La diabetes afecta tanto a hombres como a mujeres, aunque son las mujeres las que tienen una mayor dificultad para controlar la enfermedad debido a los cambios hormonales que sufren a lo largo de la vida. “Las mujeres sufren una mayor variabilidad de los niveles de glucosa en sangre que se asocia a un mayor número de hipoglucemias y un peor control de la diabetes”, señala Serafín Murillo, investigador del Ciberdem-Idibaps en el Hospital Clínic.
El experto explica que los cambios hormonales tienen un efecto importante sobre los niveles de glucosa en sangre y que estas variaciones no guardan un patrón específico por lo que no pueden ser prevenidos con ajustes en las dosis de insulina o en la alimentación. Además, las mujeres están expuestas a más complicaciones. Por ejemplo, las mujeres con diabetes presentan más riesgo de enfermedad cardiovascular que los hombres con igual condición. Otra complicación es la incontinencia urinaria.
Más de cinco mil mujeres murieron en España a causa de la diabetes en 2016, según los últimos datos del INE. De esta manera, la enfermedad se posiciona como la octava causa de muerte más frecuente para las españolas, justo después del cáncer de mama.
Debido al impacto que los cambios hormonales tienen sobre los niveles de azúcar en sangre existen momentos en la vida de lo mujer donde el control de la diabetes se hace más complejo. Durante estas etapas, las mujeres deben incrementar la frecuencia de las mediciones de sus valores.
Existen tecnologías como los medidores continuos de glucosa (MCG) que ayudan a conseguir un buen control glucémico y mejorar la calidad de vida de la mujer. Estos dispositivos permiten conocer los niveles de glucosa en tiempo real. “El sensor continuo de glucosa es una de las mejores herramientas actuales para compensar las dificultades que los cambios hormonales suponen en el control glucémico de las mujeres con diabetes a lo largo de todo su ciclo vital”, afirma Murillo.