Hoy se ha iniciado la huelga de médicos organizada por los sindicatos por el Estatuto Marco. En este sentido, una manifestación multitudinaria en el centro de Madrid del pasado sábado fue la que dio el pistoletazo de salida a cinco días de paro, del 16 al 20 de febrero, y abrió un calendario de movilizaciones que se prolongará hasta junio. Algo que no ha pasado desapercibido en el panorama político nacional.
Fúnez: falta de «estabilidad» y crítica al «sectarismo»
La vicesecretaria de Sanidad y Política Social del PP, Carmen Fúnez, enmarcó la huelga en un «caos sanitario» que, a su juicio, evidencia una crisis de gestión. En su diagnóstico, la sanidad «no ha sido importante» para el Gobierno de Pedro Sánchez y «requiere y necesita de estabilidad», algo que, según dijo, no se ha dado por la sucesión de responsables en el departamento.
Fúnez denunció que «el Ministerio de Sanidad no ha tenido estabilidad nunca» y lo vinculó a que «durante 7 años» ha habido «seis ministros de sanidad distintos». También sostuvo que, en varios casos, se ha usado el ministerio como “plataforma electoral”, lo que, en su opinión, ha impedido construir una línea continuada de políticas sanitarias.
La dirigente popular añadió que la huelga no es un hecho aislado, sino la consecuencia de una política «más dirigida por el sectarismo que por la gestión» y «más marcada por las consignas de partido que por los criterios de los profesionales». Frente a ello, dijo que el PP defenderá «la gestión sobre el sectarismo» y el «diálogo» como vía para resolver el conflicto.
Madrid: guardias, cotización y choque con la ministra
Desde la Comunidad de Madrid, la consejera de Sanidad, Fátima Matute, elevó el tono contra la ministra y situó la huelga en una dimensión histórica. En ese sentido, afirmó que «estamos ante la mayor huelga de médicos de la historia de España» y pidió que se «escuche al médico» como «un pilar muy importante» del Sistema Nacional de Salud, «sin olvidar al resto de categorías profesionales».
Matute puso el acento en una reivindicación concreta: la cotización de las guardias. La consejera aseguró que va a “luchar” para que las horas de guardia «coticen para la seguridad social», no solo en salario, sino como tiempo trabajado, y comparó esa situación con profesiones como las artes escénicas, donde «sí que cuentan las horas extras para la cotización». Recordemos que una de las reivindicaciones más sonadas de los facultativos es la inclusión de la horas de guardia con mayor remuneración que las ordinarias en la jubilación.
En paralelo, reclamó al Ministerio que hable con Función Pública, Trabajo y Hacienda para disponer de una memoria «viable, técnica, jurídica y económica» que permita un Estatuto Marco «que nos represente a todos». Y pidió que se retire el borrador del texto, al que se refirió como «borrador de la vergüenza del Estatuto Marco».
Moreno: llamada a negociar «hasta llegar a un acuerdo»
El presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, centró su mensaje en la necesidad de negociación directa. «Desde aquí quiero instar públicamente a la ministra de sanidad a que se siente a negociar y que no deje de hacerlo hasta que llegue a un acuerdo», afirmó, subrayando que el conflicto está afectando “de manera decidida y determinante” a la sanidad.
Moreno sostuvo que desde las comunidades autónomas «no podemos hacer nada» en ese ámbito, pero insistió en que «las cosas se dialogan y se intentan acordar». Con ese argumento, pidió «un esfuerzo decidido» para cerrar un acuerdo «lo antes posible» y evitar la prolongación del paro.
García replica a Moreno
En respuesta a Juanma Moreno, la ministra de Sanidad, Mónica García, defendió en su cuenta de X que se ha «sentado en más de 20 ocasiones con los sindicatos médicos». En el mismo mensaje, aseguró que con el Estatuto Marco eliminan «las guardias de 24h» y se mejoran «las condiciones tras 23 años», insistiendo en su voluntad de diálogo.
La ministra también vinculó parte del debate a la distribución competencial, subrayando que «los salarios, plantillas y jornadas» dependen de las comunidades autónomas. En ese marco, denunció que «500 médicos abandonan cada año Andalucía buscando mejores condiciones» y añadió que muchos tienen «más de 1.800 pacientes asignados».
En su réplica, García contrapuso prioridades presupuestarias y criticó el destino de fondos en Andalucía. Mencionó «553 millones de euros» repartidos a empresas privadas «como Quirón» y sostuvo que otros recursos, en lugar de «subir salarios y contratar profesionales», se destinan a «bonificar los impuestos de los ricos», concluyendo que «la mano siempre está tendida para el diálogo» y pidiendo que no se «echen balones fuera» ni se «oculten prioridades».
Sanidad: defensa del marco legal y del proceso negociador
Además de las declaraciones públicas, fuentes del Ministerio de Sanidad trasladaron a Gaceta Médica que respetan «el derecho a la huelga», pero defendieron el cauce seguido en la negociación. Según esas fuentes, el Estatuto se ha trabajado en el Ámbito de Negociación con organizaciones «que cuentan con representación legal», «elegidas democráticamente por todos los profesionales sanitarios, incluidos los médicos».
El Ministerio sostiene que las organizaciones convocantes no forman parte de ese ámbito por no haber obtenido la representación necesaria en las elecciones sindicales, y subraya que eso «no depende del Ministerio», sino del sistema de representación laboral. En esa línea, defiende que «el texto que ahora se tramita no es improvisado», sino fruto de «más de tres años de trabajo y numerosas reuniones», e incorpora «por primera vez un capítulo específico para el personal médico».
Sobre la petición de un estatuto exclusivamente médico, el Ministerio afirma que supondría fragmentar el marco común del sistema sanitario público y romper una lógica de trabajo multidisciplinar. También señala que existen mecanismos legales y democráticos para impulsar iniciativas alternativas y advierte de que, al optar por la vía de la huelga en lugar de esos cauces, «quienes terminan asumiendo el impacto son los ciudadanos que necesitan atención sanitaria».
Vox: apoyo al comité de huelga y denuncia de «discriminación»
Vox trasladó su respaldo al comité de huelga médico tras una reunión celebrada ayer por la tarde. La portavoz nacional de Sanidad, María García Fuster, expresó a Gaceta Médica su apoyo a lo que definieron como «justas reivindicaciones» y aseguraron que el partido está dispuesto a trabajar «codo con codo» para lograr «condiciones de trabajo dignas».
Fuster afirmó que los médicos «no piden nada que no sea justo» y acusó al bipartidismo de llevar años «maltratando a los médicos y abusando de su vocación». También señaló que esa situación ha provocado que «los médicos salgan de España», y sostuvo que Vox quiere revertirlo para que sigan siendo «los mejores del mundo, pero en España».
Por su parte, Íñigo Henríquez, portavoz adjunto de Vox, dijo que los médicos han sido «discriminados» en la negociación del Estatuto Marco por parte de la ministra. En su argumentario incluyó la carga asistencial, las guardias prolongadas y el deterioro del sistema, y añadió que el problema se agrava, según afirmó, por «esa inmigración descontrolada» que, en su opinión, está viviendo España.