Esta misma mañana, la ministra de Sanidad, Mónica García, ha viajado hasta Bruselas para intervenir en una de las sesiones de debate celebradas en el marco del Consejo de Empleo, Política Social, Sanidad y Consumidores (EPSCO) de la Unión Europea (UE). Concretamente, su primera intervención se ha enmarcado en la reunión en la que se han presentado las recomendaciones del Consejo sobre los entornos libres de humo y aerosoles.
Previamente, en declaraciones para los medios, la titular de la cartera sanitaria ha afirmado que durante la conferencia se iban a tratar «resoluciones importantes que son cruciales para España, como puede ser el tema del tabaco o los espacios libres de humo», un asunto al que el ministerio está «dando un impulso», según García, que supone la vuelta del país a «la vanguardia de la lucha contra el tabaco».
En relación, la Ministra ha querido recordar de acuerdo a los datos disponibles que la adicción tabáquica supone «140 muertes al día y 50.000 al año», además de que «el 30% de los tumores tienen que ver con el tabaco». «Desde España hemos impulsado un Plan Antitabaco muy ambicioso» que apuesta por «espacios libres de humo», por «la regulación de los nuevos dispositivos» o por el impulso del «empaquetado genérico». Una serie de iniciativas «que tienen evidencia científica», ha declarado.
Además, la titular ha querido hacer hincapié respecto al peligro para la salud que suponen los nuevos dispositivos electrónicos alternativos al tabaco y el foco que Sanidad tiene puesto en su regulación. «El vapeo es una puerta de entrada a la adicción tabáquica», ha afirmado, para posteriormente defender las medidas adoptadas en España al respecto, implantadas en forma de Real Decreto (RD) y cuyo precepto principal radica en la eliminación de los sabores, lo que supone la supresión de «esa parte atractiva», en palabras de la Ministra, además de aumentar y proteger «los espacios libres de humo» en relación a la inhalación pasiva y no decidida.
Recomendaciones del Consejo
Los ministros de Sanidad europeos, reunidos en Bruselas en el marco del EPSCO, han aprobado el paquete de recomendaciones sobre espacios sin humo y nuevos dispositivos de fumar para alcanzar una generación libre de tabaco en 2040 adoptados por el Consejo de la Unión Europea.
Este paquete de recomendaciones amplía las medidas de protección frente al humo de tabaco y aerosoles en toda la UE. Actualizando la normativa de 2009, esta iniciativa incluye restricciones al uso de cigarrillos electrónicos y productos de tabaco calentado en áreas públicas, tanto interiores como exteriores, como parques infantiles, escuelas y hospitales, zonas frecuentadas por personas vulnerables o menores, con el objetivo de prevenir el uso de tabaco y productos de nicotina.
Para asegurar el cumplimiento de estas medidas, se insta a los Estados miembros a desarrollar estrategias nacionales y campañas de concienciación, así como a establecer estructuras que refuercen la implementación de ambientes libres de humo y aerosoles. Además, se busca fomentar la colaboración entre países para compartir mejores prácticas y evaluar periódicamente los avances logrados, con revisiones cada tres años. La recomendación se alinea con el Plan Europeo contra el Cáncer, que busca una generación libre de tabaco para 2040.
El documento también prioriza la colaboración entre países para compartir buenas prácticas y fija la obligación de informar a la Comisión sobre los avances cada tres años, asegurando un seguimiento continuo de estas medidas. Esta iniciativa refuerza el compromiso de la UE con la protección de la salud pública y la prevención de enfermedades relacionadas con el tabaquismo.
España da «respaldo completo» a las recomendaciones de la UE
Posteriormente, durante su intervención en la ponencia García ha expresado su «respaldo completo» a las recomendaciones expuestas en la Comisión, «que suponen un paso importante para la plena salud de los ciudadanos europeos y que están plenamente alineadas con el Plan de prevención del tabaquismo», ha dicho. La Ministra ha querido destacar «dos aspectos fundamentales» del dicha estrategia, justamente en referencia a «la inclusión de los productos alternativos al tabaco y vapeadores, sobre los que cada día tenemos más evidencia científica de su potencial riesgo de provocar cáncer, enfermedades cardiovasculares y problemas respiratorios».
Para finalizar, se ha referido a los consumidores pasivos. «Nos proponemos proteger a las personas mas vulnerables: pacientes, ancianos y niños, que son los que sufren de forma pasiva y sin alternativa de elección las consecuencias de esta exposición», ha dicho. «No es aceptable que una mal entendida libertad del consumidor repercuta de forma tan grave y tan peligrosa en la salud de los más vulnerables, por eso, nuestros esfuerzos siguen focalizados en alcanzar una generación libre de humos para 2040«, ha concluido.