El caso Muface no puede estar siempre pendiendo de un hilo

La situación debe resolverse cuanto antes; está en juego la cobertura sanitaria de 1,5 millones de mutualistas y la sostenibilidad del sistema sanitario público.

Lo que parecía el fin de Muface se podría convertir tan solo en un alto (y una piedra) en el camino. Ya van dos meses de continuos vaivenes que mantienen en vilo a todo el sector, pues está en juego la cobertura sanitaria de 1,5 millones de mutualistas que, en caso de desaparecer Muface, se incorporaría al sistema sanitario público. Y la pregunta es: ¿podría soportarlo?

Todo comenzó cuando el pasado 8 de octubre el Gobierno presentó la licitación del concierto de Muface para el bienio 2025-2026, que planteaba un incremento del 17,12% en la prima por mutualista. Una cifra lejana a lo que la propia mutualidad había estimado necesario (aumento del 24%), por lo que fue rápidamente calificada como insuficiente. Por su parte, las aseguradoras insistían en que los costes operativos requerían al menos un 40%.

Casi un mes después, Adeslas, Asisa y DKV anunciaron oficialmente que no participarían en la renovación del concierto, lo que enrareció aún más el ambiente. De hecho, con la salida de las aseguradoras, comenzaron a hacerse más palpables las posibles consecuencias económicas y sociales que podrían derivarse de esta situación. Y es que, tal y como alertó la Fundación IDIS, la sobrecarga que recaería sobre el sistema público de salud podría ser «catastrófica», desbordando un sistema ya frágil, con largas listas de espera y recursos insuficientes.

Sin embargo, recientemente se ha conocido un giro de guion. Ayer, 4 de diciembre, Asisa, DKV y Adeslas confirmaron su participación en la consulta convocada por el Gobierno, un paso muy relevante en la búsqueda de soluciones que garanticen la sostenibilidad del modelo mutualista. En este sentido, DKV ha solicitado un incremento del 40,60% en la prima del primer año del nuevo concierto. En el caso de Muface Internacional, el aumento solicitado asciende al 30,35%. Por su parte, desde Asisa no han detallado números, pero reiteran su disposición a colaborar con la Administración para garantizar un sistema sostenible a medio y largo plazo. 

Ahora queda esperar a la nueva licitación por parte del Gobierno que, según fuentes de las aseguradoras, podría llegar antes del 31 de diciembre. A partir de ese momento, la pelota volverá a recaer sobre el tejado de las aseguradoras, que deberán decidir si seguir adelante o no. Por tanto, la incertidumbre se mantiene.

Esta situación debe ser resuelta cuanto antes. El caso Muface no puede estar siempre pendiendo de un hilo.