En lo que va de 2025, Estados Unidos ha registrado el mayor número de casos de sarampión desde 1992, con más de 1.280 diagnósticos confirmados y al menos tres fallecimientos asociados. Paralelamente, se han notificado casos esporádicos de rubeola, lo que reabre el debate sobre la sostenibilidad de los programas de eliminación y la amenaza que supone el descenso de las coberturas vacunales. A pesar de tratarse de enfermedades prevenibles, su reaparición subraya el riesgo real que implica la pérdida de inmunidad colectiva.
"El retorno del sarampión y la rubeola en EE. UU. ilustra los efectos acumulados del debilitamiento institucional, la desinformación y la pérdida de confianza en las vacunas"
Alta transmisibilidad del sarampión
El sarampión es, posiblemente, la enfermedad infecciosa con mayor capacidad de transmisión en humanos, con un número básico de reproducción (R₀) estimado entre 12 y 18. Para lograr una inmunidad de grupo efectiva, la Organización Mundial de la Salud (OMS) y los CDC de EE. UU. recomiendan una cobertura de al menos 95 % con dos dosis de vacuna.
En el contexto actual estadounidense, la cobertura vacunal en edad preescolar se sitúa entre el 92–93 %, lo que resulta insuficiente para bloquear la circulación del virus, especialmente en comunidades con tasas inferiores. Esta disminución está correlacionada con un aumento de movimientos antivacunas, la relajación de políticas sanitarias estatales y una percepción pública debilitada del riesgo.
Rubeola y riesgo materno-infantil
La rubeola fue declarada eliminada en EE. UU. en 2004, pero recientemente han sido reportados casos importados con riesgo de transmisión comunitaria. Aunque generalmente cursa de forma leve en niños y adultos, la infección durante el primer trimestre del embarazo puede causar el síndrome de rubeola congénita (CRS), asociado a sordera, microcefalia, defectos cardíacos y retraso psicomotor.
"La vigilancia epidemiológica indica una especial vulnerabilidad en mujeres jóvenes no inmunizadas, ya sea por omisión vacunal o por fallos en el acceso a segundas dosis"
La vigilancia epidemiológica indica una especial vulnerabilidad en mujeres jóvenes no inmunizadas, ya sea por omisión vacunal o por fallos en el acceso a segundas dosis. El riesgo de brotes limitados sigue latente cuando las coberturas caen por debajo de niveles críticos.
Vacuna triple vírica y situación en España
La vacuna triple vírica (TV) —equivalente a la MMR estadounidense— es la herramienta de prevención primaria frente al sarampión, la rubeola y las paperas. En España, el esquema vacunal contempla dos dosis: una a los 12 meses y otra entre los 3 y 4 años, según comunidad autónoma.
Los datos del Ministerio de Sanidad indican una cobertura que ronda el 95 % para la primera dosis, y del 93% para la segunda de media en todas las CC.AA. Este umbral ha sido suficiente para mantener la eliminación del sarampión y la rubeola en territorio español, a pesar de casos importados aislados.
En 2011 se creó el Comité Nacional de Verificación de la Eliminación de Sarampión y Rubeola en España, realiza el seguimiento y propone mejoras en caso de detección de deficiencias. Este seguimiento es obligado informarlo a la Comisión de Verificación Regional de la Región Europea de la OMS.
"Ángel Gil, catedrático de mecicina preventiva y salud pública de la URJC, y miembro del citado Comité Nacional aclara que la situación en España está bajo control"
Ángel Gil, catedrático de mecicina preventiva y salud pública de la URJC, y miembro del citado Comité Nacional aclara que la "situación en España está bajo control". El experto añade que "cuanto más se aleje la cobertura por debajo del 95% en la segunda dosis, más riesgo de reaparición de brotes de sarampión". En la última reunión del Comite Nacional se presentó la situación de coberturas de la vacunación con triple vírica (TV) en España en 2023. El objetivo es mantener coberturas ≥95% con dos dosis de TV, tanto a nivel nacional como de CCAA, y conseguir el estado de eliminación de ambas enfermedades. Estos datos están en la web del Ministerio.
En términos de eficacia, la vacuna presenta una protección del 97 % frente al sarampión tras la segunda dosis, y más del 95 % frente a la rubeola. La seguridad está ampliamente demostrada en la población pediátrica y en adultos susceptibles no inmunizados.
Implicaciones para Europa y recomendaciones
La situación en EE. UU. sirve como advertencia para los sistemas sanitarios europeos. Se constata la presencia de signos de fatiga vacunal o tensiones sociales sobre la vacunación obligatoria. Las claves para mantener la eliminación sostenida son:
- Reforzar la vigilancia epidemiológica activa ante casos importados.
- Mantener altas coberturas en las dos dosis de la TV mediante estrategias comunitarias.
- Mejorar la alfabetización sanitaria sobre el riesgo real de enfermedades “olvidadas”.
- Identificar y vacunar a cohortes de adultos no inmunizados, especialmente mujeres en edad fértil.
El retorno del sarampión y la rubeola en EE. UU. ilustra los efectos acumulados del debilitamiento institucional, la desinformación y la pérdida de confianza en las vacunas. España mantiene coberturas vacunales suficientes. La experiencia estadounidense subraya la necesidad de no relajar la estrategia vacunal ni la comunicación de riesgos, incluso frente a enfermedades aparentemente eliminadas.