Andalucía adelanta un mes la vigilancia y control de mosquitos portadores del virus del Nilo occidental

La vigilancia entomológica se activa en mayo y se incrementa el número de trampas distribuidas por todas las provincias andaluzas

virus del Nilo

La Consejería de Salud y Consumo de la Junta de Andalucía ha adelantado a mayo el inicio de la vigilancia y control de mosquitos del género Culex, principales vectores del virus del Nilo Occidental (VNO), utilizando trampas específicas y detección del virus mediante pruebas PCR. Esta medida se pone en marcha un mes antes que en 2024 y dos antes que en 2023, como parte del Programa de Vigilancia y Control Integral de Vectores de la Fiebre del Nilo Occidental para la temporada 2025.

El adelanto responde a las condiciones ambientales de Andalucía, que permiten la presencia casi continua de estos mosquitos a lo largo del año, aunque el riesgo de transmisión del virus se concentra entre junio y octubre.

Otra novedad destacada este año es la ampliación del número de trampas, que pasan de 27 a 120, distribuidas en todas las provincias andaluzas. Esta expansión se debe a que en 2024 se detectó la presencia del virus en provincias más allá de Cádiz, Huelva y Sevilla, donde habitualmente se concentraban los casos, así como a la constatación de que las especies transmisoras están presentes en todo el territorio andaluz. La vigilancia se ha reforzado especialmente en zonas con riesgo elevado y en comarcas donde se prevé una posible expansión del VNO.

Esta red de vigilancia, coordinada con las trampas instaladas por la Estación Biológica de Doñana-CSIC y algunas diputaciones provinciales, permite disponer de un sistema más completo y eficaz, que proporciona datos semanales tanto sobre el incremento de la densidad de mosquitos como sobre la posible presencia del virus del Nilo Occidental (VNO) en los vectores capturados.

La detección de circulación viral en mosquitos a menos de 1,5 kilómetros de un núcleo de población implicará la declaración de esa zona como área en alerta. En la temporada 2025, todos los municipios andaluces han sido clasificados según su nivel de riesgo —bajo, medio o alto— en función de diversos indicadores, una información que fue comunicada a los ayuntamientos el pasado mes de marzo.

La confirmación de la presencia del virus, ya sea en mosquitos, en caballos o en personas, activará automáticamente la declaración de alerta para el área afectada. Esta situación se mantendrá de forma temporal hasta que, durante cuatro semanas consecutivas, no se detecte nueva circulación del virus en mosquitos ni aparezcan nuevos casos en humanos.

Control y vigilancia de las trampas

Para llevar a cabo el control y la vigilancia de las trampas, la Consejería de Salud y Consumo ha movilizado a 400 agentes de Salud Pública distribuidos por toda Andalucía. Desde el mes de abril, además, estos profesionales están colaborando activamente con los ayuntamientos en la elaboración de sus Planes Municipales de Protección frente al virus del Nilo Occidental (VNO), lo que representa un importante esfuerzo organizativo por parte de los Distritos de Atención Primaria, al implicar a aproximadamente la mitad de su plantilla.

Entre las funciones principales de estos agentes se encuentra el asesoramiento a los municipios de su zona de referencia sobre las medidas que deben aplicar según su nivel de riesgo, así como la colaboración para su ejecución. También se encargan de analizar y emitir informes de evaluación de los Planes Municipales de Vigilancia y Control Vectorial (PMVCV), y de verificar sobre el terreno si las actuaciones previstas y realizadas por los ayuntamientos se ajustan al nivel de riesgo asignado y están siendo eficaces, conforme a lo establecido en el Programa andaluz de control del VNO.

Asimismo, los agentes participan en actividades de comunicación y sensibilización dirigidas tanto a la ciudadanía como a los profesionales, con el objetivo de reforzar la prevención y la protección de la salud frente a este virus.

Con el fin de mejorar su desempeño, la Consejería ha reforzado la formación continua de estos profesionales. A los cursos ya realizados se sumarán nuevas acciones formativas teórico-prácticas, especialmente en las provincias orientales, con el objetivo de mejorar sus competencias en materia de vigilancia y control vectorial y de fortalecer su capacidad de acompañamiento a los municipios en la implementación de estas tareas.

Novedades del Programa de Vigilancia

Entre las principales novedades del Programa de Vigilancia y Control Integral de Vectores de la Fiebre del Nilo Occidental para la temporada 2025 se encuentra la incorporación de la búsqueda activa de casos leves en comarcas de especial seguimiento, como La Janda (Cádiz) y el Bajo Guadalquivir (Sevilla). Asimismo, se ha potenciado la movilización de todos los agentes implicados en la promoción de la salud y la prevención desde la Consejería de Salud y Consumo, incluyendo enfermeras de Familia, referentes escolares y comunitarios, profesionales de la Red Local de Acción en Salud (RELAS) y oficinas de farmacia, especialmente en los municipios clasificados con riesgo alto.

Otra medida destacada es la creación de un segundo laboratorio de referencia en Andalucía, ubicado en el Hospital Universitario Virgen del Rocío, que se suma al ya existente en el Hospital Universitario Virgen de las Nieves. Esta ampliación permitirá incrementar la capacidad diagnóstica y acortar los tiempos de respuesta.

El programa también refuerza la coordinación interadministrativa mediante mesas de trabajo que comenzaron en invierno para planificar la temporada, y se intensifica el apoyo a los ayuntamientos a través de un mayor número de visitas de los agentes de salud pública desde el mes de marzo. Paralelamente, se ha mejorado el plan de comunicación con la ciudadanía, con el fin de que la población adopte un papel más activo en la vigilancia y el control de los vectores.

El objetivo de esta actualización del Programa es claro: reforzar el apoyo técnico a ayuntamientos y diputaciones para mejorar su capacidad de respuesta frente al control de vectores, detectar precozmente la circulación del virus, implicar a todos los actores del sistema sanitario y mejorar la comunicación y el acompañamiento a la población ante posibles situaciones de alerta.

Protección y colaboración ciudadana

La ciudadanía desempeña un papel clave en el Programa de Vigilancia y Control Integral de Vectores de la Fiebre del Nilo Occidental. Su colaboración resulta fundamental tanto para evitar la proliferación de mosquitos —impidiendo que depositen sus larvas en el entorno doméstico— como para adoptar medidas de protección personal frente a las picaduras y saber reconocer posibles síntomas del virus, lo que facilita una consulta médica precoz.

Con el objetivo de reforzar esta implicación, la Consejería de Salud y Consumo ha puesto en marcha una campaña informativa en redes sociales, en la que también colaboran todas las oficinas de farmacia de Andalucía, coordinadas a través del Consejo Andaluz de Colegios Oficiales de Farmacéuticos (CACOF). La campaña incide especialmente en la necesidad de extremar las precauciones entre las personas más vulnerables, como aquellas con sistemas inmunitarios debilitados.

Desde la Dirección General de Salud Pública y Ordenación Farmacéutica se insiste en varias recomendaciones clave: utilizar repelentes registrados de uso tópico, vestir ropa clara que cubra la mayor parte del cuerpo, evitar olores intensos —como perfumes o jabones aromáticos— que atraen a los mosquitos, y reducir las salidas al exterior durante el amanecer y el atardecer, momentos en los que los mosquitos están más activos.


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