Las Claves: La SEIAC alerta sobre veneno de himenópteros

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BARTOLOMÉ BELTRÁN,
Jefe de los servicios
médicos de A3media
| viernes, 22 de julio de 2016 h |

Una tercera parte de los pacientes que han sufrido
una reacción alérgica
no acude a la consulta

Una de los problemas médicos que surgen en verano por las altas temperaturas son las picaduras de insectos. El alergólogo es el especialista mejor cualificado para diagnosticar y tratar la alergia al veneno de los himenópteros y todas las enfermedades alérgicas.

Según los datos de la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica (SEIAC), en España, aproximadamente el 3 por ciento de la población sufre reacciones alérgicas generalizadas por el veneno de avispas y abejas, y la tasa de mortalidad anual se estima en un 0,08 por millón de habitantes, lo que significa que unas tres o cuatro personas podrían fallecer cada año por esta causa.

En una picadura habitual de insecto, las reacciones suelen ser locales, con síntomas como picor, enrojecimiento e inflamación circunscrita a la zona donde pica el insecto, pero cuando el área de inflamación es mayor de 10 cm. de diámetro nos encontramos ante una reacción alérgica que se considera patológica. En algunos casos se producen lesiones en la piel a distancia del lugar de la picadura, dificultad para respirar, mareo o síntomas digestivos, lo que constituye una reacción alérgica generalizada grave o anafilaxia.

Los pacientes con antecedentes de reacción alérgica generalizada grave (anafilaxia) por veneno de himenópteros o por otras causas deben ser instruidos en la autoadministración de adrenalina, el tratamiento de emergencia de la reacción anafiláctica.

La doctora Teresa Alfaya, presidenta del Comité de Alergia a Himenópteros de SEAIC señala que “cuando un sujeto experimenta una reacción local importante, y sobre todo si sufre una reacción generalizada tras la picadura de uno de estos insectos debe dirigirse a un servicio de alergia hospitalario para su evaluación, donde se le someterá a pruebas diagnósticas, y se le pautará tratamiento con inmunoterapia en caso de estar indicado”.

Según una encuesta a los socios de la SEAIC sobre la prescripción de inmunoterapia con veneno de himenópteros (ITV) en los diferentes centros hospitalarios del territorio nacional, el veneno más implicado fue el de abeja (36%) seguido de Polistes (32%) y Vespula (28%). Los datos muestran la relevancia de la avispa tipo Polistes, conocida comúnmente como “avispa papelera” como causa de reacciones alérgicas en nuestro entorno.

La vacunación con veneno de himenópteros es probablemente la forma de inmunoterapia más eficaz. “El tratamiento para los pacientes que ya han sido diagnosticados de alergia al veneno de avispas o de abejas es muy efectivo. Se realiza con el veneno del insecto responsable de la reacción alérgica y consigue que el paciente tratado deje de ser alérgico y no presente ninguna reacción en caso de una nueva picadura”, subraya la doctora Alfaya. “Su efectividad, superior al 90 por ciento, está probada mediante la repicadura con el insecto, que puede ser espontánea (accidental) o bien de forma controlada en el hospital. Esta eficacia se alcanza rápidamente tras llegar a una dosis de mantenimiento mínima de 100µg, aunque para consolidar esta respuesta de tolerancia hay que administrar el tratamiento en dosis mensuales o cada dos meses durante aproximadamente 5 años”.

La consulta con el alergólogo después de haber sufrido una reacción alérgica por picadura de himenópteros es fundamental y una tercera parte de los pacientes no acude. “El 60% de los pacientes que han sufrido una reacción alérgica generalizada (anafilaxia) por picadura de avispas o abejas, sufrirán una reacción similar o más grave con la siguiente picadura”, añade la doctora Alfaya que se responsabiliza del Comité de Alergia a Himenópteros. Es lo que hay.