Los avances que cambian el curso natural de una enfermedad cambian la vida de las personas. El Congreso de la European Society of Medical Oncology (ESMO) ya adelanta algunos de estos cambios en cáncer ginecológico, cáncer de mama y cáncer de pulmón. Y vendrán más en estos días.
Como cada año, GM realizará una exhaustiva cobertura del encuentro que reúne en Madrid a la oncología mundial, siendo presidente de ESMO de Andrés Cervantes. El presidente de ESMO, ha afirmado que «muchos de los datos sobre tumores ginecológicos que se van a presentar en el congreso van a cambiar el estándar de la práctica clínica».
Cáncer ginecológico
En cáncer de cérvix (cuello de útero) los nuevos tratamientos incrementan la supervivencia. El cáncer de cuello de útero localmente avanzado cuenta con dos ensayos que muestran más tiempo libre de cáncer en mujeres que están en un momento álgido de su vida, comenta K.S. Tewari, director del programa de Oncología Ginecológica de la Universidad de California.
Las pacientes suelen ser mujeres jóvenes, que no se han sometido a pruebas de cribado y que tienen niños pequeños en casa. El tamaño grande del tumor se puede abordar con quimio y radioterapia con éxito, pero recaen en un plazo de 2 ó 3 años, asegura el experto.
Nuevos tratamientos
La inmunoterapia con pembrolizumab mantuvo libre de cáncer al 68% de las mujeres frente al 57% del tratamiento estándar.
Otros tratamientos como tisotumab vedotin (combinación de anticuerpo monoclonal + antitumoral) prolongaron la supervivencia, retrasaron la recaída y redujeron el tumor con mayor frecuencia que la quimioterapia. Por esa razón la FDA le otorgó la aprobación acelerada en 2021 para pacientes con cáncer de cuello uterino recurrente o metastásico con progresión de la enfermedad durante o después de la quimioterapia.
En cáncer de ovario, el 85% de las pacientes experimentan enfermedad recurrente, con tasas de supervivencia bajas a largo plazo tras la recaída. Una nueva terapia dirigida, senaparib, retrasa el tiempo hasta la recaída en pacientes con enfermedad avanzada.
El cáncer ginecológico más frecuente en Europa es el cáncer de endometrio. No hay prueba de cribado, pero el sangrado tras la menopausia. Aunque la histerectomía resuelve la mayor parte de los casos, las formas agresivas que se producen en hasta el 20% de los casos requieren de otro abordaje. Una vez más, añadir inmunoterapia al tratamiento estándar (quimioterapia) mejora el resultado, retrasando de forma significativa las recaídas en cáncer.
Esta investigaciones y los nuevos tratamientos, según los expertos, tienen muchas posibilidades de que sean aprobadas por las agencias reguladoras, sentando las bases de la mejora en el retraso de las recaídas de mujeres que podrán vivir más y mejor.