El pasado 18 de marzo, la Comisión de Sanidad de la Comunidad de Madrid celebró su 19ª reunión en la Asamblea regional, donde los diferentes miembros del gobierno han respondido ante las diversas cuestiones planteadas por los partidos con representación en el parlamento.
Durante la sesión, la portavoz de VOX, María Belén González Moreno, ha formulado una pregunta relativa al aumento previsto por el ejecutivo autonómico del número de enfermedades detectables a través de cribado neonatal para los próximos años. “Tenemos un problema de equidad entre las diferentes comunidades autónomas”, ha valorado respecto al acceso y la inclusión de patologías, subrayando su importancia en tanto que “se criban enfermedades raras que se pueden prevenir aplicando un tratamiento eficaz precoz” que permite “reducir la mortalidad y la discapacidad asociada”, según el criterio de la diputada.
La portavoz ha señalado como “fundamental” la ampliación de las enfermedades que se investigan actualmente en la Comunidad de Madrid, cuyos mínimos obligatorios –cifrados en siete– se encuentran reflejados por la cartera común básica avanzada por el Ministerio de Sanidad pero ampliable a voluntad de las autonomías, y que plantean “muchas desigualdades” entre comunidades, en palabras de la diputada, al reseñar que algunas alcanzan hasta las 40. “¿Por qué no decide la Comunidad de Madrid aumentar a máximos este número?”, ha preguntado, comparando las cifras de la región capitalina con las de otras como Galicia, pionera en la implantación de esta clase de cribados.
Unas cifras, en palabras de la de VOX, que no solo se alcanzan ya en otros territorios del ámbito nacional, sino también del entorno europeo. “Hablamos de más de 50 enfermedades en países como Estados Unidos”, ha enumerado, también en “Países Bajos” e “Italia”, que cuentan con experiencias parecidas al tener “competencias transferidas” a niveles homologables al régimen de autonomías español y que han partido de una situación “similar” pero que, sin embargo, ya contemplan “48 enfermedades”.
La responsable del asunto en Madrid, Elena Andradas, directora general de Salud Pública, ha contestado que “el programa de cribado neonatal de enfermedades endocrino-metabólicas es de carácter universal y se ofrece a todos tanto en hospitales públicos como privados”, superando “la tasa de participación al 100%” por atender a mujeres “no residentes en la Comunidad”.
“En la actualidad, en la Comunidad de Madrid se incluyen 21 enfermedades y se han incorporado dos programas piloto para la atrofia muscular espinal (AME) y la inmunodeficiencia combinada grave”, ha señalado Andradas en referencia a las acciones acometidas para los años 2022 y 2023, un programa por el que se ha podido “detectar el primer caso asintomático de AME” y que “se ha beneficiado de un tratamiento en la Unidad de Terapias Avanzadas del Hospital La Paz”.
Asimismo, la directora ha adelantado que su departamento, en coordinación con el laboratorio de cribados neonatales, ya trabaja en la inclusión de otras 10 nuevas enfermedades para los próximos años. “Trabajamos bajo dos pilares fundamentales: la mejora continua del programa de cribado neonatal y la incorporación progresiva de enfermedades”, ha informado, para posteriormente afirmar que, en estos momentos, se están revisando “10 nuevas enfermedades para determinar aquellas en las que el cribado suponga un beneficio claro para la salud del recién nacido”, previendo la incorporación de las que superen la evaluación entre 2024 y 2026 y contemplando asimismo su ampliación. “Nuestro objetivo es seguir ampliando el programa de cribado neonatal siempre y cuando tengamos evidencias del beneficio para el recién nacido y las familias”, ha finalizado.
El refuerzo estival de las plantillas, a Comisión
Otro de los temas tratados en la última sesión del órgano autonómico ha sido el traído por la diputada de Más Madrid a sede parlamentaria, Marta Carmona, quien ha preguntado por los planes del gobierno previstos de refuerzo de plantillas médicas para el verano de 2024.
Tras el rechazo por parte del Partido Popular a la PNL presentada por los de Manuela Bergerot para regular a los MIR que finalizan su residencia este año, en la que se instaba al gobierno ofrecer incentivos, sobre todo, en las plazas de difícil cobertura de cara a paliar el previsible déficit de personal durante el próximo verano, la Comunidad de Madrid trasladó la responsabilidad al Ministerio eludiendo tener competencias.
Sin embargo, los de Más Madrid han insistido en ello tras la previsión que ya han lanzado hospitales como el de Getafe, cuya junta técnico asistencial ha detectado “deficiencias para cubrir plazas durante este verano”, de acuerdo a lo afirmado por la diputada, y que está amenazando con “retirar las reducciones de jornada por cuidado”, “la exención a mayores de 55 años” e incluso el aumento a cinco guardias “seguidas a cirujanos”.
Una situación que ha sido calificada por Carmona como “peligrosa” y de evidencia “de escasez de profesionales”, fomentada por el “envejecimiento de la plantilla”. “Es a través de la Consejería desde donde se emplea a los residentes”, ha recriminado la portavoz a la directora general.
Almudena Quintana, directora general Asistencial, ha asegurado que el Servicio Madrileño de Salud está teniendo en cuenta la situación y se encuentra elaborando criterios con las diferentes gerencias hospitalarias para organizar al personal disponible en base a factores como la “actividad asistencial en los mismos períodos del año en ejercicios anteriores”, según ha declarado en la misma comisión, así como “las necesidades reales de profesionales sanitarios” con el objetivo de realizar el “pertinente refuerzo de las plantillas”.
En concreto, la planificación estival se realiza en torno a tres elementos, ha señalado la responsable: “la reducción de la población” por los desplazamientos, “reduciéndose la demanda” hasta en “40.000 asistencias” con respecto a los meses de mayor presión, según los datos aportados por la directora, la “disminución de la actividad quirúrgica no grave por la elección de los pacientes” y la “reducción de ingresos por patologías de carácter infeccioso y respiratorio”, así como la “necesidad de acometer obras de mejora y labores de mantenimiento en la red asistencial”.
“La asistencia sanitaria está garantizada en cualquier época del año”, ha afirmado Quintana, haciendo referencia aquí al “plan de verano” de la Comunidad, que ha asegurado que “no implica el cierre de camas ni de servicios ni ninguna merma en la asistencia”. Asimismo, en lo relativo a las urgencias, ha dicho que el “SUMMA 112 mantiene a la totalidad de sus recursos operativos” a pesar de “tener un mejor número de llamadas e incidentes”.