Fátima Matute, a la ministra ante la crisis del Estatuto Marco: «Lo que tiene que hacer es retirar ese borrador»

En la Asamblea de Madrid, la consejera de Sanidad de la Comunidad de Madrid ha reiterado su postura, dejando claro que la ministra "lo que tiene que hacer es primero un diagnóstico de cómo está nuestro Sistema Nacional de Salud"

La consejera de Sanidad de la Comunidad de Madrid, Fátima Matute, ha criticado al Ministerio de Sanidad a las puertas de la Asamblea de Madrid, en plena crisis por la negociación del nuevo Estatuto Marco y tras varios días de huelga médica. Matute ha acusado de nuevo a la ministra de romper el diálogo con los profesionales sanitarios y de agravar de forma consciente un conflicto que amenaza con prolongarse de manera indefinida.

Según ha explicado, la situación se ha visto especialmente tensionada tras la ruptura de las negociaciones con los sindicatos médicos. En este contexto, la consejera ha recordado que, «en el día de ayer, la ministra y su secretario de Estado rompieron las negociaciones con los sindicatos médicos, perpetuando una huelga que puede ser indefinida». Además, ha reprochado y considerado que «mintieron el lunes cuando dijeron que habían llegado a un acuerdo».

Matute ha situado este conflicto dentro de lo que considera una cadena de decisiones erráticas por parte del Ministerio de Sanidad. En su intervención, ha señalado que la gestión del Estatuto Marco se suma a otros frentes abiertos que, a su juicio, reflejan una falta de planificación y de capacidad de gestión en el ámbito sanitario estatal.

Críticas a la gestión ministerial y al impacto en el sistema sanitario

La consejera ha sido especialmente dura al valorar el legado que, a su juicio, dejará la ministra entre los profesionales sanitarios. En concreto, ha asegurado que «la ministra de Sanidad va a ser recordada como la traidora a sus compañeros de profesión» y ha añadido que también lo será «por intransigente, por falta de diálogo y por falta de capacidad de gestión».

En ese diagnóstico, Matute ha enumerado una serie de políticas que, según ha defendido, han contribuido al deterioro del sistema. Ha mencionado la Ley del Medicamento, con más de 400 alegaciones, la ausencia de una ley estatal de listas de espera y la falta de un plan de recursos humanos que permita afrontar la situación crítica de personal. En ese sentido, ha criticado que el Ministerio no haya aceptado medidas como la homologación de profesionales extracomunitarios o la incorporación de plazas formativas ofertadas por las comunidades autónomas.

También ha puesto el foco en el proceso MIR, al denunciar retrasos que, según ha dicho, dejarán sin posibilidad de formación a miles de médicos. «Han tardado en publicar las listas y va a dejar a más de 6.000 médicos sin que se puedan formar», ha afirmado, calificando el conjunto de la situación como «un despropósito».

El coste de la huelga y la exigencia de retirar el Estatuto Marco

Matute ha advertido del impacto directo que la huelga médica ya está teniendo sobre la asistencia sanitaria y sobre los ciudadanos. Ha señalado que «esta huelga indefinida que está perpetuando esta ministra de Sanidad les va a suponer un daño irreparable» a los pacientes, con un aumento de las listas de espera y una mayor sobrecarga para los profesionales.

Según los datos ofrecidos por la Consejería, en los primeros cuatro días de huelga se han suspendido aproximadamente 2.000 cirugías, 50.000 consultas y 5.000 pruebas diagnósticas, con un sobrecoste cercano a los cuatro millones de euros. Para Matute, este escenario responde a una estrategia deliberada que «va a suponer un empeoramiento de lo más preciado que tenemos, que es nuestra sanidad. No solo en Madrid, sino en toda España».

En este contexto, la consejera ha reiterado su principal exigencia al Ministerio. Ha defendido que el Estatuto Marco actual necesita una reforma, pero ha subrayado que debe hacerse con consenso y rigor. «Lo que tiene que hacer es retirar ese borrador de Estatuto Marco de la Vergüenza», ha afirmado, asegurando que médicos, enfermeras y el conjunto de la profesión sanitaria se oponen al texto planteado.

Matute ha concluido reclamando un diagnóstico previo del Sistema Nacional de Salud, un estudio serio de su viabilidad económica y jurídica y la apertura de un diálogo real con comunidades autónomas y profesionales. En caso contrario, ha insistido en que la ministra debería dimitir para evitar un daño que, en sus palabras, “va a ser irreparable y que nos va a costar reconstruir”.


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