El trasplante de órganos ha alcanzado cifras récord durante el año 2023, con un crecimiento del 9 por ciento en comparación con el año anterior. España, que ha liderado este campo durante más de tres décadas, ha jugado un papel crucial en este avance, según el último informe del Observatorio Mundial de Donación y Trasplante, gestionado por la Organización Nacional de Trasplantes (ONT) en colaboración con la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Solo en el año 2023, se realizaron 171.762 trasplantes de órganos en 89 países, de los cuales 110.563 fueron trasplantes de riñón, 41.044 de hígado, 10.115 de corazón, 7.810 de pulmón, 2.053 de páncreas y 177 de intestino. Estos procedimientos fueron posibles gracias a 45.759 donantes fallecidos y 52.707 donantes vivos. Este aumento en la actividad trasplantadora se ha reflejado principalmente en el trasplante pulmonar, que ha crecido un 15 por ciento, seguido del trasplante cardíaco (13 por ciento) y el de hígado (10 por ciento).
España, referente global
España sigue destacando a nivel mundial en donación de órganos. En 2023, nuestro país ha aportado el 23 por ciento de las donaciones de órganos en la Unión Europea y el 5 por ciento a nivel global, a pesar de representar solo el 11 por ciento de la población europea y el 0,6 por ciento de la mundial. Con una tasa de 49,4 donantes por millón de habitantes, España se mantuvo como el país con mayor actividad de donación de personas fallecidas a nivel global, seguido de cerca por Estados Unidos. En términos de actividad trasplantadora, España alcanzó una tasa de 123,4 trasplantes por millón de habitantes en 2023, superada únicamente por Estados Unidos, con 139,7 trasplantes por millón de habitantes.
Además de su liderazgo en la práctica del trasplante de órganos, el país también juega un papel clave en la definición de políticas globales en este ámbito. En 2023, en coincidencia con la presidencia española del Consejo de la Unión Europea, España ha promovido la Declaración de Santander, que establece medidas para mejorar el acceso al trasplante, optimizar el control de la actividad, combatir el tráfico de órganos y fomentar la innovación responsable.
Donantes en asistolia
El informe destaca el crecimiento en la donación de órganos de personas fallecidas, especialmente en la modalidad de donantes en asistolia, es decir, aquellos que mueren por paro cardíaco. En 2023, el número de donantes en asistolia ascendió a 11.392, lo que representa un incremento del 19 por ciento respecto al año anterior. Este tipo de donación, que sólo se realiza en 25 países, es particularmente complejo, ya que requiere de sofisticados métodos de preservación para asegurar la viabilidad de los órganos.
España ha sido líder este ámbito con 1.050 donantes en asistolia, lo que representa el 48 por ciento de los donantes en asistolia de la Unión Europea y el 9 por ciento a nivel global. Además, el país sigue siendo el único que realiza trasplantes de todo tipo de órganos a partir de donantes en asistolia, consolidando su posición como el país con mayor actividad en este tipo de trasplante.
En 2023, la tasa de trasplantes a partir de donantes en asistolia en nuestro país fue de 47,3 por millón de habitantes, superando a países como Bélgica y Estados Unidos, que registraron tasas de 38,8 y 29,4 trasplantes por millón de habitantes, respectivamente.
Crecimiento en la UE
La Unión Europea también ha experimentado un crecimiento significativo en la donación y el trasplante de órganos. Con 10.273 donantes y 30.595 trasplantes realizados en 2023, la actividad trasplantadora en la UE superó las cifras previas a la pandemia de COVID-19. Esto representa un aumento del 10 por ciento en comparación con el año anterior. A pesar de este crecimiento, al final de 2023, 50.978 pacientes en la UE seguían en lista de espera para un trasplante, lo que subraya la necesidad de continuar promoviendo la donación de órganos.