de la EDS su opinión sobre los techos de gasto...

...mientras que el Tribunal de Cuentas critica que sean muy compejos los cálculos de éstos y su seguimiento.

Si un techo de gasto limita el acceso a la innovación, la población se perjudica, al no obtener el beneficio a largo por el ahorro a corto.