Avanzar en una Estrategia nacional de Recursos Humanos (RRHH) es una de las grandes necesidades actuales del Sistema Nacional de Salud (SNS). «El bienestar de nuestros profesionales sanitarios es el bienestar de nuestro sistema de salud y hay que lograrlo sin escatimar esfuerzos o recursos», ha expuesto la ministra de Sanidad, Mónica García, durante la jornada ‘Comprometidos con las personas, comprometidos con la salud: Avanzando hacia una estrategia compartida de recursos humanos sanitarios’, celebrada en el Ministerio de Sanidad.
Y es que la ministra ha apuntado que la «excelencia» que caracteriza al SNS se materializa cada día a través de cada uno de sus profesionales. «Ellos y ellas son la columna vertebral, el alma máter, del SNS. Este no tendría el valor que tiene sin el talento encerrado en cada uno de los profesionales«, ha asegurado.
De este modo, García ha señalado que el Ministerio «no se va a detener jamás en las reformas que sean necesarias, ya sean a corto, medio o largo plazo». Y la hoja de ruta que sigue en materia de RRHH sanitarios se traduce, tal y como ha mencionado, en reformas concretas en las que ya están trabajando: el nuevo Plan de Atención Primaria, la reforma del estatuto marco y una Comisión de RRHH en el Consejo Interterritorial del SNS (CISNS). Esta comisión ayudará a «elaborar un mapa para hacer un mejor diagnóstico y poner un mejor tratamiento que permita a los profesionales trabajar mejor».
Retener, atraer y cuidar a los profesionales
La «brújula» del Ministerio en el camino hacia la mejora de las condiciones de los sanitarios es el Plan de acción 2023-2030 sobre el personal sanitario y asistencial de la Región de Europa de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Un marco estratégico europeo creado «con la certeza de que el futuro de nuestros sistemas sanitarios depende de la capacidad de retener, atraer y cuidar a los profesionales«, según ha destacado la ministra.
De este modo, García ha asegurado que están trabajando de la mano de la OMS y las autonomías para «ver cómo alinear el rumbo de la OMS con nuestras propias necesidades y estrategias». Y es que, ha apuntado, la asistencia sanitaria requiere «máximo rendimiento y despliegue de las destrezas y conocimientos». Un panorama que no es único de España, sino que es compartido con Europa.
«Todos los profesionales se encargan de garantizar y cuidar ese gran tesoro y cuando nuestro SNS se resiente, como con la COVID-19, son los sanitarios los que pagan el mayor coste«, ha lamentado la ministra. Y, precisamente, las consecuencias de la pandemia aún se siguen palmando: «El estrés, el cansancio o los síntomas de ‘burn out’ se han ido sumando a la falta de cuidado por parte de las instituciones y a un cambio tanto del modelo sanitario como de las personas que lo conforman», ha aseverado.
«El estrés, el cansancio o los síntomas de ‘burn out’ se han sumado a la falta de cuidado por parte de las instituciones»
Mónica García, ministra de Sanidad.
En este sentido, ha apuntado a mejorar las condiciones laborales para «recuperar la confianza» de los sanitarios y que estos se sientan valorados y reconocidos. Del mismo modo, hay que «disminuir la burocracia y simplificar los procesos innecesarios», así como «aprovechar las competencias de los profesionales, con perspectiva multidisciplinar» y persistir en continuar elevando las cifras de las plazas de formación sanitaria especializada (FSE).
Además, García ha hecho especial hincapié en «valorar el tiempo de los profesionales«. «El tiempo que necesitan para poder dedicarse a sus pacientes, pero también para nutrirse de conocimiento», ha explicado. En este contexto, ha instado a no asfixiar la universidad pública, que es «el mejor escudo contra la era de negacionismo de la evidencia científica», y a seguir aumentando las plazas del grado de Medicina.
«Hay que garantizar la perspectiva de género. Hay un sistema cada vez más feminizado y las mujeres tienen exigencias que se deben materializar, como la conciliación o que el trabajo sea compatible con otras actividades de la vida», ha afirmado.
Y, finalmente, ha recalcado la necesidad de impulsar también una «mirada enfermera» en una atención primaria y especializada, que «requiere cada vez más cuidado y más enfoque sociosanitario».
Una mirada europea
Por otra parte, Tomás Zapata, director de la Unidad de Personal y Prestación de Servicios de Salud de la Oficina Regional de la OMS para Europa, ha aportado una visión global del estado de los recursos humanos en salud, con atención específica a Europa y España.
Según Zapata, hace un par de años, a raíz del informe europeo ‘Health and care workforce in Europe: time to act’, ya se empezó a hablar de una «crisis de personal sanitario» en la mayoría de los países europeos. De hecho, entre 2018 y 2022, se produjo un aumento del 24% de las huelgas de personal sanitario.
Pero se da una situación paradójica y es que hay un 20% más de médicos a nivel europeo en los últimos 10 años (2012-2022). «Tenemos más médicos que nunca y España está por encima de la media, con un incremento del 22 por ciento en los últimos años», ha señalado Zapata.
Por tanto, Zapata puntualiza que «si tenemos más médicos que antes, la pregunta es por qué tenemos una crisis de personal de médicos». Así, ha explicado cinco factores que están empujando hacia abajo la oferta de sanitarios. El primero de ellos es el envejecimiento. «En 13 países, más del 40 por ciento de los médicos tiene más de 55 años y se van a jubilar en los próximos 10 años. En Enfermería, los profesionales son más jóvenes, pero si no planificamos por adelantado, nos encontraremos con el mismo problema; se necesita contar con un plan a largo plazo», ha señalado el experto de la OMS.
Un segundo factor son las muertes durante la COVID-19, algo que «tuvo un impacto muy importante en la salud mental y el ‘burn out’ de los sanitarios».
En tercer lugar, Zapata apunta a la migración. «En España, en contra de lo que se piensa, somos un país que recibimos gran migración y somos el sexto país reclutador de médicos formados en el extranjero. Somos importadores netos de personal sanitario y, tras la pandemia, ha habido un incremento de migración», ha asegurado Zapata.
El cuarto factor es que cada vez hay más trabajadores trabajando a tiempo parcial, lo que supone que se necesite más personal sanitario para cubrir las necesidades de salud de la población.
Y, por último, «las salidas de profesionales sanitarios» son el quinto factor. «Cada vez más abandonan el sector salud«, ha indicado Zapata. Y es que ha afirmado que tienen mayores tasas de ansiedad, suicidio, etc. que otras profesiones. Además, «las mujeres tienen mayor probabilidad de padecer problemas de salud mental». Por ello, la primera medida es «retener al personal sanitario». Precisamente, Zapata ha señalado que están trabajando con los países de la UE para «pasar una encuesta para evaluar la salud mental de los sanitarios en los 27 Estados«. «Ese cuestionario también mira a las causas de esa salud mental, para trabajar con los países en cómo mejorarlo», ha afirmado.
«Cada vez más profesionales abandonan el sector salud; tienen mayores tasas de ansiedad o suicidio que otras profesiones»
Tomás Zapata, director de la Unidad de Personal y Prestación de Servicios de Salud de la Oficina Regional de la OMS para Europa
Por otra parte, Zapata ha apuntado al incremento de la demanda de servicios. «En 2024 tenemos más población de 65 años que población de menos de 15 años», ha expuesto. Por tanto, cada vez más hay una población que necesita cuidados y de ahí la «importancia de la estrategia de cuidados del Ministerio». Y ligado al envejecimiento, se produce un aumento de enfermedades crónicas, que se traduce en una mayor demanda de servicios.
Asimismo, cabe destacar que cada vez hay menos estudiantes en las profesiones sanitarias. «Tenemos que repensar cómo hacemos más atractivas las profesionales sanitarias, especialmente Enfermería, cuyo porcentaje de niños y niñas que querían ser enfermeros ha bajado de un 2,8 a un 2,3%», ha indicado Zapata.
Y los retrasos y listas de espera o el incremento de las expectativas de los pacientes también repercuten en el aumento de la demanda. Así, la planificación, es decir, «las necesidades de servicios de aquí a 10-15 años y las necesidades de los profesionales», es esencial. «Necesitamos actuar ya«, ha concluido Zapata.