El reto en vacunación, mantener los altos niveles de cobertura actuales

Esther Martín del Campo Madrid | viernes, 24 de marzo de 2017 h |

“Lo apasionante del mundo de la vacunología es lo tremendamente dinámico que es. Se mueve a una velocidad asombrosa y en los últimos años el perfil de vacunas que ofrecemos ha cambiado de manera espectacular”. Con estas palabras Amós García, presidente de la Asociación Española de Vacunología, describe el momento actual. Junto a David Moreno, coordinador del Comité Asesor de Vacunas de la Asociación Española de Pediatría, y Fernando Moraga Llop, vicepresidente primero de la Asociación Española de Vacunología, es el coordinador de un libro que repasa la historia de los 15 años de vacunación antineumocócica conjugada en nuestro país.

El recorrido hasta conseguir la incorporación en el calendario vacunal de todas las comunidades autónomas de la inmunización que protege contra 13 serotipos de esta bacteria, en diciembre del año pasado, ha sido “un largo y tortuoso camino”, cita parafraseando a los Beatles. Haciendo balance de estos años, García recuerda que la primera vacuna protegía frente a siete serotipos, más frecuentes en el continente americano. Al cabo de los años llegó una ampliación a 10 serotipos y finalmente esta nueva vacuna, “que ya cubre un espectro más amplio”.

Una vez que una vacuna se incorpora en las políticas públicas, comienza su recorrido preventivo para toda la ciudadanía, destaca el especialista, y en este punto nos encontramos. El siguiente paso, que ha comenzado a darse en algunas comunidades autónomas como Madrid o Castilla y León, pasa por la vacunación de los mayores, así como de personas con determinadas patologías.

Para Amós García, el reto actual en este terreno es trabajar para mantener las coberturas vacunales en nuestro país, próximas al 95 por ciento. “Mantener la cobertura es un elemento clave, así como la financiación pública y, en la medida de lo posible, debemos ser conscientes de que hay un cinco por ciento de la población al margen de estas campañas”, indica. En su opinión, hay sectores amplios de exclusión social en los que habría que poner atención, así como padres que libremente deciden no vacunar a sus hijos. “Desde nuestro campo tenemos que escucharles, entenderles y convencerles de que están en una postura equivocada y prevenir enfermedades es un valor en salud”, sentencia.

Por otra parte, el experto confía en que a lo largo de este año se resuelvan los problemas de abastecimiento de algunas vacunas, como tétanos, tosferina y difteria, que aunque han afectado de manera global, no se han sufrido por igual en todos los países, aclara. En los próximos meses, comenzarán a ser recaptados los pacientes que dejaron de vacunarse por falta de existencias, sostiene.

En el caso de la vacuna de la meningitis B, que no está contemplada en el calendario vacunal público y arrastra también desabastecimiento, su recomendación es que los pediatras racionen la prescripción privada dando prioridad a los menores de un año. “Es complicado que lleguen más vacunas de las que se pueden producir”, asevera. En cualquier caso, recuerda que la situación actual en nuestro país es de prácticamente “cero casos”, y aún así, España ha acaparado el 17 por ciento de esta inmunización. No obstante, en esta misma semana el Ministerio de Sanidad aseguraba que desde el jueves la vacuna estaría de nuevo disponible en las farmacias comunitarias.

Por su parte, David Moreno destaca que hay que aprovechar que la sociedad española es “provacunación” para implementar las que está demostrado que producen beneficios y mejorar, sobre todo, la cobertura en adultos y entre los profesionales sanitarios, que deberían “ser más activos y dar ejemplo”.

Junto a la antineumocócica conjugada, considera que el resto de vacunas frente a la meningitis, cuatro en total, han marcado un hito. “Funcionando a la vez podrían dar excelentes resultados”, advierte. Al mismo nivel Moreno destaca otros avances como la vacuna de la polio o la del sarampión, una enfermedad que, insiste, ha repuntado en algunos países europeos como Rumanía por la bajada de la cobertura.