La Asamblea de Madrid rechaza acabar con la gestión privada del Hospital Universitario de Torrejón

La iniciativa ha obtenido un resultado final de 52 votos a favor, 80 en contra y 0 abstenciones, habiéndose postulado en contra PP y Vox

En el Pleno de la Asamblea de Madrid de este jueves, el PSOE ha presentado una Proposición No de Ley (PNL) para «revertir inmediatamente el modelo de gestión externalizada del servicio sanitario en régimen de concesión del Hospital Universitario de Torrejón de Ardoz«. Durante el debate, PP y Vox han manifestado su posición en contra de la iniciativa, mientras que Más Madrid ha aprovechado para apoyarla y reivindicar el papel de Mónica García en el Ministerio de Sanidad. En este contexto, el resultado final de la votación fue de 52 votos a favor, 80 en contra y 0 abstenciones, lo que ha terminado por tumbar la propuesta socialista.

Transparencia y gestión pública directa

La PNL, defendida por la diputada socialista Sara Bonmati, plantea un giro de modelo con cuatro ejes: una auditoría sobre posibles incumplimientos, la reversión inmediata a gestión pública directa, exigencias de transparencia y un refuerzo de financiación para la red pública. En su intervención, Bonmati sostuvo que el debate no era técnico, sino político, y lo enmarcó en una confrontación entre sanidad como derecho y sanidad como negocio.

La diputada del PSOE apoyó su exposición en un relato sobre una reunión del 25 de septiembre de 2025, que atribuyó al consejero delegado de Ribera Salud, Pablo Gallard, con directivos del grupo. Según el discurso leído en el hemiciclo, en ese encuentro se habrían vinculado decisiones organizativas con la «elasticidad» de la cuenta de resultados respecto a las listas de espera, y se habría pedido «ajustar» para alcanzar beneficios de «4 o 5 millones».

Bonmati presentó esa escena como la expresión de un sistema en el que, a su juicio, lo público absorbería los casos complejos mientras la concesionaria retendría la actividad más rentable. También criticó la respuesta del Ejecutivo regional al caso, al considerar insuficiente la explicación de que se tratara de «rencillas» internas, y reclamó que se «desanden» decisiones que, según su tesis, consolidan la mercantilización sanitaria.

Colaboración público-privada como «modelo de éxito»

El PP rechazó la PNL y defendió la colaboración público-privada como un «modelo de éxito». La diputada popular, Marta Marbán, sostuvo que la exposición de motivos estaba «cargada de intención» y que el debate planteado por la izquierda es una «batalla política» que, afirmó, «perdieron hace 30 años» en la Comunidad de Madrid.

La parlamentaria popular argumentó que, tras conocerse el caso del Hospital de Torrejón, la Consejería convocó a la cúpula directiva, envió un equipo para constatar la prestación del servicio y mantuvo un esquema de auditorías e inspecciones. En ese marco, defendió que «no se detecta ningún tipo de irregularidad» en los controles mencionados y reprochó al PSOE y a Más Madrid que «no hablen de los pacientes», además de cuestionar que su propuesta se base en una reversión «inmediata».

El PSOE replicó con una intervención en la que Bonmati insistió en que la ausencia de la consejera de Sanidad en el Pleno evidenciaba desinterés político. Reafirmó los cuatro puntos de la PNL y vinculó la discusión a prioridades presupuestarias: pidió, entre otras medidas, aumentar inversión pública, aliviar listas de espera, reforzar personal y ampliar actividad en hospitales públicos. También abrió un cruce político con referencias ajenas al contenido sanitario del debate.

Vox exige auditorías

Vox anunció su voto en contra desde el inicio. La diputada Raquel Barrero dijo compartir la necesidad de control, transparencia y auditorías con resultados públicos y verificables, y reprochó al PP no aportar «datos verificables». Sin embargo, argumentó que la PNL invierte el orden lógico: primero «condenar», luego revertir y después auditar.

Barrero advirtió de que una reversión inmediata no sería ni inmediata ni inocua, sino un proceso con meses de transición, inseguridad organizativa y parálisis de decisiones, con impacto directo en pacientes. Planteó como alternativa auditorías de cuentas, tiempos y resultados para todos los hospitales, con publicación de metodología y conclusiones, y se opuso a tomar una medida estructural irreversible basándose en una fase inicial sin «investigados formales», tal como subrayó en su intervención.

Más Madrid pide un hospital «público de verdad»

Más Madrid anunció su voto favorable. La diputada Marta Carmona dio la bienvenida a representantes de organizaciones en defensa de la sanidad pública de Torrejón presentes en el Pleno y afirmó que la propuesta responde a lo que «quiere cualquier vecino» del municipio: un hospital «público de verdad».

Carmona sostuvo que el esquema de gestión privatizada incentiva concentrarse en actividad rentable y derivar pacientes complejos, y describió el caso de Torrejón como «lo peor de los dos mundos»: gestión privada sobre un hospital público, pero con infrafinanciación comparable a la red pública. En su intervención, también aludió a audios y a presiones internas, y acusó a la Consejería de no actuar pese a alertas previas de profesionales y de la oposición.

En la réplica, Carmona rechazó comparaciones usadas por el PP con Ceuta y Melilla y defendió que la contratación y las condiciones laborales dependen de las consejerías autonómicas. Además, volvió a contraponer conciertos con ánimo de lucro frente a fórmulas sin ánimo de lucro, enmarcando la discusión como una disputa sobre el papel del lucro en la sanidad financiada con fondos públicos.


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