La tarea que va a tener por delante la ministra de Sanidad, Carmen Montón, para armonizar las exigencias de las comunidades autónomas va a ser ardua. Desde Extremadura ya se han puesto deberes y estos tienen que ver con ciertas limitraciones a la hora de legislar la universalidad. A su llegada al Consejo Interterritorial, el consejero José María Vergeles ha asegurado que tiene que deben existir ciertas trabas para no incurrir en una “situación de injusticia”. Éstas tienen que ver con la asistencia transfronteriza y, sobre todo, con el sistema de trasplantes de España. “Hay que ver qué es lo que pasa con estas personas en situación irregular cuando viajan fuera de nuestras fronteras y todo lo que tiene que ver con los trasplantes. Que se exijan dos o tres años de empadronamiento en nuestro país para poder acceder al sistema de trasplantes porque se puede dar una situación de injusticia si no es así”, explicó. Asimismo, Vergeles ha solicitado tener una norma que sea homogénea y que la financiación sea vía impuestos.
Por su parte, desde Madrid se mostraron “sorprendidos” porque el único punto del día sea el de la universalidad. “Es algo que teníamos resueltos entre las comunidades autónomas”, ha asegurado Enrique Ruiz Escudero, quien además ha lamentado no disponer “de la documentación con más tiempo para estudiarla”. El consejero también ha asegurado que el Ministerio “no ha definido su concepto de universalidad” ni tampoco ha enviado una “memoria económica” que respalde la iniciativa gubernamental.