La Comisión Europea prepara un informe para abordar la escasez de sanitarios

SANDEM se publicará a finales de 2024 y contendrá previsiones sobre la evolución de los sistemas sanitarios para abordar la falta de médicos y enfermeras.

La preocupación por la escasez de médicos trasciende las fronteras españolas. La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OECD) publicaba el informe «Health at a Glance: Europe 2024. State of Health in the EU Cycle«, un estudio que se realiza bianualmente donde se abordan de forma desagregada los retos a los que se enfrentan los sistemas sanitarios de los países miembros, sobre todo, en comparativa de su entorno más inmediato, en este caso, la Unión Europea (UE).

En él, se ha situado la escasez de médicos como la principal preocupación «para la próxima década». «Según los umbrales mínimos establecidos de densidad de trabajadores de la salud para lograr garantizar la cobertura sanitaria universal, en 2022 los países de la UE se enfrentaron a una escasez de 1,2 millones de médicos, enfermeras y matronas», afirmaba el texto, algo que se interrelacionaba con el progresivo «envejecimiento de la población», un hecho que «continuará ejerciendo presión sobre la demanda de asistencia sanitaria» y que, ligado a su vez con el «envejecimiento del personal sanitario», incrementará la necesidad de abordarlo a través de una estrategia conjunta.

Así, además de exhortar a los gobiernos nacionales a impulsar medidas concretas, las instancias europeas no son ajenas a que esta cuestión supone un problema global para los países miembros. Es la propia Comisión Europea (CE) la que ha apoyado durante los últimos 10 años proyectos y acciones conjuntas para la correcta planificación del personal sanitario, por ejemplo, a través de la acción conjunta HEROES (Health workforce to meet health challenges), que se impulsó a principios del año 2023 y finalizará a finales de 2025, y que involucra 21 países en torno a 4 objetivos principales: desarrollar bases de datos que supongan una fuente de información de calidad sobre la oferta y la demanda en el ámbito profesional sanitario; la implementación de metodologías de previsión y planificación a nivel nacional y regional; mejorar las habilidades para la gestión eficaz de los sistemas sanitarios e involucrar en la toma de decisiones a la totalidad de partes interesadas para una gestión sostenible y exitosa.

Además, la CE ha anunciado que a finales del año 2024 hará públicas una serie de previsiones elaboradas por su organismo dedicado a la investigación, Joint Research Centre (JRC), donde se recogen las evoluciones de oferta y demanda futura de profesionales médicos y de enfermería en la totalidad de los países de la UE hasta el año 2071 basadas en los diferentes escenarios posibles, desarrollando un modelo para su abordaje.

Este ejercicio, denominado SANDEM por sus siglas en inglés y cuya fuente de datos se basa principalmente en Eurostat, la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la propia OCDE, en vez de aportar cifras específicas estancas, tiene como objetivo «complementar la planificación nacional de la fuerza laboral sanitaria» a partir del diseño de varios «escenarios hipotéticos» elaborados en perspectiva para el abordaje de la falta de médicos y enfermeras en el largo plazo y en cada país.

De esta manera, para abordar la oferta, SANDEM utiliza un modelo estándar de stock y flujo para clasificar la estructura demográfica de los sistemas de salud atendiendo a su tamaño y a la diversificación etaria de los profesionales. En ese sentido, asume que se mantendrán en el futuro las tendencias actuales en materia de abandono profesional, jubilaciones y migración, proponiendo para paliar las consecuencias de déficit el impulso e inclusión de número de nuevos graduados como forma de dar respuesta a los cambios en la demanda, que será asimismo creciente.

En cuanto a la demanda, el modelo incluye diversos escenarios que combinan proyecciones demográficas con las necesidades de atención sanitaria de la población. Así, el escenario «población» se basa en una relación proveedor-población que asume que el único motor de la demanda de profesionales sanitarios es su tamaño. Por su parte, el escenario «utilización» va un paso más allá y estima los cambios en la demanda empleando datos sobre tendencias pasadas sobre el uso de la atención sanitaria por grupos de edad, basándose en dos escenarios epidemiológicos distintos. Respecto a la «carga de enfermedad», afirma que las necesidades de atención sanitaria específicas por edad «se mantendrán constantes en el futuro», mientras que en el escenario «envejecimiento saludable» dirimen que «disminuirán con el tiempo».

A falta de la publicación en su versión extendida, los investigadores advierten sobre que, a pesar de los esfuerzos estadísticos, es importante tener en cuenta que la planificación está «intrínsecamente sujeta a la incertidumbre», lo que impide llevar a cabo predicciones mágicas, estancas o definitivas a largo plazo. Alientan de esta forma a su diseño de una forma viva y perenne, desarrollándose «continuamente» y actualizándose «regularmente», atendiendo a la disponibilidad de nuevos datos más recientes y de mayor calidad, a los cambios en los factores demográficos y no demográficos que puedan afectar la oferta y la demanda, y a los efectos de cualquier nueva política que pueda influir en la prestación de la atención sanitaria.


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