Castilla y León adquiere 89.500 dosis de vacunas frente a cuatro patologías y 1,5 millones para hacer frente al VPH

La Junta aprobó nuevas compras de dosis para difteria, tétanos y hepatitis, además de material y pruebas para el cribado del cáncer de cuello de útero

El Consejo de Gobierno de Castilla y León autorizó este jueves, 5 de marzo, un gasto de 949.905 euros para el suministro de 89.500 dosis de vacunas frente a difteria, tétanos, hepatitis A y B, dentro del Calendario Oficial de Vacunaciones para toda la vida de la comunidad. En la misma reunión, dio luz verde a otro expediente por 1.562.482 euros destinado al Programa de prevención y detección precoz del cáncer de cuello de útero, que incluye material de recogida de muestras, diagnósticos citológicos y determinaciones del virus del papiloma humano (VPH) de alto riesgo.

Según la información difundida por la Consejería de Sanidad, la compra de vacunas tendrá un plazo de ejecución de 10 meses y se enmarca en el Acuerdo Marco para la selección de suministradores de vacunas de calendario y otras al que se vinculó la Administración autonómica en junio de 2021.

Del total de 89.500 dosis autorizadas, 61.000 corresponden a la vacuna frente a difteria y tétanos, de contenido antigénico reducido, que se administra como recuerdo a los 14 y 65 años, además de emplearse en pautas correctoras en personas no vacunadas o incorrectamente vacunadas. A ellas se suman 12.000 dosis de vacuna frente a la hepatitis B para adultos, indicadas en personas con patologías de riesgo y en situaciones de exposición, como trabajadores sanitarios o determinados viajeros internacionales.

El acuerdo incluye además 2.500 dosis de vacuna frente a la hepatitis A pediátrica, dirigidas a situaciones de riesgo por exposición a fuentes de infección, ya sea por viajes a países endémicos o por contacto con personas enfermas, y otras 14.000 dosis frente a la hepatitis A en adultos, también previstas para contextos de exposición o riesgo de contagio.

Junto a este expediente, el Ejecutivo autonómico aprobó una inversión de 1.562.482 euros para el suministro de 190.000 elementos de recogida de muestra ginecológica, el servicio de 70.000 diagnósticos citológicos y la realización de 20.160 determinaciones del VPH de alto riesgo mediante técnicas de biología molecular.

La Consejería de Sanidad señala que este programa de cribado se basa en el beneficio poblacional que supone reducir la mortalidad por cáncer de cuello de útero y favorecer el tratamiento precoz de las lesiones detectadas a tiempo. El cribado contempla la determinación del VPH de alto riesgo oncogénico en mujeres de entre 30 y 65 años y una prueba complementaria en mujeres de 25 a 29 años que hayan presentado una citología positiva.

En relación con la actividad registrada, Sanidad indica que en 2024 se realizaron en Castilla y León un total de 62.148 determinaciones de VPH de alto riesgo, de las que 5.245 detectaron presencia del virus, lo que representa el 8,4 por ciento. Ese mismo año se practicaron 26.728 citologías, con 1.681 resultados positivos, equivalentes al 6,3 por ciento.

El modelo de cribado distingue entre dos franjas de edad. En mujeres de 25 a 29 años, la prueba primaria es la citología cada tres años. En las de 30 a 65 años, la prueba principal es la determinación del VPH de alto riesgo, que se repite a los cinco años si el resultado es negativo y que, en caso de positivo, se complementa con citología para establecer el seguimiento.

Con estos dos acuerdos, la Junta refuerza por un lado el abastecimiento de vacunas incluidas en el calendario oficial y, por otro, los recursos materiales y diagnósticos vinculados al programa de detección precoz del cáncer de cuello de útero en la comunidad.


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