El Consejo de Ministros aprueba el Anteproyecto de Ley del tabaco: «Es para una mayoría social que quiere respirar aire limpio»

La ministra de Sanidad, Mónica García, ha asegurado que el Gobierno "siempre" pondrá "por delante de los intereses comerciales" la salud pública de los ciudadanos

El Consejo de Ministros ha aprobado el Anteproyecto de Ley del Tabaco, con el objetivo de reforzar la protección de la salud de la población y adaptar la normativa a los cambios en los patrones de consumo y en el mercado de productos del tabaco y productos relacionados. Esta reforma se enmarca en el desarrollo del Plan Integral de Prevención y Control del Tabaquismo 2024-2027 y da respuesta tanto a la evidencia científica acumulada como a las propuestas recogidas durante el proceso de consulta pública.

En la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, la ministra de Sanidad, Mónica García, ha definido la iniciativa legislativa como una reforma largamente esperada, que busca adaptar la normativa española a las nuevas realidades sociales y sanitarias. También, aseguró que «España ha ido a la vanguardia de la lucha contra el tabaco», destacando que «lo fue en el año 2005 cuando se prohibió fumar en espacios cerrados y en el año 2010 cuando se sacó el humo de los bares y los restaurantes». En este sentido, dejó claro que el Gobierno lo quiere «ser ahora otra vez porque la legislación ha cambiado, la situación ha cambiado, los tiempos han cambiado y han aparecido nuevos productos y nuevas necesidades de salud pública».

Además, García insistió en que tienen presente que «el tabaco se lleva la vida de 140 personas en nuestro país cada día, 50.000 personas al año», a la par que aseguro que «el 30% de los cánceres tienen que ver con el tabaquismo». Incluso, la ministra recordó que en un reciente congreso médico, «cuando les preguntaban a los cardiólogos cuál sería la medida más efectiva, hablaban todos por unanimidad y sin pensárselo del tabaco», dejando una evidencia más del consenso logrado con la aprobación de la norma.

Nuevos espacios libres de humo y control de productos

La titular de Sanidad anunció que «esta ley por primera vez va a regular todos aquellos productos relacionados con el tabaco, los va a regular todos con contundencia, con claridad y siempre de la mano de la evidencia científica». Según explicó, «no será posible fumar en terrazas. Una medida avalada por la ciencia, con toda la evidencia a su respaldo y apoyada por una mayoría social. En este sentido, ha reiterado que «hay un consenso no solamente entre los no fumadores, sino también entre los fumadores», quienes han suscrito la medida.

La prohibición se amplía también a «campus, patios escolares, instalaciones deportivas, piscinas de uso colectivo, espectáculos públicos, estaciones de autobuses, andenes, marquesinas y vehículos de uso laboral». Además, incluye «los nuevos dispositivos, como vapeadores y tabaco calentado, que tendrán que respetar perímetros de protección de 15 metros alrededor de centros educativos, sanitarios, culturales, deportivos y parques infantiles».

Publicidad, sanciones y eliminación de desechables

Otro punto clave es el veto a la promoción y la publicidad: «A partir de ahora, toda la publicidad, todo el marketing y cualquier medio, incluidas también las redes sociales, no podrá mostrar a personas fumando o vapeando ni tampoco podrán aparecer marcas, logotipos o dispositivos asociados al tabaco. Tampoco podrán aparecer en escaparates». Además, la ministra dejó claro que con quien vulnere las normas impuestas en la nueva legislación se podrá «enfrentar a multas severas que pueden llegar hasta los 600.000 euros».

En este sentido, la Ley también elimina del mercado los cigarrillos electrónicos desechables, los cuales los ha catalogado Mónica García como «dispositivos atractivos para las personas más jóvenes» que resultan «baratos, vienen con sabores dulces, se venden con envoltorios llamativos«. En este sentido, la ministra ha denunciado que muchos consumidores de estos productos «ni siquiera saben que contienen nicotina».

Observatorio y programas de prevención

La ministra también avanzó la creación del Observatorio para la prevención del tabaquismo: «Será un espacio de trabajo conjunto entre el Gobierno, las comunidades autónomas, las sociedades científicas y la sociedad civil. que va a promover todas las iniciativas, los programas y las actividades para ayudar a que podamos cumplir esta ley».

También, García aseguró que el nuevo Observatorio «va a elaborar también cada dos años un informe que permitirá saber cuál es la evolución de la ley, cómo se está aplicando y cuáles son los resultados en salud». A su vez, el nuevo organismo «va a contribuir a una mejor coordinación entre las diferentes administraciones que son competentes en nuestros registros sanitarios y en la comercialización y el consumo».

En paralelo, la ley impulsará programas de educación y cesación tabáquica desde el sistema nacional de salud: «Queremos seguir impulsando que desde la atención primaria la gente que quiera dejar de fumar pueda hacerlo con el apoyo de nuestro Sistema Nacional de Salud».

Una ley para la mayoría social

En su cierre, García recalcó el sentido de la reforma: «Esta es una ley que es para una mayoría social que quiere respirar aire limpio, que pide desde hace mucho tiempo tener espacios libres de humo y que desea que la siguiente generación crezca y viva libre del tabaco». A ello, la ministra añadió que con la Ley se da paso a «la verdadera Ley Libertad. La libertad de poder respirar aire limpio, de trabajar sin poner en riesgo la salud, de disfrutar del ocio sin tragar humo y, cómo no, de vivir más y vivir mejor».


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