En el año 2023, la población adulta catalana experimentó un aumento del 16 por ciento en los episodios de riesgo de suicidio respecto a 2022. Ante este incremento, la conselleria de Salud de la Generalitat de Cataluña ha lanzado una campaña de sensibilización, presentada por el conseller de Salud, Manel Balcells. Consiste en colocar unos círculos negros de vinilo en el suelo en ciertos puntos de las calles catalanas que simbolizan el abismo en el que se sienten las personas que piensan en quitarse la vida.
Los vinilos se ubican en municipios como Puigcerdà, Girona, Figueres, Olot, Alcarràs, Sabadell, Granollers, Sant Boi de Llobregat, Viladecans, Vic, Igualada, Tarragona y Tortosa.
Manel Balcells ha explicado que la campaña va dirigida especialmente al entorno de los hombres mayores de 50 años, para que no minimicen las situaciones de riesgo y acompañen y ayuden a la persona que puede tener una conducta suicida. Balcells ha destacado la importancia de llamar al 061 en casos de riesgo.
Un teléfono que la Conselleria puso en marcha en 2002 y que ya ha atendido 21.392 consultas. Según Balcells, esto supone una media de entre 40 y 50 llamadas al día. Además, el grupo de edad que más ha usado este servicio son las personas de 41 a 65 años, seguidas de las de 26 a 40 años y las de 18 a 25 años. La tasa de personas con ideación suicida es de 116 episodios por cada 100.000 habitantes. Esto representa un 10 por ciento más que el año anterior.
“No podemos relajarnos con el tema del suicidio en todas las edades y tenemos que reforzar las acciones”, ha insistido el conseller. En este sentido, el coordinador del Plan de prevención del suicidio de Catalunya, Diego Palau, que también ha estado presente en la presentación de la campaña, ha subrayado que la atención telefónica por parte de un experto en psiquiatría o psicología, en la mayoría de los casos, “consigue disminuir la situación de crisis suicida” y facilita la continuidad asistencial con otros recursos de la red sanitaria.