Las herramientas contra pandemias que quedan en el aire tras el ‘no’ a la Agencia de Salud Pública

Todas las funciones que podrá llevar a cabo la Agencia, y que se incluyen en el proyecto de ley, quedan en pausa a la espera de retomar la tramitación parlamentaria del texto.

Pasada la sorpresa inicial por el rechazo del Pleno del Congreso a la creación de la Agencia de Salud Pública, llega el momento del análisis. Y es que son muchas las herramientas para combatir futuras pandemias o crisis sanitarias que incluye el dictamen –que, por otro lado, sí salió adelante en la Comisión de Sanidad– y que ahora quedan en el aire.

A través de la Agencia se pretende llevar a cabo una vigilancia, identificación y evaluación del estado de salud de la población y sus determinantes, así como de los problemas, amenazas y riesgos en materia de salud pública, prestando especial atención a las desigualdades sociales en la salud. Asimismo, su intención es actuar bajo el enfoque ‘One Health‘, para incorporar la salud en todas las políticas.

Estas son las funciones de la Agencia incluidas en el proyecto de ley, que se pausa a la espera de retomar la tramitación parlamentaria del texto:

Preparación y respuesta ante emergencias de Salud Pública

  • Elaborar planes estatales de preparación y respuesta sanitaria ante alertas, riesgos y amenazas puntuales y emergentes para la salud humana, sin perjuicio de las competencias de otras Administraciones.
  • Contribuir al refuerzo de la resiliencia del Sistema Nacional de Salud (SNS) ante emergencias sanitarias en colaboración con las comunidades autónomas (CCAA).
  • Coordinar aspectos técnico-científicos en la definición de las necesidades y procedimientos de acceso, uso, distribución, reposición de contramedidas sanitarias de la reserva estratégica sanitaria estatal, para hacer frente a situaciones de crisis de salud pública, así como garantizar el acceso oportuno y equitativo en línea con lo provisto en la Estrategia de Seguridad Nacional.
  • Establecer mecanismos de coordinación e intercambio de información con los departamentos ministeriales y con el SNS.
  • Realizar un seguimiento y evaluación, así como la elaboración de un informe anual sobre el grado de preparación de pandemias del SNS ante emergencias sanitarias y sobre el funcionamiento de la reserva estratégica sanitaria.

Vigilancia de Salud Pública

  • Seguimiento y evaluación de los riesgos para la salud.
  • Establecer mecanismos de coordinación e intercambio de información con el SNS, de acuerdo con las directrices del Consejo de Seguridad Nacional.
  • Análisis de la situación de salud de la población española y propuesta de medidas de intervención en salud pública, en colaboración con las Administraciones públicas competentes.
  • Elaborar un informe anual relativo al estado de salud y bienestar de la población, que se presentará en las Cortes.

Información y comunicación en salud

  • Informar a la población de los riesgos y amenazas para la salud, conforme al artículo 10 de la ley 33/2011.
  • Sin perjuicio de las competencias de otras Administraciones públicas, apoyar y asesorar en la estrategia comunicativa y de respuesta ante demandas o necesidades de información de las Administraciones públicas y la ciudadanía.
  • Colaborar con otras Administraciones para prevenir y combatir la desinformación y la propagación de información errónea.

Asesoramiento y evaluación de las actuaciones de salud pública

  • Colaborar para el trabajo en red de Administraciones públicas y sociedad civil al analizar la evidencia científica disponible y formular recomendaciones.
  • Asesoramiento técnico y científico, junto a otros organismos y administraciones competentes, para elaborar planes de prevención, inmunización y control de enfermedades y promoción de la salud.
  • Realizar el asesoramiento técnico y científico necesario para la planificación y el diseño de intervenciones en salud pública en el ámbito de la Administración General del Estado, así como ofrecer dicho asesoramiento a las CCAA.
  • Realizar el seguimiento y la evaluación de la Estrategia Estatal de Salud Pública.

Investigación y capacitación profesional en salud pública

  • Colaborar con el Instituto de Salud Carlos III (ISCIII) y los centros, unidades y organismos estatales, autonómicos y locales, que desarrollen funciones en materia de salud pública en conexión con actividades de investigación.
  • Apoyar, orientar y participar en programas de formación y desarrollo profesional de los profesionales de la salud pública e impulsar políticas de captación y retención de talento en las áreas de su competencia.
  • Impulsar la investigación en salud pública, orientación de sus prioridades y la participación en actividades de investigación para generar, intercambiar y explorar el conocimiento en salud pública y la incorporación en las actuaciones para la ganancia en salud.
  • Colaborar en la innovación en salud pública e identificar, monitorizar, evaluar y promover las innovaciones políticas, sociales, tecnológicas, legislativas, científicas e instrumentales con ganancias en salud.
  • Promover la creación de redes de trabajo que aporten capacidad científico-técnica, con las Administraciones públicas, instituciones académicas, comunidad científica y profesionales expertos, además de promover la colaboración transversal con otras redes de sectores no sanitarios que tengan la finalidad de mejorar la salud y el bienestar colectivo.
  • Establecer órganos pertinentes que permitan la colaboración intersectorial y la participación civil bajo el enfoque ‘One Health’.

Sanidad Ambiental

  • Identificar, monitorizar y evaluar los riesgos para la salud pública derivados de la exposición a agentes biológicos, químicos o físicos, así como los elementos y procesos presentes en el entorno en el que viven y se desarrollan las personas, y formular recomendaciones y propuestas de actuación.
  • Evaluar el riesgo para salud humana de biocidas, fitosanitarios y sustancias o mezclas químicas.
  • Vigilancia y gestión de los sistemas de vigilancia y alerta sanitaria de riesgos para la salud derivados de los factores ambientales, en colaboración con otras Administraciones públicas.

Salud Pública Internacional

  • Actuar como centro de enlace para el intercambio de información de interés en salud pública internacional en las áreas que competen a la Agencia.
  • Representar al Ministerio de Sanidad, en materia de salud internacional, en los foros y organismos internacionales y participar en las iniciativas internacionales que le corresponda.

Reserva estratégica

Por otro lado, quedó rechazada la enmienda número 61, presentada por el Partido Popular, acerca de la reserva estratégica. El resultado de la votación fue muy ajustado: 169 votos a favor, 175 en contra y una abstención. Ahora, será en la Comisión de Sanidad donde el PP, tal y como ha confirmado a este medio, intentará introducir de nuevo este punto. Asimismo, tratarán de «mejorar el texto» en su conjunto, según María del Mar Vázquez, diputada del Grupo Parlamentario Popular. «Vamos a seguir trabajando en ello», aseguró.

Innovación incremental

El ‘no’ a la Agencia también afecta al reconocimiento de la innovación incremental, que llegaba a partir de una disposición que incorporó el dictamen del proyecto de ley, por el que modificaba el artículo 98 de la Ley del Medicamento para contemplar la exclusión de aquellos fármacos que supusieran innovación incremental del Sistema de Precios de Referencia (SPR). En este sentido, una vez conocida la votación, fuentes de Farmaindustria reconocían que «hubiera sido una buena noticia para los pacientes, profesionales y sistema sanitario, al igual que para muchas compañías nacionales que basan su I+D en este tipo de innovación». Por ello, confirmaron que «seguirán trabajando para que se reconozca el valor de la innovación incremental que tanto impacto tiene para los pacientes».


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