La Asamblea Mundial de la Salud adoptó de forma histórica el 20 de mayo de 2025 el Acuerdo de la OMS sobre Pandemias, un hito político para reforzar la preparación y la respuesta ante crisis sanitarias globales. Aquel paso abrió un calendario de trabajo que ahora entra en una fase decisiva, con la vista puesta en su entrada en vigor.
En esa hoja de ruta, el 11 de julio del pasado año se celebró la primera reunión del Grupo de Trabajo Intergubernamental (IGWG) sobre el Acuerdo de la OMS sobre Pandemias, con la participación de los Estados Miembro de la organización. La cita marcó el inicio formal de una negociación técnica y política que la Asamblea había encargado como prioridad inmediata.
«España apoya decididamente el proceso de negociación del PABS»
La Asamblea estableció el IGWG para, como prioridad, redactar y negociar un anexo al Acuerdo centrado en Acceso a Patógenos y Distribución de Beneficios (PABS) en pandemias. Ese anexo se considera clave para completar el engranaje del texto y encarrilar el camino hacia la entrada en vigor del acuerdo.
En este contexto, la ministra de Sanidad ha intervenido hoy en el Consejo Ejecutivo de la OMS y ha reiterado el respaldo de España a esa negociación. «España apoya decididamente el proceso de negociación del PABS con vistas a poder avanzar hacia la entrada en vigor del acuerdo de pandemias tras la próxima Asamblea Mundial de la Salud y estamos dispuestos a seguir actuando como intermediario honesto para facilitar el diálogo», ha afirmado.
La intervención sitúa a España en una posición de apoyo explícito al proceso, con un énfasis doble. Por un lado, la ministra subraya el objetivo de avanzar hacia la entrada en vigor tras la próxima Asamblea. Por otro, plantea el papel de España como actor dispuesto a facilitar acuerdos y puentes en una negociación compleja.
Multilateralismo, financiación y papel central de la OMS
En su discurso, la ministra abrió con un mensaje de agradecimiento y alineamiento institucional. «España se alinea con la declaración realizada en nombre de la Unión Europea y de sus estados miembros», señaló.
A partir de ahí, enmarcó el debate en un contexto político más amplio y lo vinculó a la defensa del derecho a la salud. «Vivimos un momento histórico que es desafiante, marcado por intentos de debilitar el multilateralismo y de erosionar derechos fundamentales. En este contexto debemos reforzar la cooperación, el diálogo, la equidad y, cómo no, el derecho a la salud, situando a las personas en el centro», afirmó.
La ministra también se refirió a la situación financiera de la OMS y a las reformas internas. «Felicitamos a la Organización Mundial de la Salud por las medidas adoptadas para responder a la crisis de financiación y creemos que es necesario seguir avanzando en reformas internas para reforzar la gobernanza», dijo, antes de plantear una reflexión estratégica sobre la arquitectura global.
En ese punto, defendió un marco multilateral más eficaz y centrado en los grandes retos. «España considera imprescindible avanzar en una reflexión estratégica sobre la arquitectura de la salud global que preserve y que fortalezca su vertiente multilateral y la haga más eficaz para afrontar los grandes retos globales», expuso.
La ministra citó además la iniciativa de Acción Global en Salud, lanzada en Sevilla, como palanca política. «En este marco se inscribe la iniciativa de Acción Global en Salud, lanzada en Sevilla, que aspiramos complemente esfuerzos más amplios por dar un necesario impulso político los procesos de reforma», afirmó.
Y cerró esa parte con el mensaje sobre el modelo de financiación y la centralidad de la OMS. «Desde nuestra perspectiva, es clave avanzar hacia una financiación que sea sostenible y previsible con una Organización Mundial de la Salud en un papel central que permita coordinar a todos los actores bajo reglas comunes y fortalecer sistemas de salud basados en la atención primaria y el acceso universal”, aseguró.
En el tramo final, incorporó preocupaciones humanitarias y de salud pública. «Gaza nos sigue importando y nos sigue preocupando. Desde octubre del 2025 se han confirmado centenares de muertes y miles de personas heridas. Es una realidad ante la que esta organización no puede mirar para otro lado», afirmó.
También alertó sobre el impacto sanitario de determinadas políticas migratorias. «Asimismo, observamos con preocupación cómo políticas de control migratorio generan miedo en comunidades enteras y disuaden a miles de personas de acceder a los servicios sanitarios con graves consecuencias para la salud pública y los derechos humanos», concluyó.
«Con Gaza en el corazón»
Más allá de la negociación del acuerdo, la ministra ha utilizado sus perfil de X para situar la política de salud global en un contexto más amplio de justicia sanitaria. En concreto, ha escrito que el Consejo Ejecutivo de la OMS, «una vez más con Gaza en el corazón», ha defendido «la cooperación y el multilateralismo frente a la ofensiva reaccionaria global». Después, ha expresado que «mientras el trumpismo sale de la OMS, utiliza al ICE para perseguir a migrantes y atenta contra la salud, España apuesta por el derecho universal a la sanidad», subrayando la defensa del acceso universal como principio rector de la cooperación internacional en salud.
«Esta es tu OMS»
Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), planteó que el balance del último año admite dos lecturas y pidió elegir la que empuja a la Organización hacia adelante. En este sentido, enmarcó el mensaje en una idea central: «Podemos ver las dificultades del año pasado como un revés, o podemos optar por verlas como el catalizador del futuro de la OMS». A partir de ahí sostuvo que la hoja de ruta ya está definida, situándola en la «transformación y el realineamiento», con un objetivo práctico: «Garantizar nuestra estabilidad y sostenibilidad financiera», «fortalecer nuestro liderazgo normativo y técnico» y «reformar nuestra gobernanza», «reestructurar el ecosistema sanitario mundial» y «reforzar nuestra solidaridad».
En ese marco, defendió que el sentido de la OMS está en el trabajo conjunto entre países ante riesgos comunes, y lo recordó con una frase de propósito: «Se fundó la OMS para crear un lugar donde las naciones del mundo trabajen juntas para encontrar soluciones compartidas a amenazas compartidas». Vinculó esa lógica con los avances recientes, al recordar la adopción del acuerdo de pandemias y aludir a la negociación en curso del «Anexo PABS». En concreto, sobre el anexo afirmó que confía «en que concluirán sus negociaciones a tiempo para la Asamblea Mundial de la Salud de este año». El director general cerró su discurso reivindicando el enfoque político del pasado año: «La historia de 2025 no es una historia de austeridad, sino de determinación». También, remató con un llamamiento directo a los Estados miembros: «Esta es tu OMS. Su fuerza reside en la unidad. Su futuro reside en tu decisión».