La crisis de los cribados es uno de los temas del momento. El caso, que se inició con los fallos en la notificación detectados en el Hospital Virgen del Rocío de Sevilla, y que afectaron a unas 2.000 mujeres, escaló de la esfera sanitaria a la política hasta desembocar en un nuevo desencuentro entre el Ministerio de Sanidad y los consejeros de Sanidad de las comunidades autónomas donde gobierna el PP. En una entrevista con Gaceta Médica, Carmen Fúnez, vicesecretaria de Sanidad y Política Social del PP, critica que el Gobierno aproveche la ocasión «como una oportunidad política para hacer oposición» a las autonomías populares.
P. El asunto de los cribados ha ahondado en las diferencias entre el Ministerio y las comunidades autónomas gobernadas por el PP, que plantaron a García en el Interterritorial de Zaragoza. ¿Qué ha ocurrido para llegar a este punto?
R. En la cuestión de los cribados ha habido demasiada política partidista y electoralista, y bastante poco rigor por parte del Gobierno de España. En el seno del Consejo Interterritorial del 25 de abril, se analizó la situación de los cribados y se llegó al acuerdo de la constitución de una ponencia con un grupo de trabajo para intentar equiparar los distintos indicadores que nos podían permitir analizar la situación de los cribados. Esa ponencia está constituida por técnicos del Ministerio y de las comunidades autónomas, cuyos trabajos todavía no han finalizado.
En ella, se decía que tenía que haber haber unos indicadores comunes, porque tenemos que tener claro que, hablando con rigor y con seriedad, cada comunidad autónoma está manejando indicadores distintos. Las horquillas de edad en las que se están estableciendo y desarrollando esos cribados son distintas en muchos casos. Todas tendentes a cumplir con la normativa europea, pero se está haciendo poco a poco. También había que tener prevista una aplicación tecnológica donde volcar los datos de los cribados para enero del 2026. A partir de ahí, las comunidades autónomas con indicadores comunes volcarían los datos recogidos hasta finales de marzo del año 2026.
«La ministra lo que ve no es un problema en los cribados de Andalucía de cáncer de mama, sino una oportunidad política para hacerle oposición a las comunidades autónomas del Partido Popular»
Carmen Fúnez
¿Qué ocurre? Se detecta un problema en Andalucía y la ministra lo que ve no es un problema en los cribados de Andalucía de cáncer de mama, sino una oportunidad política para hacerle oposición a las comunidades autónomas del Partido Popular. Nos parece una auténtica frivolidad y una irresponsabilidad, porque el Ministerio de Sanidad tiene que estar cooperando con las comunidades autónomas y no utilizando un Ministerio, una institución pública, para hacer oposición a las comunidades autónomas. Las administraciones públicas, sea el ámbito competencial y territorial que sea, están para trasladar la veracidad de los datos y la transparencia, para dar confianza a los ciudadanos.

Lo que hemos visto es que se está metiendo miedo a muchas mujeres que han tenido resultados negativos en sus cribados de cáncer de mama y que el Gobierno de España lo está poniendo en duda cuando se sabe que esos resultados han sido negativos. Vamos a trasladar los datos, sí, pero con el reglamento aprobado y según las decisiones que se tomaron por unanimidad en el Consejo Interterritorial. No se puede estar diciendo lo que dice la ministra de «solo necesito un cuadro Excel«. Estamos hablando de datos de cribados de cáncer de distintos tipos que se están implementando en tiempos distintos. Esto no va de un «cuadro Excel» ni de «un Word», esto va de intentar homologar, equiparar, los indicadores para mejorar nuestra salud pública y, como consecuencia, mejorar también los cribados.
En cualquier caso, sí que estoy convencida de que el sistema de cribados en España funciona, de que cada vez se están realizando en más tipos distintos de cáncer y, además, la horquilla de edad está aumentando en los distintos tipos. Creo que es uno de los grandes logros que tenemos y que lo que está haciendo el Gobierno es utilizar esta cuestión de manera absolutamente electoralista. Por eso, y por otras decisiones legislativas de la ministra, los consejeros se levantaron de la mesa. No es de recibo que no se utilice el Consejo Interterritorial para cooperar y trabajar de la mano sino, incumpliendo decisiones de ese órgano, para hacer una oposición, desde mi punto de vista bastante irresponsable, a aquellos que tienen las competencias de salud pública.
P. ¿Ha habido algún contacto posterior del Ministerio con las comunidades del PP tras este episodio del Interterritorial?
R. No. Por parte del Ministerio solo ha habido titulares, notas de prensa y amenazas públicas, incluso diciendo que van a poner en marcha alguna vía judicial. Esa es la política del Gobierno, que sigue instalado en utilizar el Ministerio como herramienta de oposición y no como una institución al servicio de mejorar las condiciones sanitarias y de salud pública de los ciudadanos.
Sin embargo, las comunidades autónomas siguen trabajando. En Andalucía se han tomado medidas, se ha llamado a las mujeres afectadas por la situación tan compleja que se vivió y, en el resto de comunidades autónomas, siguen con su sistema de cribados como hasta ahora. En el único sitio donde ha cambiado el sistema de cribados es en Melilla. En Melilla y en Ceuta la responsabilidad de hacer los cribados, por un convenio que se firmó con las dos ciudades, la tiene el Ministerio y han estado varios años sin hacer esos cribados en Melilla. A raíz de una pregunta parlamentaria que yo le hice a la ministra, se pusieron en contacto con Melilla para comunicarles que asumen que tienen que cumplir con su responsabilidad y durante años han estado sin hacerlos.