Aragón inicia la vacunación de la gripe para mayores de 60 años y la de COVID-19 para mayores de 70

La comunidad amplía la campaña de inmunización 2025-2026 a todos los grupos diana, incluyendo también la protección frente al virus respiratorio sincitial en lactantes y mayores

Desde este lunes las personas mayores de 60 años pueden vacunarse frente a la gripe y las mayores de 70 años pueden hacerlo frente a la COVID-19 en Aragón. También pueden solicitar cita para recibir una o ambas vacunas las personas de cualquier edad que presenten factores de riesgo, de modo que la campaña autonómica de inmunización queda abierta a todos los grupos considerados población diana para la temporada 2025-2026.

La campaña comenzó el pasado 1 de octubre, dirigida inicialmente a los residentes y trabajadores de centros residenciales, al personal de centros sanitarios y a las mujeres embarazadas. Posteriormente, el 10 de octubre, se inició la vacunación infantil en edad escolar, y el 20 de octubre se amplió a los mayores de 80 años y a los niños menores de ocho años. Durante el mes de octubre también se puso en marcha la inmunización frente al virus respiratorio sincitial (VRS) para lactantes, así como para personas mayores de 60 años que viven en centros residenciales y pacientes con determinadas patologías de muy alto riesgo, como receptores de trasplante pulmonar o de progenitores hematopoyéticos a partir de los 50 años.

El Departamento de Sanidad ha recordado que la vacunación frente a la gripe se dirige principalmente a las personas mayores de 60 años, a la población infantil entre seis meses y siete años y a quienes padecen enfermedades crónicas o condiciones que aumentan el riesgo de complicaciones graves. También se recomienda a las embarazadas, a las mujeres en el posparto, a los profesionales sanitarios y sociosanitarios, así como a los trabajadores de servicios públicos esenciales, entre ellos fuerzas de seguridad, bomberos o personal de protección civil.

Pacientes vulnerables

Otro grupo de especial relevancia es el de las personas que pueden transmitir la gripe a quienes tienen riesgo de sufrir complicaciones, como cuidadores domiciliarios o convivientes de pacientes vulnerables. Asimismo, se incluye al personal de guarderías, centros de educación infantil y a quienes trabajan con animales susceptibles de portar virus gripales, como aves o porcinos, con el objetivo de evitar recombinaciones entre virus humanos y animales. En total, Aragón ha adquirido 419.000 dosis de vacuna antigripal por un importe de 3,8 millones de euros para hacer frente a esta campaña.

En cuanto a la vacunación frente a la COVID-19, la principal novedad de esta temporada radica en la actualización de los grupos a los que se recomienda la dosis de refuerzo, siguiendo las directrices nacionales. La recomendación general se centra en las personas de 70 años o más y en aquellas con condiciones de especial vulnerabilidad, como pacientes inmunodeprimidos, receptores de trasplantes, personas en tratamiento con terapias CAR-T o con déficits del sistema del complemento. También se incluye a los residentes en centros de mayores o instituciones cerradas, a las embarazadas en cualquier trimestre de gestación y a los menores con patologías que incrementen de forma significativa el riesgo de enfermedad grave.

En esta nueva etapa se han eliminado algunos grupos a los que anteriormente se recomendaba la vacunación, como las personas con fístula de líquido cefalorraquídeo, implante coclear, enfermedad celíaca, enfermedad inflamatoria crónica o alcoholismo. También se suprime la recomendación específica para mujeres en el puerperio y se reduce la prioridad para determinados grupos profesionales. El objetivo, según la Administración autonómica, es concentrar los recursos en los colectivos con mayor evidencia científica de beneficio clínico frente a las infecciones respiratorias graves.

Una de las grandes novedades de la campaña es la extensión de la protección frente al virus respiratorio sincitial, una medida que Aragón repite este año para los lactantes y amplía por primera vez a las personas mayores de riesgo. El VRS es responsable de una importante carga de enfermedad en la infancia y constituye la principal causa de infecciones de las vías respiratorias inferiores, especialmente bronquiolitis y neumonía, en menores de un año. Para este grupo, la comunidad ha adquirido 8.500 dosis del anticuerpo monoclonal destinado a los niños nacidos entre el 1 de abril de 2025 y el 31 de marzo de 2026, así como a los prematuros de menos de 35 semanas y a los lactantes con patologías de base que incrementan el riesgo de enfermedad grave.

Los bebés con determinadas cardiopatías congénitas, displasia broncopulmonar o antecedentes de cirugía cardíaca con bypass están incluidos entre los beneficiarios, junto con los que padecen inmunodepresión, errores congénitos del metabolismo, enfermedades neuromusculares, pulmonares graves, síndromes genéticos con compromiso respiratorio, síndrome de Down o fibrosis quística. También se ha incorporado este año a los niños con malformaciones esofágicas o aquellos en cuidados paliativos, ampliando así la cobertura de protección frente a un virus que sigue siendo una de las principales causas de hospitalización infantil.

Los puntos de administración de la vacuna o el anticuerpo frente al VRS varían según el grupo de edad. Los menores de seis meses nacidos entre abril y septiembre de 2025 recibirán la dosis en su centro de salud, mientras que los nacidos durante la temporada, entre octubre de 2025 y marzo de 2026, serán inmunizados en el hospital en el momento del nacimiento. Los niños con factores de riesgo podrán recibir la protección en su hospital de referencia, en coordinación con los servicios pediátricos especializados.

Aragón y la vacunación del VRS

Por primera vez, Aragón también protege frente al virus respiratorio sincitial a los mayores de 60 años que viven en centros residenciales y a las personas con patologías graves que suponen un riesgo elevado, como los receptores de trasplante pulmonar o de progenitores hematopoyéticos a partir de los 50 años. En este caso se utilizará la vacuna Arexvy, que ofrece una protección estimada de al menos tres años. El Gobierno de Aragón ha adquirido 22.000 dosis para cubrir este nuevo grupo de población diana, reforzando su estrategia de prevención de enfermedades respiratorias en los colectivos más vulnerables.

Con esta campaña, la comunidad autónoma consolida un calendario de inmunización amplio y coordinado, que combina la vacunación frente a la gripe, la COVID-19 y el VRS con criterios de priorización sanitaria. La estrategia, subrayan desde Sanidad, busca reducir la incidencia de infecciones respiratorias graves durante el invierno y evitar hospitalizaciones evitables en los grupos de mayor riesgo. Además, se pone el acento en la importancia de la citación proactiva y la información a los usuarios a través de los centros de salud, para facilitar la adherencia y maximizar el impacto preventivo de la vacunación.

De este modo, Aragón se alinea con las recomendaciones nacionales e internacionales en materia de salud pública y vacunación, impulsando una campaña integral que protege a los más pequeños, a los mayores y a las personas con patologías crónicas o inmunosupresoras. La estrategia de inmunización combinada frente a los tres grandes virus respiratorios —gripe, SARS-CoV-2 y VRS— representa un paso más hacia la prevención avanzada y la gestión eficiente de la salud poblacional, en una temporada en la que la vigilancia epidemiológica y la protección de los grupos vulnerables vuelven a situarse en el centro de la acción sanitaria.


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