Más allá de los rumores que circulan desde hace semanas, Gaceta Médica ha podido verificar la disponibilidad de SUMAR a hacerse con la cartera ministerial de sanidad y contra con un ministerio de sanidad, si prospera la próxima investidura de Pedro Sánchez. De avanzar el acuerdo que se está negociando con varios frentes y formaciones, el nuevo ejecutivo podría contar con alguna cartera menos y un nuevo reparto de ministerios entre los partidos de la coalición.
SUMAR se define como un movimiento de izquierdas transversal y plurinacional que incluye hasta quince formaciones políticas. Algunas de éstas, Podemos incluida, ha mantenido posturas muy distintas de socialistas y populares en cuestiones sanitarias concretas. Podríamos decir que el sector vería un cambio relevante en las políticas sanitarias en general si SUMAR se hiciera con la cartera de sanidad.
Acuerdo anunciado
El programa de la coalición de Gobierno firmado por Pedro Sánchez y Yolanda Diaz hace unos días menciona bajo el título de «sanidad pública y listas de espera» distintas propuestas. Entre ellas, la clásica de blindar la universalidad, que es una propuesta habitual en sus programas. También proponen culminar la aprobación en las Cortes de la Ley que modifican varias normas en relación a la equidad, universalidad y cohesión del SNS. Uno de los aspectos de esta Ley, que promovieron los miembros de la coalición de Unidas Podemos del anterior ejecutivo, era las trabas a los acuerdos y conciertos público privados. Queda por ver si desde el País Vasco o Cataluña, los Gobiernos del PNV y ERC respectivamente, apoyarían una norma que dificultara los modelos de colaboración público privados que tienen en marcha en sus respectivas CC.AA., como en el resto de los territorios.
La salud mental parece uno de los temas de especial interés por parte del programa de Coalición de PSOE y SUMAR, con distintas propuestas al respecto. Y también lo incluyen como prioridades la mayoría de las CC.AA. por lo que obligará a un trabajo común e intenso.
En el lado de la falta de profesionales sanitarios, proponen también ampliar las plazas de medicina, enfermería y psicología desde las universidades, las plazas MIR y proponen disminuir la temporalidad de las plazas de sanitarios.
Inversiones
La tecnología y su renovación es vista en el programa del movimiento SUMAR como algo a seguir impulsando. En 2021 ya renovó la práctica totalidad de los equipos de más de 12 años con un presupuesto de casi 400 millones de euros. Unas renovaciones tecnológicas que han contado con donaciones de Amancio Ortega, propietario de Zara, con 280 millones de euros también en 2021 sólo para la adquisición de diez aparatos de protonterapia.
España se situará, una vez estén funcionando estos equipos de radioterapia con protones, a la cabeza de Europa en el tratamiento de algunos tipos de cáncer.
Experiencia de gestión
Sin experiencia de gestión sanitaria por parte de SUMAR en ninguna CC.AA., la responsabilidad sanitaria siempre ha estado en manos de los partidos de Gobierno (Populares y Socialistas), además de los nacionalistas del PNV y los independentistas de ERC. Pero no existe una diferencia de gestión ideológica entre Gobiernos autonómicos conservadores y progresistas. Los acuerdos público-privados, por ejemplo, siguen siendo en Cataluña una forma de complementar la asistencia sanitaria bajo un Gobierno ahora de ERC, cuya formación puede definirse situada a la izquierda del PSOE.
SUMAR podría limitar la capacidad de las Autonomías para establecer acuerdos de gestión público-privada, pero es posible que PNV y ERC se negaran lo que haría difícil que una iniciativa legislativa en este ámbito prosperara.
La Coalición propone en su programa «acabar» con las listas de espera mediante su regulación por el Gobierno, una competencia que ahora no tiene. De hecho, ahora es preciso el consenso entre las CC.AA. para fijar plazos de espera que se acuerdan en el seno del Consejo Interterritorial del SNS.
SUMAR deberá lidiar, si alcanza la cartera ministerial de sanidad, con un poder territorial conservador, incluyendo 12 CC.AA. y el PNV (que es previsiblemente socio de investidura), además de la Cataluña de ERC, más las tres CC.AA. socialistas, Castilla La Mancha, Navarra y Asturias. Sin duda, un reto en toda regla coordinar esta diversidad territorial.
Política farmacéutica
El ministerio de sanidad, más allá de la visibilidad que pueda tener en función de los acontecimientos, tienen en la política farmacéutica una de sus mayores responsabilidades. Siendo un area clave, sería preciso contar con la experiencia y perfil de personas solventes al frente de la cartera farmacéutica. Resulta reducida la lista de personas cualificadas que puedan dirigir la Dirección General de Farmacia, para que consolide sus planes y afronte los retos que se vislumbran en relación a la incorporación de la innovación y la sostenibilidad. Quizás mantener la continuidad sería la mejor de las decisiones del nuevo titular de sanidad.
Lo más sencillo y eficaz, y que puede encajar con un ministro o ministra de SUMAR, es por tanto mantener la línea, iniciada al final de la pasada legislatura, de revisión de procesos, mejora de los mecanismos de precio y reembolso, e impulsar los necesarios cambios legislativos, un reto más complejo. Será imprescindible, por tanto, mantener el diálogo con las compañías farmacéuticas. El programa de la coalición menciona «garantizar el acceso al diagnóstico y tratamiento» en Enfermedades Raras, y es la única referencia a la innovación.
Pero además de las enfermedades raras hay muchas otras enfermedades con innovacion detrás que requieren el trabajo intenso entre las compañías y el ministerio de sanidad. Si tenemos un ministerio de sanidad para SUMAR, se debe producir una metamorfosis en esta formación para que la relación con un sector clave en la investigacion clínica en Europa, como es el farmacéutico, sea todo lo fluída que debe ser.