La Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid ha vuelto a expresar su malestar con el Ministerio de Sanidad ante lo que considera una dinámica de tensión política en un asunto estrictamente técnico. El Departamento sostiene que el Ministerio ha impulsado un debate incompleto sobre el control de las infecciones respiratorias, incluida la gripe, en la Comisión de Salud Pública convocada para este miércoles. Fuentes de la Consejería remarcan a Gaceta Médica que el documento propuesto por el Gobierno central presenta deficiencias relevantes que, tal y como insisten, no pueden aceptarse en su redacción actual.
Según explican estas mismas fuentes, la actitud del Ministerio supone un riesgo para el consenso sanitario y desvía el foco principal, que es reforzar la salud pública ante los repuntes estacionales. En ese contexto, acusan directamente a la ministra Mónica García de emplear el ámbito sanitario como herramienta partidista. «Nuevamente, el Ministerio de Sanidad dirigido por Mónica García quiere convertir un asunto tan serio y de interés general como es la salud pública en un elemento de confrontación política, y en el caso de la Comunidad de Madrid, en ataques directos a la gestión del Ejecutivo presidido por Isabel Díaz Ayuso», señalan desde la Consejería.
La propuesta madrileña y las críticas al enfoque estatal
El Ministerio reúne a las comunidades autónomas este miércoles en la Comisión de Salud Pública para abordar las estrategias de inspección y control de infecciones respiratorias. Desde Madrid consideran que el texto remitido para su valoración es insuficiente y adolece de aspectos técnicos esenciales. Las mismas fuentes afirman que «el documento manifiestamente mejorable presenta deficiencias técnicas que, como tales, no pueden ser aceptadas por la Comunidad de Madrid», en referencia al borrador elaborado por Sanidad para establecer un protocolo común.
Para intentar corregir estas carencias, la directora general de Salud Pública madrileña, Elena Andradas, acude a la reunión con una propuesta alternativa que incorpora medidas escalables según el nivel de riesgo de cada territorio. Desde la Consejería aseguran que esta aportación busca sumar criterios técnicos y no avivar polémicas, algo que atribuyen a la actuación del Ministerio. En ese sentido, subrayan que «la postura de la Comunidad de Madrid es clara. Aporta ideas de mejora frente a la estrategia de confrontación del Ministerio de Sanidad frente a las Comunidades Autónomas, que, en el caso de la Comunidad de Madrid, son ataques directos».
La administración regional también sostiene que la posición del Ministerio responde a un patrón repetido en los últimos años. Las fuentes consultadas afirman que es habitual que se produzcan reproches hacia Madrid para, posteriormente, integrar sus aportaciones en la estrategia estatal. «Es posible que se repita lo que ha ocurrido en los últimos dos años desde que Mónica García está al frente de este Ministerio: ataque a Madrid para luego incorporar las propuestas del Ejecutivo regional», apuntan. Asimismo, recuerdan que «como ya ocurriera hace dos años al comenzar su mandato como ministra, cuando García se marchó de vacaciones en pleno incremento de la gripe, todo este asunto debería de haberse abordado previamente y no esperar más, poniendo trabas a las CCAA, ya que toda vez que, en el caso de Madrid, las medidas están adoptadas y la hoja de ruta es clara».
Andradas defiende un documento técnicamente sólido
En paralelo a las declaraciones políticas, la directora general de Salud Pública, Elena Andradas, ha detallado a Gaceta Médica los argumentos técnicos que sustentan la propuesta madrileña. Según explica, el documento enviado por el Ministerio contiene avances respecto a reuniones previas, pero continúa siendo mejorable. «Revisado el documento de recomendaciones para el control de infecciones respiratorias agudas enviado el pasado viernes para su revisión en la Comisión de Salud Pública, se valora positivamente que se han incluido propuestas realizadas por los Directores Generales de Salud Pública en la reunión del pasado día 13 de noviembre», expone Andradas.
La responsable sanitaria destaca que el propio Ministerio plantea el texto como un marco flexible, lo que en su opinión justifica la aportación de un documento alternativo más preciso. «No obstante, desde la Comunidad de Madrid se considera que es un documento mejorable técnicamente y dado que el Ministerio de Sanidad plantea este documento como un documento flexible en el que cada Comunidad Autónoma define sus propios escenarios de riesgo, aplica sus propias medidas de recomendación, desde la Dirección General de Salud Pública de la Comunidad de Madrid se ha redactado un nuevo texto con las medidas de recomendación que son escalables en cada Comunidad Autónoma en función», concluye.