La ministra de Sanidad, Mónica García, ha defendido este lunes que España cuenta con la capacidad, la determinación y el talento necesarios para situarse a la vanguardia europea en innovación contra el cáncer, una posición que, según ha subrayado, puede alcanzarse desde un modelo «público y equitativo». Durante su intervención en EFEFórum, centrado en los avances de los últimos 25 años en oncología, la ministra ha insistido en que el progreso científico debe ir ligado al fortalecimiento del sistema sanitario y a un compromiso firme con la universalidad. En ese contexto, ha celebrado que la palabra ‘esperanza’ haya pasado de ser una «excepción» a convertirse en una hoja de ruta compartida por instituciones, profesionales y pacientes.
García ha puesto en valor a un sistema público, el cual ha expresado que debe ser «fuerte, cohesionado y universal, que no especule con la salud y que dé certezas», especialmente en un momento marcado por el avance del negacionismo científico. Ha destacado que es precisamente este sistema el que «sostiene y da confianza a nuestra ciudadanía» para garantizar que los avances «lleguen a todos», aunque ha advertido que «esta revolución» en la lucha contra el cáncer solo podrá consolidarse si se acompaña de decisiones políticas «valientes» y de instituciones «fuertes y solventes» que crean en la ciencia y en el futuro del Sistema Nacional de Salud. Según ha añadido, afrontar el reto oncológico implica «prevenir más, diagnosticar antes, tratar mejor y acompañar siempre», una hoja de ruta en la que España ya ha comenzado a posicionarse como referente europeo.
La ministra ha señalado varios ejemplos concretos de ese avance, como el Plan Inveat, con 800 millones destinados a renovar la alta tecnología hospitalaria, o el impulso a las terapias avanzadas que ha permitido que más de 2.000 pacientes reciban tratamientos CAR-T en la sanidad pública. También ha citado la estrategia de la industria farmacéutica y la ley del medicamento como reflejo del compromiso «inequívoco de todo el Gobierno» por acelerar el acceso a la innovación, recordando que en dos años se ha reducido casi medio año el tiempo que transcurre entre la aprobación europea de un fármaco y su financiación en España. Todo ello, ha dicho, demuestra que el país «tiene la capacidad, el conocimiento, el talento y la determinación para situarnos como líderes europeos» mostrando, además, que «todo este camino puede ser compartido, social, justo, público y equitativo».
En su intervención, García ha reivindicado también el avance en políticas centradas en los pacientes, como el derecho al olvido oncológico, el anteproyecto que reforzará el papel de las organizaciones de pacientes o la mejora de los cribados y la vigilancia del cáncer, junto con las normativas antitabaco y de protección frente al alcohol en menores. Ha concluido recordando que «tenemos el talento, el liderazgo científico, la fortaleza de un sistema sanitario que ha demostrado estar a la altura siempre de los momentos más difíciles» y ha remarcado que la mayor fortaleza del país radica en su concepción de la salud: «Tenemos algo que no se puede medir en cifras, y es que consideramos que la salud en nuestro país es un derecho, no un privilegio».