El consejero vasco, tras el fallo del TS que tumba el traspaso de las homologaciones: “Es una mala noticia”

Martínez Ruiz exige al Ministerio medidas inmediatas para paliar la falta de médicos y reforzar un sistema sanitario tensionado

El reciente pronunciamiento del Tribunal Supremo, que anula la posibilidad de que el Gobierno Vasco asuma la homologación de títulos médicos extranjeros, ha encendido todas las alarmas en el Departamento de Salud de Euskadi. La resolución judicial no solo frena una vía alternativa para incorporar profesionales al sistema sanitario vasco, sino que pone en jaque un acuerdo político entre administraciones y genera una situación de bloqueo en uno de los sectores más tensionados por la escasez de personal: la sanidad pública.

Alberto Martínez Ruiz, consejero de Salud del Gobierno Vasco

Alberto Martínez Ruiz, consejero de Salud del Gobierno Vasco, ha calificado la decisión como “una mala noticia” con “preocupantes e inquietantes consecuencias para el sistema de salud en Euskadi”. En un comunicado contundente, subraya que el fallo supone un retroceso no solo desde el punto de vista competencial y del autogobierno, sino, sobre todo, por el impacto real que tendrá en la gestión de recursos humanos en Osakidetza.

Escasez profesionales

La homologación de títulos médicos obtenidos fuera de la Unión Europea ha sido uno de los caminos que el Gobierno Vasco ha intentado explorar para paliar la escasez de profesionales. Se trataba de una medida excepcional ante una situación que Martínez califica de “problema de Estado”. Sin embargo, esta vía ha sido cerrada judicialmente, lo que obliga a buscar alternativas con la misma urgencia, pero con menos margen de maniobra.

Alberto Martínez Ruiz, consejero de Salud del Gobierno Vasco

Según el consejero, el Departamento de Salud no se ha limitado a trasladar la presión al Ministerio. Muy al contrario, acudió a la reunión con la ministra de Sanidad, Mónica García, el pasado 6 de marzo, con propuestas concretas y una actitud “propositiva y constructiva”. Martínez insiste en que la ciudadanía no entiende por qué resulta tan difícil encontrar un médico de familia para Berriz o un pediatra para Llodio. Y no le falta razón: la desconexión entre los ritmos administrativos y las necesidades asistenciales está generando una brecha cada vez más difícil de cerrar.

El fallo del Supremo, más allá de su dimensión jurídica, pone en evidencia una de las grandes debilidades del sistema: la falta de un modelo ágil y eficaz para incorporar profesionales en un contexto de escasez crónica. Mientras las bolsas de trabajo de Osakidetza siguen sin cubrir ciertas especialidades, las competencias para homologar títulos permanecen centralizadas en el Ministerio, que se enfrenta a una sobrecarga de expedientes sin capacidad de respuesta inmediata.

Tiempos de la Salud

En palabras de Martínez, “la Justicia no puede ralentizar los tiempos de la Salud”, y mientras no se materialice una transferencia de competencias con garantías jurídicas, es el Ministerio quien debe actuar. El consejero recuerda que ya existen precedentes de medidas excepcionales cuando ha habido voluntad política. Por eso, apela ahora a la “Política con mayúsculas”, aquella capaz de responder con eficacia a situaciones que comprometen el funcionamiento esencial de los servicios públicos.

Alberto Martínez Ruiz, consejero de Salud del Gobierno Vasco

Entre las propuestas del Gobierno Vasco no solo está la homologación de títulos. Se plantean también fórmulas para aprovechar mejor el talento disponible. Por ejemplo, la contratación de médicos residentes de cuarto año (R4) con suficiente autonomía, o la posibilidad de extender voluntariamente la edad de jubilación hasta los 72 años para especialistas en medicina de familia. Además, se insiste en la necesidad de ampliar las plazas de formación especializada, una medida estructural que exige la coordinación entre administraciones.

Todas estas iniciativas buscan abordar de manera integral un problema que, si no se ataca, puede derivar en un deterioro sostenido de la calidad asistencial. Según Martínez, “el paso que estábamos dando con la homologación ha sido zancadilleado, pero no por eso debe paralizarse”. La situación requiere una respuesta inmediata y coordinada por parte del Ministerio de Sanidad, que sigue siendo la autoridad competente en la materia.

Llamamiento

El llamamiento del consejero vasco se enmarca en una tensión creciente entre los gobiernos autonómicos y el central en relación con la gestión sanitaria. Pero en esta ocasión, el foco no está tanto en el debate competencial como en la urgencia de dar respuesta a una necesidad asistencial que ya está afectando a la atención primaria y especialidades críticas como la psiquiatría infantil.

Alberto Martínez Ruiz, consejero de Salud del Gobierno Vasco

Martínez cierra su comunicado con una advertencia clara: “El problema lo tenemos hoy, y si no se interviene, mañana y pasado el sistema de salud se verá agravado”. No es solo una advertencia. Es también una interpelación política y ética a quienes tienen la capacidad de decidir, y que ahora están llamados a priorizar soluciones por encima de tecnicismos o disputas de competencias. Euskadi, como otras comunidades, necesita respuestas, y las necesita ya. El tiempo de la política deliberativa parece haber terminado. Ahora empieza el tiempo de las decisiones.


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