Para hablar de la prevalencia de artritis reumatoide (AR) en España, hay que recurrir al estudio Episer 2000 realizado por la Sociedad Española de Reumatología (SER), que estima que en nuestro país hay más de 200.000 personas con esta patología. No obstante, ya está en marcha el Episer 2016, que permitirá mostrar “una foto” actual de la AR.
Partiendo de esa estimación de más de 200.000, Federico Díaz, director de la Unidad de Investigación de la SER, explicó durante la formación para periodistas organizada en la Asociación de la Prensa de Madrid (APM) y que contó con el aval de la Asociación Nacional de Informadores de la Salud (ANIS) que alrededor de un 70 por ciento de los pacientes con AR responden bien al metrotexato (MTX) o a otros FAMEsc (fármacos antirreumáticos modificadores de la enfermedad sintéticos convencionales). “El 30 por ciento que no responden bien, pasarían a los biológicos (FAMEb), de los cuales un 25 por ciento tienen un fallo primario y el 75 por ciento restante sí evolucionan bien con biológicos”.
El facultativo destacó que de ese 75 por ciento que sí van bien con estos fármacos, un 40 por ciento entraría en remisión y el 60 por ciento tendría baja actividad o actividad moderada.
También se habló grosso modo del coste de estos medicamentos. Así, incidió que mientras que un tratamiento con biológicos asciende a entre 10.000 o 12.000 euros al año por paciente; con metrotexato, por ejemplo, son 30 euros al año.
Para Antonio Torralba, presidente de la Coordinadora Nacional de Artritis (ConArtritis), las preocupaciones no solo son económicas. Sí, insistió en que se debería de hablar de inversión en salud y no de gasto, pero sobre todo hizo hincapié en la necesidad de saber diferenciar entre AR y artrosis.
“Esto es lo que entre todos tenemos que empezar a cambiar para que esta enfermedad sea conocida y reconocida, porque la AR puede debutar a cualquier edad, aunque suele darse en personas de entre 30 y 50 años”, apostilló Torralba, antes de concluir diciendo que a los pacientes les preocupa más el hecho de verse obligados a tomar una medicación toda la vida y a sus efectos secundarios, que el tema de la remisión.