Madrid invierte 102 millones de euros en 336 nuevas camas para rehabilitación y media estancia

Las unidades de media estancia buscan mejorar el estado clínico para que el paciente recupere su independencia, asegurando que el paciente no pierda el soporte clínico tras superar la fase crítica de su dolencia

El Gobierno madrileño ha anunciado hoy una inversión estratégica para la atención a los pacientes más vulnerables de la región: más de 102 millones de euros destinados íntegramente a reforzar la red de camas hospitalarias de media estancia. Esta inyección presupuestaria, que se ejecutará durante los próximos dos años, no solo supone un alivio para la presión en los hospitales de agudos, sino que define un nuevo estándar de cuidado para el paciente frágil.

Según los datos que maneja la Consejería de Sanidad, cada año se registran en la Comunidad de Madrid aproximadamente 122.640 ingresos que encajan en el perfil de media estancia. Pacientes que, habiendo superado el episodio crítico en una unidad de agudos, necesitan un entorno clínico que les permita estabilizarse y, sobre todo, recuperar sus funciones antes de volver a la comunidad.

Para absorber esta demanda, el Servicio Madrileño de Salud (SERMAS) incorporará a su red un total de 336 camas adicionales cada año. Estas plazas no son simples camas de ingreso, sino que forman parte de unidades especializadas de rehabilitación y continuidad de cuidados, diseñadas para evitar que el paciente caiga en el limbo asistencial que a menudo se produce tras el alta de un hospital tradicional.

El perfil del paciente: fragilidad, 88 años y polimedicación

El SERMAS ha diseñado este plan pensando en un ciudadano con necesidades muy específicas: personas con una edad media de 88 años, caracterizadas por la fragilidad física y la polimedicación. Se trata de pacientes con procesos clínicos complejos que, si bien ya no requieren la tecnología intensiva de un hospital de agudos, se encuentran en una situación en la que no pueden ser atendidos de forma segura en su propio domicilio.

La inversión busca actuar como «un puente de salud». Las unidades de media estancia se centran en mejorar el estado clínico y favorecer el mayor grado posible de independencia del paciente. El objetivo último es que el retorno al hogar o al entorno residencial se produzca con las máximas garantías de éxito, reduciendo el riesgo de reingresos y fomentando la autonomía del mayor en su vida diaria.

Garantía de equidad y rapidez

La gestión de estos 102 millones de euros se articulará a través de la figura jurídica del Acuerdo Marco, del cual el Consejo de Gobierno ha sido informado oficialmente este 22 de abril. Esta herramienta de contratación garantiza que todos los pacientes reciban exactamente la misma calidad asistencial, con independencia del centro específico en el que sean ingresados.

Además, al establecer criterios y contratos predefinidos, se consigue acortar drásticamente los tiempos que transcurren desde que un médico solicita una cama de media estancia hasta que el paciente es efectivamente trasladado a la unidad. Así, esta medida proporciona una continuidad fluida al servicio que ya presta el SERMAS a través de su propia red, integrando la colaboración público-privada dentro de un marco de control estrictamente público.

Con esta dotación de 102,6 millones de euros, Madrid se posiciona para afrontar uno de los mayores retos de la sanidad moderna: el envejecimiento poblacional y la cronicidad.


También te puede interesar…