La sede de la Organización Farmacéutica Colegial ha sido el escenario de la presentación de los resultados del programa conSIGUE. En la segunda fase de este estudio, se ha constatado que implantar el seguimiento farmacoterapéutico en las farmacias comunitarias supondría un ahorro de 2.272 millones de euros para el Sistema Nacional de Salud (SNS). De este modo, el ahorro económico se suma al beneficio para los pacientes mayores, crónicos y polimedicados, cuya calidad de vida percibida mejora en 6,74 puntos. Un total de 126 farmacias de 12 provincias y 222 boticarios han ofrecido el servicio de SFT a 877 pacientes. Los resultados indican que con el SFT en farmacias se reducen un 54,1 por ciento los problemas de salud no controlados, un 53,1 por ciento las visitas a urgencias y un 59,8 por ciento los ingresos hospitalarios.
Así, la reducción de los ingresos hospitalarios generaría un ahorro de 1.629 millones de euros, la de visitas a urgencias 340 millones y la disminución de los medicamentos 303 millones. Además, el SFT permite elevar la calidad de vida percibida y se estima que esto generaría un beneficio asociado de 2.108 millones de euros (AVAC).
El presidente del Consejo General de COF, Jesús Aguilar ha mostrado su satisfacción porque los datos de conSIGUE “han permitido certificar que la actividad asistencial del farmacéutico es útil y es coste eficiente”. De este modo, ha añadido Aguilar, los resultados muestran una mejora y un “desarrollo de la práctica colaborativa con el resto de los profesionales sanitarios”. En este sentido ha valorado muy positivamente los resultados porque “se han confirmado los datos de la primera fase y se mejora en alguno de los casos”, ha explicado.
También Héctor Castro, presidente del COF de La Coruña ha planteado la figura del FoCo, que han sido los encargados de “comprobar que los resultados de la fase anterior eran reales y queríamos medir la aplicabilidad en el día a día de la farmacia”. Así, las oficinas de farmacia han tenido que cambiar su filosofía de trabajo, según explica, e incorporar a su rutina normal el SFT, sin que supusiese una mayor contratación de personal, ni que afectara a la prestación de servicios. En este sentido Castro ha lamentado que “nos ha faltado respaldo firme de la administración sanitaria”.
Por su parte, Fernando Martín, miembro del Grupo de Investigación de Atención Farmacéutica de la Universidad de Granada, ha explicado el desarrollo de la investigación y ha señalado que “hemos puesto evidencia científica de los resultados que defendemos”. Para el catedrático, “desde el punto de vista investigador son unos resultados espectaculares”. De hecho considera que, “pocas tecnologías o servicios son capaces de alcanzar este impacto, disminuir los problemas de salud no controlados, las urgencias, hospitalizaciones o reducir el consumo de medicamentos”. Así, Martín ha afirmado que “la farmacia está capacitada para implantar de forma generalizada este servicio en el 90 por ciento de los casos”.